Las autoridades chinas han impedido que dos cofundadores de Manus salgan del país, informó el Financial Times, intensificando el escrutinio sobre la adquisición en 2025 por parte de Meta Platforms Inc. de la startup de IA agentiva en rápido crecimiento por US$ 2.000 millones.
Xiao Hong y Ji Yichao fueron convocados este mes a una reunión en Beijing con la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, el poderoso organismo de planificación económica del país, según el FT, que citó a tres personas con conocimiento del asunto. La dupla, que tiene base en Singapur, fue interrogada sobre posibles infracciones a las normas de inversión extranjera directa y posteriormente se les indicó que no podían salir de China, reportó el medio.
Desde enero, Beijing investiga si la compra por parte de Meta violó regulaciones, con posibles implicancias para la seguridad nacional. Esa revisión sigue en etapas iniciales y los reguladores podrían finalmente optar por no intervenir.
El caso refleja preocupaciones más amplias de Beijing sobre la pérdida de tecnología valiosa hacia un rival geopolítico, especialmente en sectores estratégicos como la inteligencia artificial. Al mismo tiempo, Manus ha sido destacada como un caso de éxito y modelo para emprendedores locales.
Su rápido ascenso en el escenario global —desde alcanzar US$ 100 millones en ingresos anualizados en pocos meses hasta su adquisición por Meta— inspiró a una generación de fundadores chinos de IA a buscar una trayectoria internacional similar.
No se han presentado cargos y Manus está buscando asesoría legal para resolver la situación, informó el FT citando a una persona con conocimiento del tema. Un desenlace extremo sería revertir la transacción, indicó el periódico. Un representante de Manus no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios por correo electrónico.
Manus fue fundada en 2022, pero rápidamente trasladó su equipo principal y sede a Singapur, movimiento que coincidió con una ronda de financiamiento liderada por la reconocida firma de venture capital de Silicon Valley, Benchmark Capital. Esa inversión generó cuestionamientos por parte de legisladores en Estados Unidos.
Afiliadas de Manus, como Beijing Butterfly Effect Technology, permanecen registradas dentro del país, lo que complica el panorama. En enero, el Ministerio de Comercio de China señaló que trabajará con otras agencias para evaluar si la adquisición de Meta cumple con las leyes chinas sobre “control de exportaciones, importación y exportación de tecnología e inversión en el extranjero”.
En los últimos años, Beijing ha impulsado agresivamente a las empresas locales a desarrollar tecnología que sustituya software y circuitos estadounidenses, incluyendo en inteligencia artificial. Sin embargo, gran parte de ese esfuerzo se ha centrado en hardware fundamental, como aceleradores de IA y otros semiconductores.
El acuerdo con Meta marcó una inusual adquisición por parte de una empresa estadounidense de una compañía tecnológica asiática, y la más reciente apuesta multimillonaria en IA del CEO Mark Zuckerberg.
Meta anunció la adquisición en diciembre pasado, destacando a Manus como un impulso para sus iniciativas en agentes de IA: sistemas autónomos capaces de ejecutar tareas de múltiples pasos sin una supervisión constante por parte de humanos.