El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, venció el lunes a Elon Musk en un tribunal federal, pero la victoria tuvo un costo: escuchar a excolegas llamarlo mentiroso -repetidamente- bajo juramento.
Un jurado federal desestimó la demanda del excofundador de OpenAI, Musk, que sostenía que la organización sin fines de lucro fue convertida de forma indebida en una corporación con fines de lucro, al determinar que la persona más rica del mundo esperó demasiado tiempo para presentar la acción judicial, en un veredicto que podría ser difícil de apelar.
Esto despeja el camino hacia una eventual oferta pública inicial (IPO, en inglés) de OpenAI. La demanda ponía en riesgo que la compañía tuviera que desembolsar cerca de US$ 150 mil millones y remover a su liderazgo. Aun así, la imagen de Altman expuesta durante el juicio podría debilitar la confianza de inversionistas a quienes se les pedirá apostar por una posible salida a bolsa valorada en US$ 1 billón.
Altman, rostro público de la empresa creadora de ChatGPT, enfrentó días de testimonios de excolegas y otros testigos que lo describieron como un líder poco confiable. Durante el contrainterrogatorio de Altman, el abogado de Musk citó declaraciones de ocho testigos, incluido el propio Musk, quienes afirmaron que Altman engañó o mintió a otras personas.
Altman se defendió afirmando: “Creo que soy un empresario honesto y digno de confianza”.
“Este veredicto elimina la mayor amenaza legal para una oferta pública”, dijo James Rubinowitz, abogado litigante y especialista en IA. “Dicho eso, incluso en la victoria, OpenAI sale de esto con la peor evidencia documental sobre su gobernanza ahora permanentemente en el registro público. Cada inversionista institucional que lea la transcripción de este juicio está haciendo su propio análisis de credibilidad sobre Altman antes de invertir”.
La honestidad en el centro del caso
Durante el juicio, el principal abogado de OpenAI dijo a periodistas que el equipo de Musk había recurrido a un “asesinato de carácter” contra Altman, en lugar de presentar pruebas de sus acusaciones.
Un ejecutivo de OpenAI, Joshua Achiam, testificó sobre Altman: “En todas mis experiencias directas con él, siento que ha sido honesto conmigo”.
Musk alegó que los líderes de OpenAI rompieron su acuerdo de mantener a OpenAI como una organización sin fines de lucro que trabajara en beneficio de la humanidad.
Los testimonios del juicio enfrentaron a multimillonarios. Musk fue uno de varios excolegas y asociados que calificaron a Altman de mentiroso, y el tema de la honestidad fue central en su caso. OpenAI fue mucho más allá, retratando a Musk como alguien que deseaba controlar la empresa.
“La credibilidad de Sam Altman está directamente en juego en este caso”, dijo el abogado de Musk, Steven Molo, en su alegato final. “Si no le creen, ellos no pueden ganar”.
Los jurados tardaron menos de dos horas en llegar a un veredicto, centrándose en el momento en que Musk presentó la demanda.
Las dudas sobre el liderazgo no son nuevas
Aunque este juicio fue el momento más importante y prolongado de Altman bajo el escrutinio público, algunas de las acusaciones no eran nuevas.
La junta directiva de OpenAI lo destituyó en 2023, cuestionando su capacidad de liderazgo, solo para reincorporarlo en menos de una semana después, luego de que gran parte de la compañía amenazara con irse. Durante el juicio, los abogados de OpenAI señalaron que la gran mayoría de la empresa firmó una carta apoyando su regreso.
Sin embargo, gran parte de la evidencia presentada durante el juicio fue desfavorable.
Esto incluyó numerosos documentos que mostraban que Altman tenía inversiones por miles de millones de dólares en compañías que trabajaban con OpenAI, lo que generó cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés.
Altman afirmó que generalmente se inhabilitaba cuando podían existir conflictos y que no creía haber engañado a personas en sus negocios.
El presidente de OpenAI, Bret Taylor, quien se incorporó a la junta a fines de 2023 tras la reincorporación de Altman, testificó que Altman había sido transparente respecto de sus conflictos de interés. Taylor señaló que Altman envió una nota detallando esos conflictos antes de que la junta actualizara su política sobre conflictos de interés.
Memorandos internos revelados
En septiembre de 2022, la exdirectora de Tecnología de OpenAI, Mira Murati, detalló varios problemas relacionados con el estilo de liderazgo de Altman, según un memorando divulgado como parte del juicio.
“El constante estado de pánico en torno a nuestros proyectos, personas, objetivos, etc, genera caos y rotación”, escribió Murati en un memorando titulado “Feedback de Mira para Sam (solo Sam tenía acceso a esto)”. “Hablamos de enfoque, pero en la práctica nuestro enfoque es hacer de todo y hacerlo rápido”.
En una declaración grabada en video presentada a los jurados, Murati hizo una larga pausa cuando le preguntaron si hacia el otoño de 2023 consideraba que Altman era honesto.
“No siempre”, respondió. Murati agregó que Altman socavaba su trabajo y enfrentaba a ejecutivos de OpenAI entre sí.
El cofundador de OpenAI y exmiembro de la junta, Ilya Sutskever, testificó que había recopilado ejemplos de las falencias de liderazgo de Altman durante más de un año.
OpenAI evitó el peor escenario posible, escribió el analista de Wedbush, Dan Ives, tras conocerse el veredicto. Calificó la decisión judicial como una “gran victoria” para Altman y OpenAI, “a pesar de los rasguños y moretones en la imagen y liderazgo de Altman”.