Pasadas las 18:00 horas de este lunes, el consejo del Banco Central finalizó su primera Reunión de Política Financiera de 2026, instancia en la que decidió elevar el Requerimiento de Capital Contracíclico (RCC) a la banca desde el actual 0,5% a su nivel neutral de 1% de los activos ponderados por riesgo (APR), en un plazo de 24 meses. La medida fue adoptada por unanimidad del Consejo.
Según explicó el instituto emisor en su comunicado, la decisión responde a que “los riesgos para la estabilidad financiera global se mantienen elevados”, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica internacional.
Entre los principales focos de preocupación, el organismo apuntó a "la posible intensificación de la guerra en Medio Oriente o los efectos que pueda tener sobre la inflación y el crecimiento mundial. Esto se suma a otras tensiones geopolíticas e institucionales que continúan presentes".
El Banco Central también advirtió sobre la persistencia de vulnerabilidades financieras externas, vinculadas “al alto endeudamiento fiscal, las elevadas valoraciones de activos financieros riesgosos y las dudas por la creciente importancia de los Intermediarios Financieros no Bancarios (IFNB)”.
En ese escenario, el Consejo sostuvo que “el principal riesgo para la estabilidad financiera global proviene de un deterioro abrupto de las condiciones financieras el cual puede tener origen en diversas combinaciones de desarrollos adversos en la economía mundial".
Pese a ello, el diagnóstico que hace el Banco Central para Chile es más favorable. El ente emisor afirmó que a nivel local “los mercados financieros han mostrado movimientos acordes con las tendencias globales y no se han observado anomalías en los mecanismos de formación de precios”, mientras que las vulnerabilidades financieras de los hogares y empresas se mantienen acotadas.
"Lo anterior permitiría que, de materializarse un shock externo, el sistema financiero opere sin grandes disrupciones".
Respecto del sistema bancario, el Banco Central enfatizó que el crédito ha continuado recuperándose durante los últimos meses, con “tasas de expansión positivas en las distintas carteras de crédito comercial, de consumo, y de vivienda descontando efectos del tipo de cambio”.
En el informe del ente rector, se asegura que, “distintos antecedentes como la Encuesta de Crédito Bancario (ECB), el Informe de Percepción de Negocios y estimaciones internas dan cuenta que el ciclo reciente del crédito ha estado determinado por factores de demanda, en línea con sus fundamentos, y sin evidencia de que el capital de los bancos esté restringiendo el crédito”, señaló el comunicado.
Posición financiera sólida
La autoridad monetaria agregó que la banca mantiene una posición financiera sólida. “La rentabilidad del sistema bancario se ubica sobre su promedio histórico, lo que ha permitido generación orgánica de capital y mayores repartos de dividendos”, sostuvo el ente rector.
A ello se suma que “los indicadores de mora se mantienen estables mientras el gasto en provisiones de nuevos créditos se ha reducido, señalizando una visión de menor riesgo prospectivo por parte de la banca".
En esa línea, el BC destacó que “la banca muestra holguras de capital que le permitirían no solo enfrentar un escenario de tensión, sino que también acomodar la convergencia del RCC manteniendo un flujo de crédito acorde con la evolución de la economía”. Según detalló, a febrero de este año “las holguras de CET1 (Capital Básico Nivel 1) ascendían a 3,2% de los APR”.
La determinación contó además con “el informe previo favorable de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF)”.