Siguen escribiéndose capítulos en torno al conflicto que enfrenta al abogado Juan Pablo Hermosilla y quien fuera su clienta Andrea Pamela Hites Palombo, a quien representó en el conflicto patrimonial que la enfrenta con su hermano Marcos Hites Palombo, con motivo de la sucesión de su padre, Hershale Alex Hites Averbuck.
Luego de que la justicia rechazara la demanda por cobro de honorarios que entabló Hermosilla, la defensa de este abogado arremetió nuevamente en la justicia, con un recurso en la Corte de Apelaciones, y habló de un “procedimiento viciado”.
El argumento central expuesto por la defensa de Juan Pablo Hermosilla apunta a que faltó una prueba pericial que ellos habían pedido, que -a su entender- era central para acreditar las bases de cálculo de los honorarios en cuestión. Pero el tribunal, sostiene esta defensa, prescindió arbitrariamente de la diligencia que había decretado y luego en su sentencia rechazó la demanda reprochando precisamente la falta de la prueba pericial.
“Con ello, dejó a Hermosilla y Cía. en la más patente indefensión (…) Fue el mismo tribunal el que impidió que esta prueba se rindiera. Dictó una sentencia en que -irónicamente- reprochó a Hermosilla y Cía. la falta del peritaje del que prescindió el tribunal (…)
El tribunal sucumbió ante la insistencia de Pamela Hites”, agregaron en la justicia, señalando además, sobre el fondo del asunto, que la sentencia incurre en un error grave de interpretación del acuerdo entre ambas partes, al confundir el “éxito jurídico” comprometido por Hermosilla y Cía. mediante la prestación de servicios jurídicos, con la posterior ejecución material de las asignaciones acordadas en la transacción.
O sea, al interpretar el contrato como si el resultado de las gestiones profesionales no existiera mientras no se produjera una adjudicación efectiva de bienes hereditarios en favor de la señora Hites. “Hermosilla y Cía. no fue contratada para llevar adelante todos los trámites sucesorios hasta el final”, indicaron en la justicia.
En cambio, consultados por DF MAS, la defensa de Pamela Hites, encabezada por el abogado Jorge Munro, señaló por escrito lo siguiente: “
Exigir honorarios cercanos a US$ 2 millones por un resultado que no fue obtenido ni acreditado, y por una gestión cuyo beneficio tampoco fue demostrado, carecía de fundamento jurídico suficiente, tal como correctamente resolvió la sentencia. En consecuencia, los recursos interpuestos son absolutamente infundados”.
Agregaron que la remuneración pretendida estaba vinculada a la obtención de un resultado concreto que, en ningún caso, fue alcanzado. “No se efectuó una valorización de los bienes heredados por Pamela Hites, no se levantó un inventario patrimonial ni se realizó la investigación mínima indispensable antes de negociar sobre un patrimonio cuya composición y valor no habían sido determinados, y cuyos bienes tampoco habían sido recibidos por la clienta”.