Desde que anunciaron el cierre del mítico Zanzíbar, el restaurant ubicado en Borde Río apenas ha dado abasto. Son muchos los comensales que han querido ir a despedirse y honrar momentos memorables. “Aquí hubo muchas pedidas de matrimonio”, ejemplifica Maxime Eijkman (32), gerenta comercial de Zanzíbar e hija de Susana Schnell, la creadora del espacio gastronómico en 1999. Se trata de una empresa familiar donde hoy participan los tres hijos: Maxime, Roxanne y Alex. “Mis primeros recuerdos son a los 5 años durmiendo sobre los sillones del Zanzíbar. En verdad es nuestra casa”, declara Maxime.
El cierre del restaurant tiene que ver con el cierre de concesión de Borde Río (el próximo 4 de febrero). Maxime afirma que, aunque hay mucho de nostalgia, lo ven como una oportunidad. Los tiempos calzan con la instalación de Meli Meló, un nuevo proyecto gastronómico familiar que abrirá sus puertas en marzo en MUT.
“El destino hizo que así fuera. Vamos a trasladar a todo el equipo de Zanzíbar al nuevo restaurant. Somos una familia que sólo hablamos de comida, está en nuestro ADN. Yo soy ingeniera comercial y trabajé siempre en el mundo corporativo, en empresas como Latam, en Cornershop. Mi hermano es ingeniero civil y trabajó en paneles solares y mi hermana es arquitecta. Y cada uno con su historia laboral volvió aquí. Es lindo abrir una nueva etapa marcada por nuestra generación”.
Meli Meló tendrá un concepto completamente distinto al Zanzíbar. Maxime lo describe como un taller de cocina contemporánea y cotidiana. Un espacio minimal que ofrecerá de brunch a bar. “Es una cocina en movimiento, la carta cambia por temporada e incluso dentro del mismo día”, describe. Cuenta que ya han recibido distintas ofertas para reabrir Zanzíbar en otro lugar. De momento no descartan nada, pero de todas maneras el martes a las 12:00 rematarán todo el mobiliario y objetos de decoración a través de www.rematesrudolph.cl. “Si volvemos a abrir, será desde cero. Igual como en 1999 mis padres se trajeron un container lleno de cosas desde Marruecos”, afirma la gerenta comercial. Cierran con el corazón lleno y una gran fiesta en el rooftop del local donde asistirán los amigos que los han acompañado todos estos años: “No fue una decisión financiera, nos estamos yendo en época de gloria. Es puramente porque nos surgió una buena oportunidad”.