En medio del cambio de mando del pasado 11 de marzo, hubo un gesto que despertó la curiosidad de muchos en redes sociales. En medio de la ceremonia, Gabriel Boric se dio vuelta hacia José Antonio Kast y le entregó un papel doblado. “Muchas gracias, la voy a leer en la casa”, respondió el nuevo mandatario antes de guardarlo en el bolsillo.
Horas después, el propio exmandatario confirmó que se trataba de una carta escrita a mano para el presidente entrante, pero no reveló qué decía. Kast, por su parte, señaló que se trataba de “buenos augurios” y de una reflexión que Boric quiso dejar tras cuatro años en La Moneda. En Canal 13 declaró que “es un mensaje privado que yo valoro… refleja lo que él cree para la patria y que yo también comparto”. En otra entrevista, describió el contenido como “una mirada de futuro de alguien que ejerció el mando de la nación y quiere compartir experiencia”.
Aunque el gesto llamó la atención y lo cierto es que no existe en Chile una tradición formal de que los presidentes se dejen cartas en el traspaso de mando, no es la primera vez que un Presidente escribe una misiva a quien lo reemplazará en el cargo. En 2022, durante el programa Las caras de La Moneda, Sebastián Piñera, a petición de Don Francisco, le escribió una carta a Boric.
De hecho, Boric contó después que el mensaje incluía algunos consejos personales, como no descuidar a la familia o mantener el deporte como parte de la rutina presidencial. También recordó, entre risas, que Piñera le había recomendado cambiar su firma: una para documentos importantes y otra para los menos formales. “Parece que esta la escribió con la letra importante porque no le entiendo mucho”, bromeó, admitiendo que le costó descifrar la letra.
Donde sí existe una tradición consolidada es en Estados Unidos, donde el presidente saliente suele dejar una carta al mandatario entrante en el escritorio de la Oficina Oval. Todo esto como un gesto privado que se repite hace décadas y que han seguido administraciones de distinto signo político.