Desde proyectos energéticos vinculados a Vaca Muerta hasta iniciativas asociadas al litio, cobre, oro y plata, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) se ha consolidado como una de las principales apuestas del Gobierno de Javier Milei para atraer capitales y acelerar el desarrollo de sectores estratégicos en Argentina.
De acuerdo con información del Ministerio de Economía incluida en el Informe N°145 de la Jefatura de Gabinete, desde el inicio de su implementación en octubre de 2024 y hasta fines de abril de este año, el régimen acumuló 12 proyectos aprobados con inversiones comprometidas por US$ 26.446 millones, además de una iniciativa con recomendación favorable del Comité Evaluador por US$ 764 millones.
No obstante, el universo es aún mayor. Según el mismo informe, existen 34 proyectos presentados que involucran inversiones superiores a los US$ 80.000 millones, donde 21 de ellos continúan en evaluación y representan desembolsos proyectados por US$ 52.969 millones.
Aunque el régimen contempla incentivos para sectores como infraestructura, siderurgia y energías renovables, la minería y los hidrocarburos concentran gran parte de las inversiones comprometidas y de las iniciativas actualmente en análisis.
La minería lidera con 19 proyectos, equivalentes al 56% del total registrado por el Ministerio de Economía. De ellos, seis ya estaban aprobadas al cierre de abril.
Dentro de este sector, la provincia de San Juan se ha consolidado como uno de los principales beneficiarios del esquema, concentrando tres de los proyectos ya aprobados por el régimen, entre ellos Los Azules impulsado por Andes Corporación Minera con una inversión por US$ 2.672 millones, Nuevo Gualcamayo por US$ 665 millones, y la ampliación de Veladero por US$ 436 millones.
Por otro lado, el sector de petróleo y gas ocupa el segundo lugar con un total de nueve iniciativas. De ellas, dos estaban aprobadas al cierre del cuarto mes de 2026 y otras siete permanecían en evaluación.
Entre los proyectos que ya contaban con luz verde figuraban Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que contempla inversiones por US$ 2.900 millones, y el proyecto de licuefacción de gas natural de Southern Energy, con desembolsos estimados en US$ 15.156 millones, ambos ubicados en la provincia de Río Negro.
Asimismo, entre los proyectos en evaluación, Neuquén concentra la mayor cantidad de iniciativas vinculadas a hidrocarburos, con siete de los nueve proyectos del sector, varios de ellos compartidos con otras provincias.
De acuerdo con Alex Valdez, consultor independiente y exdirector provincial de Hidrocarburos de Neuquén, el atractivo del régimen radica en su capacidad para impulsar el desarrollo económico de Argentina y atraer inversiones nacionales y extranjeras mediante un esquema que combina incentivos fiscales y seguridad jurídica para proyectos de gran escala.
Según explicó, entre los beneficios contemplados figuran una alícuota especial para el Impuesto a las Ganancias, certificados de crédito fiscal para el pago del IVA y desgravaciones aduaneras, medidas que buscan incentivar “la producción, incrementar el empleo y actividades relacionadas en cada lugar donde se aplica cada proyecto”.
Nuevo “Súper RIGI”
Mientras avanza la evaluación de nuevas iniciativas bajo el régimen vigente, el Gobierno argentino impulsa además una versión ampliada del esquema conocido como “Súper RIGI”, con el objetivo de atraer inversiones hacia sectores tecnológicos y nuevas industrias.
A diferencia del RIGI original, la nueva propuesta apunta a actividades consideradas emergentes o con escaso desarrollo local, como inteligencia artificial, semiconductores, biotecnología avanzada, centros de datos e infraestructura tecnológica.
También contempla beneficios fiscales más amplios que los del régimen actual. Entre ellos figura una reducción de la alícuota al 15%, además de mayores incentivos para la amortización de inversiones, exenciones arancelarias más amplias y una flexibilización adicional en materia cambiaria.
Otra diferencia es el monto mínimo de inversión requerido para acceder al régimen. Mientras el RIGI original establecía montos que oscilaban entre US$ 200 millones y US$ 600 millones dependiendo del sector, el “Súper RIGI” fija un umbral único de US$ 1.000 millones por proyecto y exige comprometer al menos el 20% de ese monto durante los primeros dos años.
Para Valdez, esta iniciativa puede convertir a “Argentina en un lugar atractivo para el impulso de importantes inversiones que desarrollen el potencial que se encuentra bajo nuestra superficie”.
Desde su punto de vista, tanto el Congreso como los gobiernos provinciales están abriendo “las puertas para mejorar el ingreso de aquellos actores que quieran realizar fuertes inversiones en nuestro país, facilitando su ingreso a cada sector y otorgándole la seguridad necesaria que antes no existía”.