La colombiana GeoPark -controlada por el Grupo Gilinski- avanza en su consolidación en Argentina. La compañía petrolera solicitó recientemente su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para desarrollar un hub de petróleo no convencional en las áreas Loma Jarillosa Este y Puesto Silva Oeste, ubicadas en la provincia argentina de Neuquén.
La iniciativa contempla una inversión superior a los US$ 1.000 millones y busca elevar la producción conjunta de ambos activos desde 1.500 hasta 20.000 barriles diarios en los próximos tres años.
El proyecto también considera la integración de las dos áreas bajo un esquema conjunto de operación mediante un Vehículo de Proyecto Único (VPU).
En esa línea, Ignacio Mazariegos, director de la Unidad de Negocios Argentina de GeoPark, señaló a través de un comunicado que “tenemos un plan en marcha y bloques con potencial probado. Nos presentamos al RIGI porque potencia el alcance de una inversión de esta escala. Es exactamente para lo que fue diseñada esta herramienta y una muestra de la coordinación entre el gobierno nacional, la provincia y las empresas para impulsar el desarrollo de la cuenca y el país”.
“Queremos consolidarnos como un actor de largo plazo en Neuquén, enfocados en ejecutar con disciplina y generar valor para la provincia”, agregó.
Despliegue en Argentina
La solicitud de ingreso al RIGI se suma a otros movimientos impulsados por la compañía durante los últimos meses para reforzar su presencia en Vaca Muerta y dar “previsibilidad y escala” a sus inversiones de largo plazo.
Y es que a fines de marzo, GeoPark inició su primera campaña de perforación en Loma Jarillosa Este como parte de un plan de inversión de entre US$ 80 millones y US$ 100 millones para 2026.
La iniciativa marcó la entrada operativa de la empresa colombiana en uno de los principales desarrollos de hidrocarburos no convencionales de la región. En ese contexto, la firma fijó como meta alcanzar una producción de entre 5.000 y 6.000 barriles diarios hacia fines de 2026.
Para ejecutar el proyecto, GeoPark vinculó a más de 30 empresas contratistas de distintas especialidades, lo que derivó en la firma de 40 acuerdos comerciales.
No obstante, el desembarco de la compañía en el país trasandino comenzó a tomar forma recién en septiembre de 2025, luego de anunciar el cierre de la adquisición del 100% de participación de Pluspetrol en las dos áreas neuquinas incluidas actualmente en el proyecto presentado al RIGI, tras un intento fallido de asociarse con Phoenix Resources.
El acuerdo contempló un pago de US$ 115 millones y la transferencia de los activos operados por la petrolera argentina.
En el caso de Loma Jarillosa Este, el área comprendía 6.054 acres con una licencia de explotación vigente hasta 2057, mientras que Puesto Silva Oeste, abarcaba 6.301 acres y una licencia de explotación por 35 años.
En ese entonces, Felipe Bayón, CEO de GeoPark, aseguró que el cierre de la transacción representó “un hito clave para GeoPark, ya que nos convertimos oficialmente en operadores en Vaca Muerta”.
“Queremos consolidarnos como un actor de largo plazo en Neuquén, enfocados en ejecutar con disciplina y generar valor para la provincia”, sostiene la petrolera.
Movimientos fallidos en Colombia
Además de su expansión en Argentina, GeoPark también buscó reforzar su presencia en Colombia. A fines de enero de este año, la compañía anunció un acuerdo definitivo con Frontera Energy para adquirir la totalidad de Frontera Petroleum International Holdings, operación que contemplaba activos de exploración y producción de petróleo y gas en el país cafetero.
Sujeto a los ajustes correspondientes, el precio de compra en efectivo ascendía a US$ 375 millones. Sin embargo, un mes después, Parex Resources informó la presentación de una propuesta de adquisición al directorio de Frontera para quedarse con la totalidad del negocio de la firma en el país cafetero.
La firma canadiense ofreció US$ 500 millones por dichos activos, es decir, US$ 125 millones por sobre la oferta presentada por GeoPark.
Ante ese escenario, GeoPark decidió retirarse del proceso, luego de que su directorio concluyera, tras una evaluación técnica, que elevar la oferta “no sería consistente con el marco disciplinado de asignación de capital de la compañía ni con sus objetivos de maximización de valor a largo plazo”.