El de este lunes no era un comité político ampliado más.
Se trataba de la primera reunión del oficialismo con los ministros más políticos luego del fuego amigo hacia La Moneda en medio de la polémica por el oficio del Ministerio de Hacienda y la Dirección de Presupuestos (Dipres) que instruía fuertes recortes de gasto que potencialmente alcanzarían a políticas sociales, como la Pensión Garantizada Universal (PGU) o el plan de alimentación escolar.
Con ese telón de fondo, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, dejó en claro que él es el jefe de gabinete, despejando dudas respecto del rol del jefe de asesores del Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval, respecto a la relación más política con los partidos.
Y las señales partieron temprano. Primero, en el comité de seguridad y luego en el comité político encabezados por el Presidente, José Antonio Kast, donde se vio al ministro del Interior más empoderado en su cargo y en un rol más protagónico en relación a reuniones anteriores.
Luego vino el encuentro más esperado. El comité político ampliado, en que participan los timoneles y los jefes de bancada del oficialismo, al que llegó diez minutos más tarde Irarrázaval, cuando Alvarado ya había iniciado la reunión que él encabezaba.
Al ingresar a la reunión, la jefa de la bancada de senadores de RN, María José Gatica, había anticipado que “vengo a plantear que el gobierno se tiene que ordenar, tan simple como eso, porque desde Chile Vamos no hemos hecho grandes críticas al Ejecutivo, pero vemos que desde dentro de la casa ha habido desorden”.
La referencia era hacia el cuestionado jefe del Segundo Piso, que incluso fue criticado por el timonel de Republicanos, senador Arturo Squella, quien solicitó más más coordinación para evitar errores que le han costado al gobierno bajas considerables en el respaldo ciudadano y también las salidas de libreto de algunos ministros.
De vuelta en lo sucedido en el comité político ampliado, trascendió que Alvarado les dijo de entrada a los jefes de partidos que es él quien lidera políticamente a los ministros, que es el primus inter pares (primero entre pares) y que cualquier problema con alguna autoridad primero lo conversen con él antes de abrir un flanco por los medios.
La reunión fue liderada en todo momento por Alvarado. Irarrázaval -según algunos parlamentarios asistentes- en una sola ocasión tomó la palabra para señalar escuetamente que “efectivamente la coordinación política es de Interior”, dedicándose luego a tomar apuntes en su libreta roja.
Luego del comité, la senadora Gatica indicó que “ahora espero que los ministros de las otras carteras entiendan esta coordinación política” y que “se reconoció que ha habido descoordinaciones y que se harán las cosas mejor. Espero que los ministros no se manden solos”.
En tanto, Squella señaló que estuvo presente en la conversación “el cómo ir mejorando la coordinación, y viendo cómo llevaba la reunión el ministro del Interior a uno le queda lo suficientemente claro que la reflexión que tuvimos la semana pasada fue de utilidad. Vemos a un ministro que tiene la película clara de equilibrar lo político de lo técnico e incorporar más a los partidos” afirmando que de seguro “este tema fue tratado puertas adentro en el gobierno”.
Para el secretario general de la UDI, Juan Antonio Coloma, “ha quedado zanjado ante cualquier duda que el ministro del Interior es quien tiene la coordinación política”.
Cabe recordar que debido a las filtraciones de minutas por los recortes que propone Hacienda que han generado críticas por eventuales recortes de beneficios sociales; la rebelión de algunas carteras para aceptar esas medidas, como en Vivienda; y algunas de las decisiones adoptadas en menos de dos meses por la actual administración sin considerar la parte política, llevaron a que el miércoles pasado Alvarado citara a reunión al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, al director de Presupuestos, José Pablo Gómez, y a Irarrázaval para analizar lo sucedido y evitar nuevas polémicas.
Solo el tiempo dirá qué tan efectivo fue el mensaje del jefe de gabinete.