Casi tres horas de reunión para coordinar el traspaso de mando sostuvieron el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, con su sucesor a partir del 11 de marzo, Claudio Alvarado, en medio de diversas críticas de las autoridades entrantes respecto a políticas públicas de la actual administración, como el alza en el déficit fiscal, el mal uso del pase cultural y los atrasos en la reconstrucción del incendio en Viña del Mar.
Tras el encuentro, ambas autoridades señalaron que si bien tienen visiones distintas en materias políticas, conversaron sobre diversos temas específicos del Ministerio del Interior y sus organismos dependientes buscando que el “traspaso de mando sea ejemplar”.
Elizalde señaló que las controversias “forman parte del debate democrático, tener visiones distintas”, pero aclaró que “cosa distinta es garantizar que el traspaso de mando sea el adecuado para mantener la continuidad del Estado”.
Alvarado afirmó que “indudablemente que tenemos visiones distintas, pero eso no significa que exista mala relación que impida un diálogo democrático en los temas de fondo, como es la formalidad de un traspaso de mando”, y agregó que “la crítica política es parte del debate y sano expresarla”.
En la reunión se entregaron carpetas detalladas con información sobre las acciones desarrolladas y en curso por el Ministerio del Interior y quedó agendada una nueva cita con los delegados regionales que sean nominados esta semana para las zonas afectadas por los incendios, de modo que puedan tener antecedentes para dar continuidad con las ayudas para enfrentar estas emergencias.
Uno de los principales encuentros bilaterales que se desarrollará esta semana es la que protagonizarán el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, con el futuro jefe de las finanzas públicas en el gobierno de José Antonio Kast, Jorge Quiroz, programada para el miércoles.