Empresas CMPC resintió la caída de sus envíos de celulosa en este primer trimestre de 2026, así como los mayores costos operacionales por el impacto de la guerra en Medio Oriente sobre los precios de la energía.
El holding forestal y papelero reportó ventas por US$ 1.817 millones a marzo, prácticamente sin variación respecto del mismo período del año pasado, luego de que el deterioro de Celulosa y Biopackaging se viera compensado por una mejora en los ingresos de Softys, la filial detrás de marcas como Elite, Nova y Confort.
El Ebitda ajustado, por su parte, sufrió una caída interanual de 8,1% hasta los US$ 255 millones, y vio una baja de más de un punto porcentual en términos de margen, al representar 14,1% de los ingresos. Todo esto derivó en una caída de 50% en la utilidad neta, que se cifró en US$ 25 millones. Los resultados estuvieron, a grandes rasgos, en línea con la estimación promedio de cinco analistas compilados por DF.
El volumen de venta de celulosa fibra corta, su producto más masivo, cayó 11% interanual a 799 mil toneladas, con un precio realizado promedio casi idéntico al de un año atrás. La merma se explicó principalmente por menores exportaciones a China, y también influyeron las paradas de mantenimiento en la planta de Guaíba, según explicó la firma del grupo Matte en su análisis razonado.
Medidas en curso
Las condiciones del mercado de celulosa vienen presionando hace un tiempo a CMPC, que cerró 2025 con una baja de casi 60% en sus utilidades. Con este background, el inicio de 2026 se vio marcado por la implementación de un conjunto de iniciativas orientadas a volverla más competitiva, afirmó el gerente general Francisco Ruiz-Tagle a través de una carta a los inversionistas.
Estas corresponden a "actividades en el plano de la eficiencia operacional y competitividad en costos en nuestras operaciones forestales, industriales y comerciales", que vienen de una nueva organización orientada a fortalecer la “cadena de valor integrada” dada a conocer el año pasado, según sus declaraciones.
El ejecutivo reparó en que el shock energético derivado del conflicto en Medio Oriente -que estalló a fines de febrero- generó presiones sobre los márgenes de las filiales, y sostuvo que la compañía está trabajando en acciones de optimización de costos y revisión de precios para mitigar este efecto, en complemento con la cobertura financiera permanente sobre el petróleo Brent.
También señaló que, si bien la apreciación del real brasileño presiona los costos en moneda local sobre el segmento Celulosa, en el caso de Softys, cuyos ingresos y costos son mayoritariamente en reales, el efecto opera en sentido inverso y así genera un cierto contrapeso.
Hubo un repunte del apalancamiento medido como deuda financiera neta sobre el Ebitda de los últimos 12 meses, pues el ratio se cifró en 4,1 veces, superando las mediciones del trimestre anterior (3,97) y de marzo del año pasado (3,41).
"Esperamos una normalización progresiva de este indicador en los próximos trimestres, sustentado en la evolución de los resultados, eficiencias operacionales y optimización del capital de trabajo. A ello podría sumarse la evaluación de alternativas de monetización de activos para fortalecer adicionalmente el balance", anticipó Ruiz-Tagle.
En relación al gigantesco proyecto Natureza de Brasil, informó que se sigue avanzando en frentes como ingeniería, permisos ambientales, base forestal y alternativas de financiamiento, con el objetivo de tener todas las condiciones habilitantes listas para tomar la decisión de aprobación durante este año.