Por May Chan
Los auditores enfrentan una tarea cada vez más difícil tratando de verificar los registros financieros de algunas empresas del continente.
Conseguir que los bancos verifiquen la información financiera proporcionada por las empresas se ha convertido en un “área del alto riesgo” para firmas auditoras que tratan de conseguir confirmación de terceros de los registros de las firmas continentales, dijo Cheung Yuk-lam, socio de servicios forenses y solución de disputas en Deloitte.
Cheung pidió hace poco a un empleado de Deloitte que fuera a un banco en China para comprobar un documento de confirmación que había sido enviado antes a la oficina de la firma auditora en Hong Kong. “De la nada, apareció gente de la empresa, tomó el documento y salió corriendo”, dijo Cheung en un seminario sobre señales de fraude, organizado por la Cámara General de Comercio de Hong Kong.
Clientes y compradores de las empresas, otra fuente tradicional de confirmación de terceros, son igual de chapuceros. Cheung dijo que su equipo una vez visitó una compañía cuya oficina estaba lujosamente amoblada, pero tenía su nombre impreso en un trozo de cartón pegado en la puerta. Cuando regresó tres días después, la firma se había esfumado. Cheung no identificó a los clientes ni lo que ocurrió con ellos. Pero dijo que las flotaciones disimuladas de empresas chinas a través de compras reversas tenían las mayores probabilidades de riesgo de fraude.
En mayo, Deloitte renunció como auditor de Longtop Financial Technologies, listada en NYSE. La empresa ahora es blanco de una investigación de SEC en medio de acusaciones de fraude contable.