Por P. Jenkins y M. Stothard
El asediado encargado del banco central de Chipre ha buscado desviar la culpa por el caos que ha envuelto al sistema bancario de la isla, pero prometió un constante levantamiento de los controles de capital y restó importancia al riesgo de una fuga de depósitos desde el país una vez que se suspendan los controles.
“No puedo decir realmente si pasarán siete o catorce días antes de que terminen los controles de capital. Tenemos que levantarlos gradualmente”, dijo en una entrevista a FT el gobernador del Banco Central de Chipre, Panicos Demetriades.
Demetriades buscaba restaurar la calma después de otro salto de nerviosismo durante el fin de semana, cuando se reveló que los depositantes del Banco de Chipre estarían sujetos a un mayor recorte en el valor de sus depósitos.
En su primera entrevista desde que la crisis escaló el mes pasado, negó que habría una corrida de depósitos una vez que se relajen los controles de capital. “Una vez que la gente se dé cuenta lo bien capitalizados que están los bancos hay pocos motivos para que haya una fuga de depósitos”.
El plan de rescate convertiría al Banco de Chipre en “uno de los bancos mejores capitalizados del mundo”, comenta Demetriades.
Los analistas creen que el banco podría tener un ratio de capital tier 1 de cerca de 20% inicialmente, cayendo a 9% (el nivel exigido por el acuerdo de la troika) en un período de tres años. En medio de preocupaciones de que las pérdidas saltarían a 60% Demetriades indicó que el 22,5% de la distribución de los depósitos congelados entregaría un “colchón muy sustancial”.
“No espero que se necesite (el colchón). Esa cifra fue acordada con la troika para calmar a todos los partidos preocupados de que no se necesitaría nada más después que eso. El dinero se mantendrá congelado hasta que se desarrolle una valoración de los activos que se están moviendo desde el banco Laiki al Banco de Chipre”.
Decisión política
“Muchas personas y políticos están confundidos sobre quién hizo qué. Lo que hemos hecho es implementar, de manera muy ordenada, lo que fue acordado con el Eurogrupo. No tomamos parte de esa decisión. Fue una decisión política. Sospecho que cuando la gente se dé cuenta de lo que en realidad pasó, entenderán que el banco central jugó un completo rol en estabilizar la situación”, acotó.
Demitriades rechazó una petición no oficial de renunciar, y dijo tener una “excelente” relación con el ministro de Finanzas y una “buena” relación con el presidente, aunque destacó que tenía poco espacio para maniobrar desde que asumió el cargo en mayo.