El gobierno del Presidente Javier Milei apunta a que Argentina recupere el grado de inversión hacia 2031, al final de un eventual segundo mandato, al tiempo que mantiene su decisión de evitar el regreso a los mercados internacionales de deuda.
El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó durante una conferencia de prensa realizada el lunes para presentar el programa financiero del gobierno que dos de las tres principales agencias calificadoras consideran viable ese objetivo. Recientemente, Fitch Ratings y S&P Global Ratings mejoraron la calificación soberana de Argentina a B-, sacándola de la categoría CCC.
El jefe de Hacienda sostuvo que acudir a los mercados internacionales es solo una de las alternativas para refinanciar la deuda, ya que el país dispone de otras fuentes de financiamiento para cumplir con los próximos vencimientos. El plan financiero no contempla emisiones de bonos internacionales ni este año ni el próximo, los dos últimos años del primer mandato de Milei.
Salir a los mercados “es una opción, no un objetivo”, afirmó Caputo a los periodistas en Buenos Aires. “El objetivo es financiar vencimientos a la menor tasa de interés posible”.
Los rendimientos de los bonos argentinos han caído de forma significativa en los últimos meses. El diferencial frente a los bonos del Tesoro de Estados Unidos se redujo cerca de 80 puntos básicos tras la última mejora de calificación anunciada en junio y alcanzó su nivel más bajo durante la administración Milei. Aun así, el bono de referencia con vencimiento en 2035 mantiene un rendimiento cercano al 8,6%.
No obstante, Caputo dejó abierta la posibilidad de una emisión internacional si el costo del financiamiento se vuelve "razonable" y no existen alternativas más económicas. Explicó que Argentina se ha mantenido al margen de los mercados internacionales debido al elevado nivel de las tasas de interés y que el gobierno continúa buscando opciones de financiamiento más baratas que las disponibles en Wall Street.
Aunque evitó precisar cuál sería la tasa que el gobierno consideraría aceptable para volver a emitir deuda, señaló como referencia mínima el 6,3% correspondiente a una línea de financiamiento por US$ 2.000 millones garantizada por el Banco Mundial.
Durante la presentación, Caputo y su equipo detallaron las distintas fuentes de financiamiento previstas para cubrir el resto de este año y aproximadamente US$ 25.000 millones en pagos de deuda en dólares con vencimiento durante 2027. El gobierno espera financiarse principalmente mediante colocaciones de deuda denominada en dólares en el mercado local, después de haber captado cerca de US$ 4.000 millones por esa vía en lo que va del año.
Caputo también expresó confianza en que el país podrá afrontar la volatilidad que eventualmente genere el año electoral de 2027. Recordó que la línea de swap por US$ 20.000 millones otorgada por el Tesoro de Estados Unidos durante las elecciones legislativas del año pasado sigue disponible, aunque su reactivación requerirá nuevas negociaciones.
Las autoridades esperan obtener otros US$ 2.000 millones antes de fin de año y US$ 5.000 millones adicionales en 2027. Entre las restantes fuentes de financiamiento figuran préstamos respaldados por organismos multilaterales, como el Banco Mundial. Además, el gobierno anunció recientemente la refinanciación de un repo por US$ 6.000 millones a tasas cercanas al 7,5%.
El programa financiero oficial prevé generar este año un excedente de aproximadamente US$ 3.700 millones, que será trasladado para utilizarse durante 2027.