El presidente de Argentina, Javier Milei, anunció que enviará al Congreso un proyecto para crear un “super RIGI”. El régimen tendrá beneficios superiores a los que tiene hoy el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Además, se aplicará a sectores que “nunca han existido en Argentina”.
“De ese modo, se podrán crear nuevas empresas que satisfagan las necesidades productivas de los nuevos sectores dinámicos de la economía al tiempo que multiplicará la cantidad de empleos”, dijo el presidente en redes sociales.
Uno de los trasendidos es que tendrá incentivos específicos para áreas tecnológicas, centralizadas en los sectores de frontera tecnológica, hoy con poca incidencia en el país, para avanzar en áreas de investigación y desarrollo.
Recientemente, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, anticipó que enviará un proyecto para crear empresas de inteligencia artificial, sin la intermediación humana.
Además, el anuncio se produce tras un viaje de Milei a Estados Unidos, donde sostuvo encuentros con empresas de perfil tecnológico e hidrocarburífero.
El canciller argentino, Pablo Quirno, contó que en paralelo tuvieron reuniones con empresas como Chevron, Bitso, Brigthstar, Nvidia, Visa, que “son compañías que terminan invirtiendo en Argentina”. También participó del encuentro Robert Citrone, dueño del fondo Discovery Capital y cercano al secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent.
El RIGI actual
El RIGI como existe hasta ahora incluye a la mayoría de los sectores, salvo el agro, y fue ampliado para sumar ramas que habían sido excluidas, como el upstream en petróleo y gas. Estrictamente, los sectores que podrán acogerse a este régimen son forestoindustria, turismo, infraestructura, minería, tecnología, siderurgia, energía y el rubro de petróleo y gas.
El régimen actual establece una serie de beneficios impositivos, cambiarios, aduaneros y normas legales para dar “seguridad jurídica” a largo plazo para las inversiones. La vigencia de los mismos es por mínimo 30 años.
Si bien el RIGI está operativo hace dos años y se extendió por un año más su vigencia para registrar los proyectos, algunos sectores plantean que el plazo es limitado. Es el caso de la minería, que plantea que el plazo ideal de muchos proyectos es de, al menos, 40 años para alcanzar su punto máximo de producción.
Hasta ahora, el RIGI registró inversiones por US$ 27.700 millones. El 40% de los fondos destinados a los proyectos debe ingresar en los primeros dos años desde que se aprueba.
Además, hay en revisión otros proyectos por US$ 100.000 millones. El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró el miércoles por la noche que esperan que el régimen sume en esta etapa al menos US$ 140.000 millones.
El régimen actual tiene un piso de inversión de u$s 200 millones.
Entre los beneficios del régimen actual están la exención de impuestos a la importación, la eliminación de retenciones a partir de entre 2 y 3 años de exportación, acceso al mercado cambiario y exención parcial de la obligación de liquidar en el mercado de cambios las divisas obtenidas por exportación, reducción de Ganancias, devolución de IVA en tres meses, cómputo de débitos y créditos como Ganancias, además de fijar un cupo de compre local del 20% de la inversión.