Hugo Boss instada a los accionistas a rechazar la oferta de adquisición de Frasers Group por US$ 3.000 millones, que, según afirma, infravalora significativamente a la compañía, frustrando así el intento del multimillonario Mike Ashley de expandir su influencia sobre el grupo de moda alemán.
El directorio y el consejo de supervisión de la empresa declararon este jueves que la oferta voluntaria en efectivo del grupo minorista británico del mes pasado, de US$ 43,47 por acción, era "insuficiente desde el punto de vista financiero".
El rechazo supone el último acontecimiento en el intento de Ashley por afianzar la influencia de Frasers sobre Hugo Boss. El grupo minorista británico, propietario de aproximadamente el 26% de la empresa alemana y su mayor accionista, lanzó la oferta en junio tras acercarse al umbral del 30% de participación que, según las normas alemanas de adquisición, exige que el oferente presente una oferta por todas las acciones restantes.
Hugo Boss afirmó que la oferta de US$ 43,47 por acción reflejaba únicamente el precio mínimo legal exigido por la legislación alemana, basado en el precio más alto que Frasers había pagado por sus acciones durante los seis meses anteriores. Las acciones de la compañía cotizaban a US$ 43,31 este jueves por la mañana.
"El precio de la oferta no refleja ni el valor intrínseco de Hugo Boss ni su potencial de creación de valor a medio y largo plazo" declaró la compañía.
Sin romper lazos
La oferta se produce en un momento en que Hugo Boss se enfrenta a una menor demanda en el sector del lujo, tras haber registrado previamente una caída en las ventas y los beneficios. El director ejecutivo, Daniel Grieder, busca reactivar el crecimiento mediante la estrategia de reestructuración actualizada de la compañía, que, según la dirección, generará un mayor valor para los accionistas del que refleja la oferta.
A pesar de rechazar las condiciones financieras, Hugo Boss adoptó un tono conciliador hacia Frasers. Afirmó que la oferta parecía estar diseñada principalmente para permitir que Frasers aumentara su participación por encima del 30% y que no contemplaba cambios en la estrategia, las operaciones ni la gestión del grupo.
Por su parte, Frasers afirmó en su documento de oferta que "reconoce" los "objetivos económicos y estratégicos" de Hugo Boss y que "tiene la intención de apoyar" a la empresa en la consecución de los mismos como "inversionista a largo plazo", añadiendo que no tenía intención de llevar a cabo cambios estructurales.
Los directorios de Hugo Boss declararon que mantenían una postura neutral respecto a los planes de Frasers de aumentar su participación y acogieron con satisfacción su continuo apoyo a la estrategia y al equipo directivo de la empresa.
"Esperamos mantener una relación constructiva con Frasers Group, el mayor accionista individual de Hugo Boss", declaró Stephan Sturm, presidente del consejo de supervisión.
Para supervisar la revisión de la oferta, Hugo Boss creó un comité especial de transacciones. Michael Murray, director ejecutivo de Frasers y miembro del consejo de supervisión de Hugo Boss, fue excluido de todas las deliberaciones y decisiones relacionadas con la oferta para evitar conflictos de intereses.
Frasers adquirió una participación en Hugo Boss en 2020 como parte de su estrategia para consolidarse en el sector de la moda de alta gama, y desde entonces incrementó progresivamente su participación. La empresa también posee posiciones en derivados que podrían otorgarle, a la larga, el control mayoritario del grupo alemán.
Si bien la oferta otorga formalmente a los accionistas la oportunidad de vender, personas familiarizadas con la forma de pensar de Frasers mencionaron anteriormente que el objetivo de la cadena minorista es aumentar su influencia sobre Hugo Boss en lugar de adquirir la propiedad total.