Donald Trump afirmó que Israel y Hezbolá habían acordado que "cesarían los disparos", después de que Irán suspendiera sus conversaciones de paz con Estados Unidos en respuesta al bombardeo israelí del Líbano.
El Presidente estadounidense escribió el lunes en Truth Social que había mantenido una "llamada productiva" con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y otra llamada con "representantes de alto nivel" de Hezbolá , el grupo militante libanés. Trump afirmó que “no habrá tropas (israelíes) en Beirut, y que cualquier tropa que estuviera en camino ya ha sido desviada”.
El lunes publicó otro mensaje en el que afirmaba que las conversaciones con Irán estaban "continuando a un ritmo acelerado" .
Las declaraciones del líder estadounidense se produjeron apenas unas horas después de que las agencias de noticias iraníes afiliadas al Estado informaran de que Teherán suspendía las negociaciones extraoficiales con Estados Unidos, advirtiendo de que podría "completar el cierre" del estrecho de Ormuz, lo que provocaría un fuerte aumento de los precios del petróleo.
La agencia de noticias Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, informó que la decisión se tomó, justamente, en respuesta a la campaña de bombardeos de Israel en Líbano contra Hezbolá y a las “violaciones del alto el fuego” en todos los frentes.
El precio del petróleo retrocedió desde sus máximos de la sesión tras los comentarios de Trump, y el crudo Brent cerró con un incremento del 4,2%, a US$ 94,98 el barril.
El reporte iraní se conoció horas después de que la Guardia Revolucionaria informara que sus fuerzas habían atacado una base estadounidense en Kuwait en represalia por bombardeos de Washington contra objetivos en el sur de Irán.
Fue el más reciente intercambio de ataques entre fuerzas estadounidenses e iraníes, lo que ha puesto de manifiesto la fragilidad del alto el fuego del 8 de abril y ha tensionado los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo que extienda la tregua por 60 días y reabra el estrecho de Ormuz.
Funcionarios estadounidenses señalaron la semana pasada que las partes estaban cerca de alcanzar un acuerdo marco, aunque añadieron que el Presidente Donald Trump debía dar su aprobación final. El viernes, Trump afirmó que pretendía tomar una “decisión definitiva” sobre un acuerdo preliminar, pero una reunión en la Casa Blanca concluyó sin ningún anuncio formal.
Posteriormente, Estados Unidos modificó el lenguaje del borrador de propuesta respecto de la reapertura del estrecho y del programa nuclear iraní, según una persona informada de las conversaciones.
Durante el fin de semana, las fuerzas estadounidenses atacaron lo que describieron como “sitios de radar y mando y control de drones” en Goruk y en la isla de Qeshm. El Comando Central de Estados Unidos indicó que los ataques respondieron a actividades iraníes que incluyeron el derribo de un dron que “operaba sobre aguas internacionales”.
El frente Líbano-Israel
El aumento de las tensiones entre Teherán y Washington se produce mientras Israel, que inició la guerra contra Irán junto con Estados Unidos el 28 de febrero, continúa ampliando su ofensiva en el Líbano contra Hezbolá, movimiento armado respaldado por Irán.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el ministro de Defensa, Israel Katz, señalaron el lunes que ordenaron a las Fuerzas de Defensa de Israel realizar ataques en los suburbios del sur de Beirut.
Israel y Hezbolá han seguido intercambiando fuego desde que se anunció un alto el fuego entre ambas partes el 16 de abril.
Irán insiste en que ese frente del conflicto debe formar parte de cualquier acuerdo de alto el fuego con EEUU. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, afirmó el lunes que la tregua en Líbano es una parte “inseparable” de cualquier acuerdo para poner fin a la guerra.
El principal negociador de Teherán, Mohammad Bagher Ghalibaf, sostuvo que el bloqueo naval estadounidense del estrecho de Ormuz y la intensificación de los ataques israelíes en Líbano son “pruebas claras del incumplimiento estadounidense del alto el fuego”.
“Cada decisión tiene un costo, y la cuenta termina llegando. Todo encajará en su momento”, afirmó Ghalibaf.
En una señal de que la República Islámica podría estar buscando intensificar el conflicto, Tasnim informó: “El Frente de la Resistencia e Irán han incorporado a su agenda el cierre total del estrecho de Ormuz y la activación de otros frentes, incluido el estrecho de Bab el-Mandeb, con el objetivo de castigar a los sionistas y a sus partidarios”.
Bab el-Mandeb es una vía marítima estratégica que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y el océano Índico. Al referirse al “Frente de la Resistencia”, Tasnim pareció sugerir que los rebeldes hutíes de Yemen podrían sumarse al conflicto.
Los hutíes, que controlan gran parte del norte de Yemen y forman parte del denominado eje de resistencia de Irán, se han mantenido en gran medida al margen de la guerra. Sin embargo, lanzaron varias oleadas de misiles y drones contra Israel a fines de marzo y comienzos de abril.
La capacidad de Irán para reducir drásticamente el tránsito por el estrecho de Ormuz -por donde normalmente pasa cerca de un quinto del petróleo y gas mundial- ya ha desencadenado la peor crisis energética global en décadas.
Trump escribió el lunes en su plataforma Truth Social que “Irán realmente quiere alcanzar un acuerdo, y será uno bueno para Estados Unidos y para quienes están con nosotros”. Agregó: “Solo siéntense y relájense, todo terminará saliendo bien. Siempre es así”.