El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo en Truth Social que se reuniría el viernes en la Sala de Crisis de la Casa Blanca para tomar una decisión definitiva sobre un acuerdo con Irán.
El mandatario precisó en esa misma publicación que la nación persa "debe comprometerse a no poseer jamás un arma nuclear ni una bomba atómica. El estrecho de Ormuz debe abrirse de inmediato, sin peaje, para el libre tránsito marítimo en ambas direcciones".
En ese marco, detalló que "todas las minas submarinas (bombas), si las hubiera, serán desactivadas (hemos eliminado, mediante detonación, numerosas minas con nuestros potentes dragaminas submarinos. Irán completará la eliminación o detonación inmediata de las minas restantes, ¡que no serán muchas!)".
En materia nuclear, uno de los puntos más sensibles de la negociación, Trump detalló que "el material enriquecido, a veces denominado «polvo nuclear», que yace enterrado a gran profundidad bajo montañas prácticamente derrumbadas por el potente ataque de nuestro bombardero B-2 hace 11 meses, será desenterrado por Estados Unidos (que, según se ha acordado, es el único país, junto con China, con la capacidad mecánica para hacerlo), en estrecha coordinación con la República Islámica de Irán y el Organismo Internacional de Energía Atómica, y DESTRUIDO".
El jueves se informó que los negociadores de ambas partes habían alcanzado un acuerdo, el cual necesitaba la aprobación de Trump para sellarlo.
El pacto, según señalaron fuentes conocedoras de las tratativas a la prensa internacional, incluiría un levantamiento del bloqueo naval de EEUU a irán, así como de las sanciones con las que restringe sus exportaciones de petróleo. Al respecto, Trump se limitó a decir este viernes que "no se intercambiará dinero hasta nuevo aviso", en referencia a los activos congelados de irán.