La segunda huelga general del año en España arrancó con una gran cantidad de adherentes, sobre todo con un amplio seguimiento en el sector industrial y de transportes.
Los sindicatos hablaban a esta hora un seguimiento del 78% -unas horas antes lo cifraban "por encima del 80%"-, afirmando que es "levemente superior" a la huelga del pasado 29 de marzo.
La directora general de Política Interior de España, Cristina Díaz, ha reiterado los datos que entregó a primera hora de la mañana donde señalaba que, a modo general, "la situación es de normalidad".
Mientras que el Gobierno de ese país destacó el cumplimiento de los servicios mínimos y la ausencia de alteraciones relevantes de orden público en el transcurso del primer tercio de la jornada de huelga general.
Un modo de medir la efectividad de la huelga es el porcentaje de consumo eléctrico que deja de percibirse, en esta ocasión ha caído un 11,8% hasta las doce del medio día (hora española), 4,3 puntos puntos menos que la caída registrada a esa misma hora en la huelga general del 29 de marzo.
"Estamos profundamente agradecidos a los trabajadores que han seguido la huelga, en una situación tan difícil, con casi seis millones de parados. Exigimos un cambio rotundo de las políticas del Gobierno, si no nos llevarán al precipicio", dijo un líder sindical.
El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha dicho a su vez que la huelga general "no es el camino adecuado para reducir la incertidumbre". "Somos concientes de la dificultades de la sociedad pero la hoja de ruta del Gobierno es la única alternativa posible", ha señalado.
Detenidos y disturbios
El balance era de 70 detenidos -31 en la Comunidad de Madrid y 14 en Valencia- y 34 heridos, 18 de ellos miembros de la Policía. Los sindicatos han reconocido que 15 piquetes están entre los detenidos.
La Gran Vía, una de las principales arterias de Madrid, ha estado cortada durante una hora en ambos sentidos, con entre 300 y 400 manifestantes cortando el tráfico
Además, la mayoría de los comerciantes minoristas se encuentran cerrados. Cabe destacar que varios manifestantes han intentado cerrar los establecimientos que han abierto al público, lo que ha terminado en enfrentamientos con la policía española.
En las grandes tiendas que han abierto, como Zara, casi no se ven clientes.
Respecto a los disturbios, la directora general de Política Interior, Cristina Díaz, afirmó que no se han producido "alteraciones relevantes" en el transporte, los grandes mercados y la industria.
Sin e mbargo, rconoció un seguimiento "algo mayor" en el transporte interurbano y en el aeropuerto de Barajas, mientras que los servicios de alta velocidad funcionan sin incidentes destacables.