Lindsey Graham, el senador por Carolina del Sur y referente de la política exterior estadounidense que pasó de ser un escéptico de Donald Trump a convertirse en uno de los aliados más firmes del presidente de Estados Unidos, falleció sorpresivamente este sábado a los 71 años.
La causa de muerte fue “una breve y repentina enfermedad”, informó la oficina del parlamentario a traves de X, sin entregar más detalles. Apenas el viernes Graham había estado en Kiev y estaba previsto que en la mañana de este domingo participaría en el programa Meet the Press de NBC.
Personal de emergencias acudió el sábado por la noche a su residencia en Capitol Hill, tras recibir un aviso por un “paro cardíaco”, informó NBC citando comunicaciones entre personal policial.
Graham fue “una de las mejores personas y de los mejores senadores que he conocido”, escribió hoy Trump en su plataforma Truth Social. “Siempre estaba trabajando y fue un verdadero patriota estadounidense. ¡Lindsey será profundamente extrañado!”.
Contienda electoral
Pero la repentina muerte no solo priva a Trump de un estrecho aliado, sino que además abre una compleja disputa por su sucesión en un estado profundamente conservador, con el riesgo de sumir la contienda en el caos a menos de cuatro meses de las elecciones de mitad de mandato.
Graham tenía previsto enfrentarse en noviembre a la demócrata Annie Andrews. El gobernador de Carolina del Sur, Henry McMaster, republicano, puede nombrar a un reemplazante para terminar su mandato, pero la legislación electoral establece que posteriormente se debe realizar una elección primaria especial, lo que podría desencadenar una intensa competencia interna en el Partido Republicano y dar una ventaja a Andrews.
Aunque su elección se considera poco probable en un estado sólidamente republicano, Andrews compite en un año electoral favorable para candidatos ajenos al establishment que logran conectar con el electorado en temas como el costo de la vida. Y Graham había respaldado la guerra con Irán, conflicto que impulsó el alza de los precios de la gasolina y resultó ampliamente impopular entre los votantes.
Los demócratas necesitan obtener un saldo neto de cuatro escaños para alcanzar la mayoría en el Senado. La muerte de Graham, sumada a la prolongada hospitalización del senador republicano por Kentucky Mitch McConnell, reduce la mayoría republicana en la cámara, al menos en el corto plazo.
Lista de aspirantes
El representante Joe Wilson, el miembro más veterano de la Cámara de Representantes por Carolina del Sur, está interesado en ocupar el escaño y también en competir por el próximo mandato de seis años, según una persona familiarizada con sus planes que pidió no ser identificada. Un portavoz de Wilson no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
Alan Wilson, hijo del congresista, ganó el mes pasado las primarias republicanas para gobernador del estado, lo que lo convierte en el favorito para imponerse en un territorio que no elige a un gobernador demócrata desde 1998. Entre los candidatos a quienes derrotó se encontraban los representantes Nancy Mace y Ralph Norman, ambos potenciales aspirantes también a la nominación para el Senado.
Otras figuras políticas destacadas del llamado Palmetto State que, al menos en teoría, podrían surgir como candidatos para esta inusual vacante en el Senado incluyen al exrepresentante Trey Gowdy, quien ocupó el cargo durante cuatro mandatos, y a la exgobernadora Nikki Haley, quien además fue embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas durante el primer mandato del presidente Donald Trump y compitió contra él por la nominación republicana para las elecciones presidenciales de 2024.