La Bolsa de Tokio terminó hoy con una sólida subida tras tocar la víspera su mínimo en los últimos dos meses y animada por el descenso del yen ante el euro, que beneficia a los exportadores nipones.
El selectivo Nikkei ganó 1,48%, hasta 9.562,05 puntos, mientras el Topix, que agrupa a todos los valores de la primera sección, sumó 1,14%, hasta 827,08 enteros.
Prácticamente todos los sectores del mercado ganaron terreno, con la única excepción del gas y la electricidad. El minero abanderó los avances, seguido del de vidrio y cerámica, y el de petróleo y carbón.
Tras la caída de este miércoles, los inversionistas se volcaron a las compras a bajo precio, en una oleada de compras impulsada además por la noticia de que el grupo Canon recomprará el 1,2% de sus propias acciones por hasta 50.000 millones de yenes (unos US$ 610 millones).
Esta decisión hizo que sus acciones se revalorizaron un 5,8%, hasta 3.850 yenes.
"Aunque las empresas se han visto afectadas por el desastre del 11 de marzo muchas han mantenido sus resultados en positivo, lo que ha reforzado la imagen de que sus acciones están infravaloradas", apuntó Takashi Hiroki, analista de Monex Inc., a la agencia local Kyodo.
El mercado también se vio respaldado por la subida del euro frente al yen, que se movió hoy en torno a las 116 unidades frente a la moneda única europea, lo que dio un respiro a las empresas exportadoras.
Las acciones de Olympus subieron un 1,7% y cerraron en 2.474 yenes, mientras que las de Ricoh avanzaron un 4,1% tras conocerse su plan de recortar 10.000 empleos, un 10% de su fuerza laboral, en los próximos tres años.