El bitcoin se mantuvo cerca de mínimos de dos meses este viernes, luego de que Donald Trump nominara a Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal (Fed), una decisión que poco hizo por mejorar el ánimo en un mercado ya presionado por persistentes salidas de flujos desde los ETFs.
El token llegó a retroceder hasta 4% y bajó a US$ 81.045 durante la jornada -su nivel más débil desde noviembre- antes de recortar pérdidas y ubicarse en torno a US$ 82.600. Warsh, exgobernador de la Fed, es visto como ampliamente favorable a los activos digitales, aunque menos vocal que Rick Rieder de BlackRock, cuyas crecientes probabilidades habían alimentado expectativas de un giro más dovish y pro-cripto en el banco central.
En cambio, se impuso un tono de aversión al riesgo mientras circulaba la noticia: los futuros bursátiles fluctuaron y el dólar se fortaleció desde recientes mínimos de cuatro años. Con el bitcoin acumulando una caída de más de 34% desde su máximo de octubre -y con los ETFs spot de EEUU encaminados a su racha más larga de salidas mensuales desde su lanzamiento- los operadores no parecen convencidos de que las señales macro o de política ofrezcan alivio en el corto plazo. En las últimas 24 horas, se han liquidado más de US$ 1.500 millones en posiciones alcistas en el conjunto de tokens, según datos de CoinGlass.
El factor ETF y la duda del “oro digital”
Los 12 ETFs spot de Bitcoin listados en EEUU registraron tres meses consecutivos de rescates netos. Si la tendencia se mantiene hasta el cierre de enero, marcará el tramo sostenido de salidas más largo desde que estos vehículos debutaron en 2024. En ese período, se han drenado cerca de US$ 5.700 millones desde estos productos, de acuerdo con cifras compiladas por Bloomberg.
El mal momento de Bitcoin contrasta con el reciente repunte del oro y otros metales preciosos: ante la incertidumbre geopolítica, los inversionistas que buscan refugio estarían evitando las criptomonedas y privilegiando activos tradicionales de cobertura. Eso vuelve a poner en duda la narrativa de que el token funciona como una suerte de “oro digital”.
“De pronto, las criptomonedas ya no parecen ser una alternativa al dinero fiduciario ni una cobertura frente a políticas financieras no tan responsables de los principales países”, dijo Alex Kuptsikevich, analista jefe de mercados en FxPro.
Los flujos refuerzan el giro: el iShares Bitcoin Trust de BlackRock, el mayor ETF de Bitcoin y uno de los lanzamientos más exitosos de la industria, ha quedado por detrás del ETF de oro de la misma gestora en activos totales.
Una forma de evaluar si Bitcoin está cumpliendo su potencial como “oro digital” es medir su valor en términos del propio metal precioso. Bajo esa métrica, estaría fallando: ha caído cerca de 60% en términos de oro desde un máximo de fines de 2024.
Para algunos operadores, el último retroceso abre la puerta a más presión bajista, con riesgo de romper por debajo de US$ 80 mil si el sentimiento negativo se prolonga durante el fin de semana.
“No me sorprendería ver a BTC transando pronto en el rango de US$ 70 mil”, dijo Adam McCarthy, analista de investigación en Kaiko. Si hoy cae bajo US$ 80 mil, “podría seguir deslizándose durante el fin de semana y, con menor liquidez en esos días, el impacto podría ser desproporcionado”, añadió.
Por su parte, Tony Sycamore, analista de mercado en IG Australia, señaló que la venta reciente es coherente con su visión de que el avance desde el mínimo de noviembre fue un rebote correctivo o contra-tendencia.
“Su caída durante la noche sugiere que la tendencia bajista ya se reanudó”, dijo.