El precio del dólar abrió estable este lunes, en medio de las reacciones a las últimas amenazas arancelarias de Donald Trump contra países de Europa, las que tienen por objeto la adquisición de Groenlandia y dieron otro golpe a las ya deterioradas relaciones transatlánticas.
La divisa cotizaba estable a $ 887,3 en los primeros negocios, tras cerrar al alza el viernes pero en baja a nivel semanal, según los datos de Bloomberg.
A nivel internacional, el oro subía 1,5% y la plata ganaba 3,4% por las compras de refugio, que no se inclinan hacia el dólar -el dollar index caía 0,2%-, mientras que en Londres, el cobre subía 0,4% a US$ 5,83 la libra. El mercado de bonos del Tesoro permanecía cerrado, por el feriado de Martin Luther King Jr. en Estados Unidos.
Trump anunció un arancel de 10% a las importaciones estadounidenses desde Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia. La tarifa entraría en vigor el 1 de febrero y aumentaría a 25% el 1 de junio, de no alcanzarse un acuerdo sobre la "compra completa y total de Groenlandia" a manos de EEUU.
"Esta escalada arancelaria debe considerarse en el contexto de otros acontecimientos, en particular la próxima decisión sobre el nuevo presidente de la Reserva Federal y la posible decisión inminente del Tribunal Supremo sobre la legalidad del uso de la IEEPA para aplicar aranceles recíprocos a nivel mundial", escribió el head de Estudios de MUFG, Derek Halpenny.
"Existe un escenario plausible donde esos factores adicionales también debilitan el dólar global y, por lo tanto, refuerzan la opinión de que los inversionistas globales venderán activos estadounidenses o buscarán reducir su exposición al dólar mediante un aumento de las coberturas", planteó.
En noticias de China, el PIB del gigante asiático creció 4,5% en el cuarto trimestre de 2025, y con ello el crecimiento del año completo se cifró en 5%. En tanto, informes de diciembre relevaron que el sector inmobiliario siguió decepcionando, y así en todo el año los activos fijos sin rural cayeron 3,8%, mientras que la inversión en propiedades se hundió 17,2%.