Es una de las divisas con mejor desempeño en el curso de 2026. El rápido fortalecimiento del peso chileno tiene al dólar en mínimos de dos años, con lo que crece la división entre quienes esperan mayores caídas y quienes lo ven más bien como para comprar, salvo que surjan claras presiones adicionales desde el plano externo.
La paridad dólar-peso llegó a $ 860 al inicio de la tarde de este lunes, desde donde surgió una ola de demanda que aminoró la caída inicial. Aún con esto, el peso se fortalece 4,1% en el curso del año, siendo la divisa con mejor retorno spot entre las emergentes.
El fenómeno sell America y el buen momento de los metales, especialmente en el caso del cobre, le han permitido al dólar alcanzar estos niveles. El Tipo de Cambio Multilateral está en su promedio histórico y se espera que el Tipo de Cambio Real también se acerque en las próximas actualizaciones del Banco Central.
¿Ya tocó piso?
"A $ 860 el peso ya está algo exigido: no caro, pero sí incorporando casi todo lo bueno. Nuevas caídas requerirían sorpresas adicionales (cobre aún más alto o recortes más agresivos de la Reserva Federal), o bien sorpresas marginales como las que ha habido: cobre firme, tasas largas cayendo en Estados Unidos, dólar global más débil, además, de la volatilidad diaria. Riesgos externos harán más posible una estabilización que una apreciación sostenida", dijo a DF el senior portfolio manager de Fintual AGF, Fernando Suárez.
Según su análisis, el nivel actual incorpora casi todo lo positivo, incluyendo la menor incertidumbre política y las ventas de dólares del fisco. Según lo que calificó como una mirada fundamental, basada en drivers macro reales y no niveles técnicos, pisos sicológicos ni momentum de mercado, el tipo de cambio estaría, en la parte baja de la banda de $ 860 y $ 910, dentro de un rango de equilibrio.
También cauto es Alonso Puentes, economista de Banco Santander, para quien el tipo de cambio ha sobreextendido su caída en torno a $ 30 y $ 40 respecto de sus fundamentales. "En el corto plazo, mientras no cambien los fundamentos, no anticipamos nuevas apreciaciones relevantes del peso. Para que el tipo de cambio siga cayendo de manera sostenida, sería necesario un nuevo impulso en el precio del cobre o un debilitamiento adicional del dólar a nivel global. Sin esos factores, estos niveles lucen difíciles de sostener en el tiempo", coincidió.
El economista hizo hincapié en que la apreciación reciente no es un fenómeno exclusivo de Chile y también se observa en otras monedas de países exportadores de commodities y economías latinoamericanas, lo que apunta a factores externos comunes, como un mayor apetito por riesgo y flujos hacia mercados emergentes.
Más entusiastas
De forma similar, Juan Pablo Iturriaga lo ve cotizando entre $ 850 y $ 900 a corto plazo. Según el gerente de Renta Fija y Monedas de Vantrust Capital, la paridad está actualmente en niveles que ya incorporan las mejoras de expectativas locales y el debilitamiento del dólar a nivel global, pero se podría esperar una mayor depreciación de este último, con precios del cobre aún más arriba y la consecuente mejora en términos de intercambio para Chile.
"Desde el punto de vista del precio de los últimos dos años, se podría concluir que es un buen momento para comprar dólares. Sin embargo, el tipo de cambio podría seguir bajando y no hay factores estructurales que lo impidan. Por el contrario, hay factores que avalan su caída", sostuvo.
El gerente de Trading de Fynsa, Gustavo Gallardo, espera que las caídas sigan profundizándose: "El dólar está netamente en una tendencia a la baja, y seguimos viendo niveles objetivo de $ 850 y $ 820 en el corto plazo. Hay un tema de flujos que es muy importante, y el dólar debería avanzar a la zona de $ 700 y $ 750 en el mediano plazo".
"Hoy la sensación que vimos fue que el dólar aguantó cuando estuvo en $ 860 y un poco por abajo. Eso está bien, pero los volúmenes no han sido demasiado grandes. Otros participantes del mercado formal han señalado que no se está viendo intención de compra, fuera de esta última, que tiene que ver con el nivel", observó.
Sí reparó en que posibles compras del Banco Central podrían influir al alza, ya que las caídas del dólar han hecho pensar que el ente rector podría ganar confianza y acelerar las compras de reservas internacionales, hoy a un ritmo de US$ 25 millones diarios. Pero esto no tendría una influencia estructural, según su análisis.
"Desde el punto de vista técnico, el próximo soporte se asoma en $ 850, piso que tocó por última vez en diciembre del año 2023", comentó el CBO de Global66, Rodrigo Lama. "A nivel fundamental, no creemos que el tipo de cambio haya alcanzado aún un piso definitivo. La presión bajista sobre el dólar se mantiene clara, en un contexto donde los factores estructurales continúan siendo desfavorables para la moneda americana", aseveró.
Según el ejecutivo, "el peso chileno no se moverá en función de niveles considerados razonables en el pasado, sino que continuará reaccionando a flujos, liquidez global y a un dólar estructuralmente debilitado, lo que abre espacio para extensiones adicionales del movimiento apreciativo. Sin desmedro de lo anterior, nos encontraremos con correcciones técnicas a corto plazo producto de toma de utilidades y escenarios de shock a corto plazo".
Ajustes de carry trade
Los más entusiastas del peso chileno de todas formas coinciden en que el diferencial de tasas con EEUU podría impedir una mayor caída del tipo de cambio, ya que, si bien este indicador ha mejorado para Chile en lo más reciente, sigue bajo en comparación con años anteriores y las tasas de pares regionales.
Pero Gallardo argumentó que "si por un lado el carry trade podría presionar algo a la venta, tienes otros flujos que se espera sean muy voluminosos. Un participante del mercado mencionó un monto sideral de ventas de dólares para financiar proyectos que habían estado parados o pendientes en los últimos cuatro años. Ese flujo por algún lado tiene que afectar".
A esto se suma un fenómeno que no ha pasado desapercibido entre los traders: hace poco empezó a moderarse un agresivo posicionamiento de agentes extranjeros contra el peso chileno, en gran medida relacionado con operaciones de carry tarde, y que incluye tanto especulación como coberturas.
Gallardo recordó que las posiciones de cobertura también tienen un mark to market en su cartera, por lo que, cuando están demasiado castigadas, igualmente surge un riesgo que les impide seguir aguantando. A esto agregó que, bajo el escenario actual, podría no ser muy apropiado cubrir tanto la posición en moneda local.