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Hertz: La empresa al borde de la quiebra que no quiere salir del NYSE y busca vender nuevas acciones

La firma con sede en Florida quiere sacar provecho del entusiasmo por sus papeles de parte de especuladores retail.

Por: Isabel Ramos Jeldres | Publicado: Miércoles 17 de junio de 2020 a las 04:00 hrs.
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Foto: Bloomberg
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Desde que se acogió a la protección de quiebra en mayo, Hertz empezó a romper todos los esquemas propios de las empresas en dificultades financieras: no quiere deslistarse de la bolsa y pretende recaudar financiamiento vendiendo nuevas acciones. ¿Por qué? Busca aprovechar el vuelo que le han entregado los especuladores en empresas con solvencia dudosa.

En los primeros meses del año, las restricciones de viajes que impusieron los gobiernos para contener la expansión de la pandemia del Covid-19 paralizaron el tráfico aéreo en todo el mundo, lo que dañó la actividad de arriendo de vehículos en los aeropuertos, la línea central del negocio de Hertz.

El impacto de Covid-19 en la demanda de viajes fue “repentino y dramático, causando una disminución abrupta de los ingresos de la compañía y reservas futuras reservas”, explicó Hertz el mes pasado, al ingresar al Capítulo 11 de la ley de bancarrota de Estados Unidos.

Con la noticia, vino el desplome de las acciones. Tras cerrar 2019 en US$ 15,75, los papeles se hundieron a un mínimo histórico de US$ 0,56 el 26 de mayo.

La capitalización de mercado pasó de US$ 2.237 a sólo US$ 78,9 millones.

Sin embargo, en los últimos días las acciones se han recuperado, llegando hasta US$ 5,53 el 8 de junio. Y aun cuando han vuelto a caer, cerrando en US$ 1,95 ayer, eso representa un alza de 251% frente al mínimo al que llegó, con un valor en bolsa que ya suma US$ 277 millones.

Detrás de las alzas está Robinhood, una aplicación gratuita para transar acciones que se ha vuelto popular entre los inversionistas retail jóvenes. Hertz es una de las acciones más populares en la plataforma: el número de usuarios que mantienen los papeles se triplicó desde que la firma se acogió al Capítulo 11, porque apuestan a que con la recuperación de la economía de EEUU la empresa logrará esquivar la quiebra.

Aferrándose al NYSE

El apoyo de los especuladores envalentonó a Hertz, que notificó hace unos días a sus inversionistas que tomó la inédita decisión de apelar a la decisión de la Bolsa de Nueva York (NYSE, su sigla en inglés) de deslistar sus acciones.

De acuerdo a las reglas del mercado bursátil, la plaza bursátil puede suspender o remover los papeles de una compañía en el evento de una bancarrota. Nunca antes, una firma había desafiado estas reglas.

Mientras la situación no se resuelva en una audiencia, Hertz seguirá transando en el mercado.

La semana pasada, además, la empresa con sede en Florida consiguió aprobación para vender hasta US$ 1.000 millones de nuevas acciones a especuladores, para sacar provecho del entusiasmo por sus papeles.

La jugada sin precedentes fue aprobada el viernes por un tribunal de quiebras, que acordó que el directorio de la empresa era libre de vender acciones si consideraban que era la mejor forma de recaudar dinero para financiar la reorganización.

“El costo del (financiamiento accionario) es significativamente menor que un préstamo… y los dólares que ingresen se irán al valor de la empresa como un todo”, argumentó la jueza Mary Walrath, del tribunal de quiebras en Delaware.

Prácticamente todas las compañías bajo protección de quiebra aprovechan préstamos costosos cargados de covenants (condiciones financieras) y restricciones para mantener las operaciones durante una reestructuración financiera.

Una recaudación de fondos a través de acciones es una opción improbable, ya que los títulos generalmente tienen un valor insignificante después de una reorganización.

Un abogado veterano que sigue la situación dijo al diario británico Financial Times que la jugada no tiene precedentes y que no había visto nada igual en sus 30 años de carrera. “Hertz está en quiebra tratando de vender acciones y al mismo tiempo dice que no pueden pagar los leasing de sus autos”.

El jueves, la compañía presentó otra moción para rechazar el leasing de 144 mil vehículos. La firma tiene una deuda de $ 18 mil millones que en gran parte son bonos garantizados contra su flota de vehículos. Una fuerte caída en los precios de los autos usados la obligó a hacer pagos adicionales a los tenedores de bonos, pero ni siquiera eso la ha desanimado.

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