Entre titulares geopolíticos que sacuden al mercado y señales cada vez más claras de un exceso estructural de oferta, el petróleo navega en un escenario marcado por la volatilidad y la incertidumbre.
Para el managing director US energy equity research de Scotiabank, Paul Cheng, el foco de los inversionistas debería estar menos en las noticias de corto plazo y más en un desequilibrio entre oferta y demanda que se extendería por años.
“La oferta global del petróleo actualmente supera a la demanda y esta situación de sobreoferta probablemente se mantendrá durante los próximos dos a tres años”, aseguró el ejecutivo en conversación con DF.
Por esa razón, enfatizó: “No creemos que este sea el momento adecuado para aumentar agresivamente la inversión y buscar tasas de crecimiento de producción significativamente más altas”.
- ¿Cómo evalúa los recientes movimientos de precio del petróleo?
- El mercado del petróleo continúa en un tira y afloja entre titulares geopolíticos aparentemente interminables y el deterioro del equilibrio subyacente entre oferta y demanda.
Si bien en el corto plazo los precios del petróleo podrían verse respaldados por las noticias, ese apoyo será de corta duración y los precios retomarán una tendencia a la baja durante los próximos 12 a 18 meses, presionados por un equilibrio desfavorable entre oferta y demanda y un rápido aumento de los inventarios.
Precios a la baja
- ¿En qué rango se debería mover el precio del crudo -que al cierre de esta edición era de US$ 62,75- en 2026?
- En nuestro escenario base, asumimos que los precios del petróleo Brent promediarán alrededor de US$ 55 por barril en 2026 y US$ 60 por barril para 2027.
Los factores que impulsarían al alza serían una invasión terrestre masiva de EEUU en Irán o que el crecimiento de la demanda global de petróleo sorprenda significativamente al alza, por sobre 1,5 millones de barriles al día, mientras que la producción estadounidense se mantenga contenida.
Y por el contrario, a la baja, sería que Rusia e Irán sean más efectivos de lo esperado en eludir el endurecimiento de las sanciones de EEUU y la Unión Europea.
- ¿Cuáles son los principales riesgos geopolíticos?
- Los tres mayores comodines geopolíticos son Irán, Rusia y Venezuela. Por el lado de Irán, es si habrá o no una invasión terrestre de EEUU.
En cuanto a Rusia, si se alcanzará algún acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania, aunque nuestro escenario base es que no, y, de no ser así, cuán efectiva será la estrategia de máxima presión de la administración Trump.
Mientras que en el caso de Venezuela, es si el régimen actual se mantendrá y si EEUU levantará parcialmente las sanciones.
Flujos globales
- Desde la perspectiva de la oferta, ¿cómo están configurando el equilibrio del mercado petrolero las dinámicas actuales de producción?
- El crecimiento de la producción petrolera de Estados Unidos será limitado en 2026 y 2027. Este año, creemos que la producción estará plana o aumentará hasta en 50.000 barriles por día.
Sin embargo, además de EEUU, esperamos que Argentina, Brasil, Canadá y Guyana impulsen el crecimiento fuera de la OPEP en los próximos años, en conjunto por más de 500 mil barriles anuales.
- ¿Y dentro de lo que son los países de la OPEP?
- Dentro de la OPEP, estimamos que Irak aumentará su producción entre 100 mil y 200 mil barriles diarios. En el caso de Venezuela, no prevemos un alza relevante este año, aunque su producción podría comenzar a crecer a partir de 2027 o 2028 a un ritmo de 100 mil a 200 mil barriles diarios anuales, si se levantan parcial o totalmente las sanciones de EEUU.
Para Irán, esperamos que una estrategia de máxima presión reduzca su producción y exportaciones en 300 mil a 500 mil barriles diarios en 2026 y posiblemente en otros 500 mil en 2027. Sin una invasión terrestre de EEUU, no anticipamos un cambio de régimen.
- ¿Cómo podría una renovada presión de EEUU sobre Venezuela e Irán alterar los flujos globales?
- El petróleo pesado venezolano encontrará su camino hacia su mercado natural, que son las refinerías de la costa del Golfo. Esto empujará a China a comprar suministros alternativos de otros países de Sudamérica, Canadá y Medio Oriente.
En cuanto a Irán, en ausencia de una invasión terrestre masiva de EEUU, no creemos que haya un cambio de régimen en los próximos años. Como resultado, EEUU continuará aplicando su estrategia de máxima presión, lo que probablemente llevará a una menor exportación y producción de petróleo iraní en 2026.
Con todo, nuestro escenario base asume una caída de 400 mil a 500 mil barriles por día respecto de 2025, pero no suficiente para eliminar el exceso de oferta que esperamos en 2026 o 2027.