Por Sebastián Valdenegro Toro
Cuando Standard & Poor’s aumentó la nota crediticia de Chile a fines de 2012, un banco de inversión de Wall Street señaló que el “upgrade” atentaría contra los bonos externos del país. ¿Por qué? Debido a que el menor rendimiento de los títulos alejaría a los inversionistas, quienes se volcarían a bonos más riesgosos -o “high yield-. Varios meses después su vaticinio se está cumpliendo.
En lo que va del año, el rendimiento de los bonos del Estado en los mercados internacionales -tanto soberanos como de sus empresas- sube hasta 47 puntos base, debido, dicen operadores, al menor apetito por títulos emergentes de mayor clasificación -Chile tiene la categoría de “investment grade”-, en contraposición a la mayor demanda por riesgo.
Los principales aumentos se han dado en dos empresas del Estado: ENAP y Codelco.
En el caso de la petrolera, el rendimiento de sus bonos con vencimiento a 2020 trepa 47 puntos base en el año, pasando de 3,63% a 4,10%. Lo mismo sucede para los títulos con maduración 2021 y 2019, que avanzan 40 y 35 puntos base.
La cuprífera, por su parte, ve avanzar el yield de sus papeles con vencimiento a 2020 en 45 puntos base, desde 2,56% a 3,01%. Mientras, sus bonos a 2022 ascienden 37 puntos en el año.
En el caso de ENAP, las caídas, aparte del contexto externo, van de la mano de la delicada situación financiera de la empresa, que llevó a Moody’s a bajar su clasificación crediticia el lunes. “Hay bonos de ENAP que tienen garantía estatal, mientras otros no. Además, la baja de clasificación continuará golpeando sus bonos”, explica un operador.
Luis Felipe Alarcón, de BCI Estudios, argumenta que el mercado internacional está “metiendo a ambas empresas en la misma bolsa”, por lo cual el encarecimiento de los bonos de ENAP arrastra a los de la cuprífera. “A ojos de los extranjeros, ambas son empresas estatales y muy similares”. “Además, hemos visto que los inversionistas están prefiriendo bonos high yield, ante el retiro de la aversión al riesgo, abandonando los más libres de riesgo y buscando papeles más rentables con clasificación BBB o BBB-”, explica.
Asimismo, el rendimiento de los bonos soberanos en el extranjero también se ha incrementado. El yield del papel con maduración a 2020 se empina 28 puntos base en el año, llegando a 2,28%. Algo similar se ve en el bono con vencimiento en 2022, que registra un alza de 27 puntos hasta 2,62%.
El resto de la región
Similar tendencia se ve en los bonos soberanos de Perú y Brasil, ambos catalogados como “investment grade”.
El rendimiento de los títulos peruanos con maduración 2037 trepan 38 puntos base en el año hasta 4,08%, mientras los papeles a 2033 ascienden 35 a 3,99%.
En el caso brasileño, el yield del bono a 2041 se incrementa 52 puntos base alcanzando 4,32%, mientras el papel a 2021 aumenta 42 puntos hasta 2,49%.
Para Guido Rodríguez, de Santander Investment Securities, las alzas están relacionadas con la modificación en la percepción de riesgo en Latinoamérica y el mundo en enero y febrero. “El escenario actual ha visto una vuelta de los inversionistas al mercado estadounidense en detrimento de los emergentes, por el rendimiento de Wall Street y de los activos en ese país”, explica.
Asimismo, destaca que la búsqueda por mayor rendimiento ha gatillado algunas salidas de papeles emergentes, como de Colombia, Perú y Chile”.
Cristóbal Doberti, de BICE Inversiones, lo atribuye a un aumento “generalizado” de las tasas base a nivel internacional, “lo que hace que la tasa final de los bonos suba por las mejores perspectivas económicas”.