En una verdadera montaña rusa andan los mercados internacionales que a esta hora, sin embargo, se inclinan nuevamente por los números rojos en medio de la incertidumbre política que genera Europa, especialmente Italia y Grecia, que agrava aún más los temores por la crisis de deuda en esa región.
A una hora del cierre, las bolsas de Europa anotan retrocesos promedio de 0,38%, con la excepción del mercado milanés que muestra un incremento de 1,72% luego de los rumores de la renuncia de Silvio Berlusconi, hecho que sin embargo desmintió él mismo posteriormente.
Antes del desmentido, las acciones en la bolsa de Milán llegaron a subir más de 3% y redujo considerablemente las pérdidas en el viejo continente que en un momento superaron el 2%.
Con ese escenario de fondo inició las operaciones Wall Street. Sin embargo, la Bolsa de Nueva York se desmarcó transitoriamente de esa tendencia a la baja gracias al fuerte empuje de las acciones de las grandes petroleras debido al alza de los precios del crudo.
Pero el optimismo duró poco y los principales índices del mayor mercado del mundo, a esta hora, se inclinan por la zona de las pérdidas.
Es así como el Dow Jones anota una baja de 0,32% que en el caso de S&P 500 llega a 0,45%. En el mercado Nasdaq las acciones tecnológicas muestran un retroceso de 0,87%.
Pero no todas las bolsas caían. Una de las pocas excepciones era el mercado chileno donde las acciones contenidas en el IPSA mostraban una ganancia de 0,51%.
Italia
El gobierno de Silvio Berlusconi afronta mañana una votación clave que podría dar lugar a otra moción de confianza con un resultado extremadamente incierto.
El país peninsular deberá, también mañana, votar mañana sobre los ajustes de austeridad de la economía.
Estos hechos cruciales para el futuro de Italia chocaron con los rumores, posteriormente desmentidos, de renuncia del primer ministro Silvio Berlusconi.
Grecia
Grecia, por su parte, vive una jornada agitada luego de la renuncia del primer ministro George Papandreou. Ahora, el oficialismo y la oposición de ese país deben acordar el nombre del sucesor del líder socialista. Entre los candidatos cobra fuerza un candidato con un claro perfil económico, el vicepresidente del banco central, Lucas Papademus.
El nuevo gobierno deberá elaborar un plan de modo que la ayuda de la Unión Europea y el FMI llegue finalmente a Grecia y le de un respiro a su debilitada economía para poder evitar la quiebra y contagiar a otras economías.