La matriz de empresas como Unimarc, Alvi y Mayorista 10 volvió después más de un año al mercado de renta fija local, con el objetivo de mejorar su perfil de vencimientos de deuda.
SMU recaudó UF 2 millones (unos $ 81 mil millones, o bien US$ 90,6 millones) a través del bono AX, que se colocó a una tasa de interés promedio de 3,35% en la sesión de este miércoles, con remate holandés y gestionado por Santander y Bci.
El resultado está por debajo de la tasa de inscripción de 3,65% y representa un diferencial (spread) de 110 puntos base (pb) sobre la tasa soberana de referencia, algo menos que los 115 pb registrados en su anterior colocación de noviembre de 2024.
Los fondos se destinarán íntegramente a refinanciar pasivos, según informó SMU en la presentación de un roadshow a potenciales inversionistas. La compañía enfrenta este año un vencimiento de deuda por $ 38 mil millones, principalmente compuesta de préstamos bancarios, y en 2027 tiene prevista la expiración de $ 51 mil millones en bonos.
La nueva deuda es tipo bullet; vale decir, devolvería todo el capital en 2032, su fecha de vencimiento, aunque tiene la opción de prepagar en 2029. La nota crediticia del bono es AA-, otorgada tanto por Feller Rate como por Moody's-ICR.
Según un comunicado de prensa, la colocación recibió una sobredemanda de 1,75 veces con importante participación de inversionistas institucionales, incluyendo fondos de pensiones, compañías de seguros y fondos mutuos.
"La colocación de hoy forma parte de nuestra estrategia de planificación financiera, a través de la cual buscamos refinanciar nuestros pasivos de forma ordenada, anticipando necesidades de financiamiento para aprovechar ventanas de mercado favorables, y construir un perfil de vencimientos equilibrado para los próximos años", dijo el gerente corporativo de administración y finanzas de SMU, Arturo Silva.
Las emisiones de bonos corporativos locales han aumentado con fuerza en el curso del año, mientras que los spreads se han comprimido a mínimos, en un contexto de oferta restringida por la escasez de empresas con capacidad de levantar capital en el mercado público.
A principios de abril las tasas soberanas en UF comenzaron a hundirse, ya que inversionistas temerosos de la guerra en Medio Oriente y sus efectos inflacionarios se lanzaron a buscar refugio. Pero desde el inicio de mayo, en medio de las negociaciones de paz, las tasas han recuperado sus niveles previos.