Uno de los factores que han complejizado el debate en torno a la Sala Cuna Universal es su financiamiento, ya que el gobierno propuso costear la medida con un porcentaje de la cotización que los trabajadores destinan al Seguro de Cesantía (SC).
Un experto que sigue muy de cerca esta discusión es el director del departamento de derecho del trabajo y seguridad social de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica, Hugo Cifuentes.
Aunque habla desde su rol de académico, el abogado también oficia como presidente de la Comisión de Usuarios del Seguro de Cesantía, por lo que se encuentra en alerta por los eventuales impactos de esta medida para el instrumento de la seguridad social. De hecho, espera poder reunirse esta semana con los demás integrantes de la instancia para realizar una evaluación.
Pese a que reconoció que la Sala Cuna es una política “absolutamente necesaria”, recordó que esta no es la primera vez que se discute financiar su expansión con parte de la cotización del seguro, pero con un porcentaje menor. La actual administración planteó que un 0,35% del total del aporte destinado al seguro se destine a la Sala Cuna. Una de sus preocupaciones, indicó Cifuentes en conversación con DF, es el precedente que puede marcar esta medida.
“La Comisión de Usuarios planteó reparos en cuanto a la sostenibilidad del seguro y esas mismas dudas yo las tengo respecto de esta propuesta, porque mi temor es que se esté abriendo una puerta que después no cierre”, señaló.
En ese sentido, enfatizó que “es muy importante conocer los estudios de sostenibilidad para ver cómo está proyectando la Superintendencia de Pensiones que el seguro va a funcionar adecuadamente, porque de todas maneras va a haber un impacto en los fondos”.
“Es muy importante conocer los estudios de sostenibilidad para ver cómo está proyectando la Superintendencia de Pensiones que el seguro va a funcionar adecuadamente, porque de todas maneras va a haber un impacto en los fondos”, dijo Cifuentes.
“Una de las mejores políticas sociales”
El abogado explicó que el Seguro de Cesantía es una “de las mejores políticas sociales” que se han implementado en el país en las últimas dos décadas; mejoró sus prestaciones; es una herramienta que no ha estado afecta a daños reputacionales, pero cuenta con credibilidad por parte de la población.
La semana pasada la consultora Black & White publicó un estudio que dio cuenta que un 64% de los encuestados rechazó la idea de que la Sala Cuna se financie con la cotización destinada al Seguro.
“Lo primero que yo leo es un conocimiento de este instrumento; segundo, que lo valoran; y, tercero, que perciben un eventual riesgo de las prestaciones que pueden obtener si mañana entran en situación de cesantía”, comentó respecto del sondeo.
“Puede ser que, en el imaginario, las personas ven, y con toda razón, porque no tienen por qué ser expertos en el tema, que podrían estar en peligro las eventuales prestaciones del Seguro de Cesantía”, recalcó.
Reforma previsional
Cifuentes también está atento a la implementación de la reforma al sistema de pensiones, pues ha participado de los distintos debates previsionales como asesor ligado a la Democracia Cristiana (DC).
El abogado subrayó el riesgo de que se reevalúen aspectos legales de la reforma, como por ejemplo, la propuesta de “Chao préstamo” que se encuentra en el programa de gobierno del Presidente José Antonio Kast.
“La reforma previsional fue el resultado de un trabajo de más de 10 años en que participaron especialistas, trabajadores, empleadores y parlamentarios, por lo que significó un acuerdo muy importante en materia política. Entrar a modificarla requiere también ese mismo acuerdo. Abrir la puerta de la legislación del sistema de pensiones es muy complejo, porque cuando abres una conversación sobre un tema como ese te van a surgir otros tantos”, dijo.
“Sería interesante que antes de empezar a hablar, saber a dónde se piensa ir para obtener los recursos para financiar esa cotización. Si la idea es no gastar recursos fiscales, entonces abrir ese debate no solo va a complejizar la aplicación de la reforma y yo no sé si es bueno abrir ese debate en estos tiempos”, agregó.
Sobre otras modificaciones a la ley, como la revisión de los plazos de implementación de la reforma -que también se encuentran en la ley- y que es uno de los objetivos de las AFP, también se mostró contrario a la idea.
“Se va a poner de nuevo el tema de pensiones sobre la mesa y, por tanto, ese es un tema que impacta en la población y que va a quitar la situación pacífica en que estamos en la aplicación de la reforma”, manifestó.
“No sé cuán grave pueden ser los efectos que no hayan sido previstos por la comisión que estuvo asesorando en el Senado en su momento. Creo que los técnicos que ahí estuvieron, conocieron, observaron, y validaron la forma en que esto iba a operar, sin afectar las cotizaciones ni la forma de aplicar la reforma previsional. En ese sentido, yo confío en que no se abra ese debate”, añadió.