Las exportaciones de la Región del Biobío experimentaron una contracción de 8,9% durante enero, respecto al mismo mes de 2025, con retornos que superan levemente los US$ 371 millones. Según las cifras entregadas por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), esta baja se fundamenta en el débil desempeño del sector industrial del Biobío, con una caída de 12,4%, retroceso equivalente a US$ 47 millones.
La industria manufacturera local, que concentró el grueso de los envíos, con US$ 331,8 millones, se vio impactada por el desplome del 40,2% de la producción de celulosa, papel y cartón; y por el sector forestal, que disminuyó 21,8%. En contraste, la industria de alimentos amortizó la baja, mostrando un incremento de 34,9%. Pese a la caída general, estas tres actividades productivas continuaron siendo el motor exportador de la región, abarcando de manera conjunta 77,3% del valor total.
Sectores como el silvoagropecuario, que subió en 35,3% hasta los US$ 36 millones, y la pesca extractiva, que aumentó 10,4%, no lograron revertir la tendencia a la baja regional.
Producción emblemática
De acuerdo a lo reportado por el INE, la celulosa se mantuvo como el principal producto de exportación del Biobío, con una participación de 31,8%; sin embargo, enfrentó una severa contracción de 40,2% que restó casi US$ 80 millones a la economía local durante enero.
La baja fue mitigada por el aumento comercial del jurel entero congelado, cuyas ventas al extranjero se dispararon 125,8% para totalizar US$ 61,2 millones, ubicando al recurso en el segundo lugar de importancia regional.
La madera aserrada se posicionó en el tercer lugar, cerrando el mes con US$ 28,2 millones y una disminución de 19,4%.
Diversificación de destinos
El mercado asiático sufrió el mayor impacto al anotar un retroceso de 33,7%, arrastrado por una contundente disminución de 45,9% en las compras provenientes de China. A pesar de esta caída, China conserva el primer lugar como socio comercial de las exportaciones locales con un 22,1% de participación sobre el total.
El continente americano aparece como el segundo destino, con una leve contracción de 0,8%, sosteniendo a Estados Unidos como el segundo país comprador más relevante.
Ante este escenario de menor demanda por parte de los socios tradicionales, destacó la irrupción del mercado africano, que creció 124% interanual, impulsado por Costa de Marfil.
Políticas de mitigación
Para Alfredo Meneses, gerente de Asexma Biobío, las cifras dadas a conocer por el INE no son alentadoras para la región, pues no sólo reporta una baja en los envíos, sino también en otros indicadores económicos, como el desempleo (9,7%).
En esa línea, recalca que estas cifras podrían empeorar luego que comiencen a evidenciarse los impactos locales del conflicto entre Irán y Estados Unidos, principalmente por el aumento que tendrá el valor del barril de petróleo, y a partir de febrero, las primeras consecuencias de los incendios forestales en la zona.
Según plantea Meneses, este escenario pone mayor urgencia a las nuevas autoridades. “Necesitamos que se sienten a proponer o a pensar medidas de fortalecimiento económico. Esto requiere sin duda, un programa que permita a las industrias que “tiran el carro” de nuestra economía como la forestal, salgan de esa ralentización”.