En el marco de sus actividades académicas en la Universidad del Desarrollo (UDD) en Concepción, donde además sostuvo encuentros con gremios y autoridades locales para analizar la propuesta legislativa que se debate en el Congreso, el economista, académico y exministro Cristián Larroulet abordó la urgencia que reviste la aprobación del Plan de Reconstrucción Nacional y el impulso reactivador que podrían tener sus medidas para la Región del Biobío.
En conversación con DF Regiones, el economista fue categórico al enfatizar desde el primer momento que la aprobación de este paquete de medidas, actualmente en tramitación parlamentaria, debe hacerse de manera íntegra y no disgregada.
Según su diagnóstico, la crisis económica y laboral que atraviesa el Biobío no admite dilaciones. La región no sólo lidera la desocupación a nivel nacional, sino que “es de las que tiene más demoras en la aprobación de los proyectos de inversión". A estas variables, agregó que sectores productivos estratégicos en la zona, como la industria forestal, han enfrentado problemas de seguridad que, "la han llevado a hacer inversiones no en Chile, sino que en el extranjero".
Así también el sector pesquero ha debido sortear cambios regulatorios que han impactado su desarrollo y proyecciones. "La industria ha planteado que en el Gobierno anterior no se cumplieron, ni se respetaron las leyes propias del Estado de Derecho porque terminaron expropiándole una parte importante de la fracción de la captura de pesca a la cual tenían derecho". Por ello, el exsecretario de Estado aseguró que la propuesta del Ejecutivo "ataca de frentón la inversión, ataca de frentón la permisología y ataca directamente al empleo".
"Negarse a conversar el tema es taparse los ojos"
Frente a las voces parlamentarias que se opusieron incluso a la idea de legislar la propuesta, Larroulet advirtió que "negarse a conversar el tema es taparse los ojos" y calificó dicha postura como un "profundísimo error". El economista proyectó que "la actitud de las personas que negaron la sal y el agua (...) va a ser muy castigada por la ciudadanía".
Consultado sobre si fue un error del Gobierno presentar las medidas como un solo bloque, lo descartó de plano. "No, yo creo que no. Porque agreguémosle a este tema de la gravedad de la situación, agreguémosle también la urgencia". En ese sentido, recordó que "vamos a completar más de una década sin crecimiento", por lo que sentenció que "se pueden perfeccionar cosas dentro del proyecto, pero el paquete entero se debe mantener".
Reforma tributaria
Desde una perspectiva macroeconómica, el académico desestimó las críticas que tildan la iniciativa de ser una reforma tributaria encubierta, señalando que "aquí hay un problema de velo ideológico". Según Larroulet, existe un consenso técnico transversal respecto a la necesidad de rebajar el impuesto de primera categoría a las empresas para impulsar el crecimiento. “Estamos, de alguna manera, perdidos con el nivel al cual se subió la tasa de impuesto de las empresas que son las principales inversoras en Chile". Por lo mismo, reiteró la necesidad de elevar la inversión nacional del 22% o 23% actual a un 25% del PIB.
Sobre los efectos regresivos de mantener altas cargas impositivas al capital en una economía abierta, explicó que "la evidencia y la teoría muestran que los impuestos al capital los termina pagando el trabajador", ya que la fuga de capitales hacia el extranjero perjudica directamente las opciones de empleabilidad local. “El capital es el factor más móvil, y si lo grabo exageradamente, se va", declaró.
Respecto a los cambios en los incentivos para capacitación laboral, reconoció la necesidad de modernizar la franquicia Sence. "Ya llevamos tres gobiernos (...) encargando estudios para evaluarla y todos los estudios, todos, han hecho presente que la franquicia Sence no está cumpliendo su propósito", admitiendo que el Ejecutivo probablemente flexibilizará su postura frente al impacto que la eliminación del 1% tendría en las pymes.
Matriz productiva regional
Finalmente, Larroulet valoró las oportunidades para diversificar la matriz productiva en la Región del Biobío, fuertemente respaldada por un ecosistema académico que "potencia el conocimiento de una manera reconocida". Destacó proyectos pioneros en la zona, como los de tierras raras, advirtiendo que "no estamos dándonos cuenta de la oportunidad que significa esto (...) genera una oportunidad de inversión gigantesca".
A esto sumó las oportunidades en infraestructura, argumentando que si se logran destrabar los permisos ambientales y aprobar las leyes necesarias, "esto sería un boom de empleo".
Concluyó con una visión optimista basada en las ventajas comparativas locales. "Yo por ejemplo, tengo gran confianza en lo que va a ser Huachipato en el futuro", pero reiteró que para materializar ese crecimiento "este proyecto es urgente y es urgente para la región del Biobío".