La Región del Biobío mejoró su condición exportadora en febrero, tras registrar una variación interanual positiva de 1% y envíos por US$ 366,5 millones. Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), este incremento se debe principalmente a los despachos de jurel y celulosa por los puertos de la zona.
De acuerdo a esos datos, el desempeño positivo de este período estuvo determinado por el sector Industria, cuya variación fue de 3,4%, resultado de actividades como la fabricación de celulosa, papel y cartón, en el área forestal, además del rubro de alimentos. Juntos, ambos sectores productivos concretaron 88,7% de la participación total de las exportaciones, demostrando que la madera y los recursos del mar siguen siendo las principales vocaciones productivas del Biobío.
En la variación mensual, sin embargo, el movimiento exportador mostró una caída desde los US$ 371,8 millones de enero.
Jurel protagonista
Las cifras del INE muestran que el jurel entero congelado se transformó en el gran protagonista. Esta pesquería registró un aumento de 96%, convirtiéndose en el producto con mayor incidencia positiva entre los envíos locales. Junto a la celulosa y la madera aserrada, fueron los productos con mayor volumen de embarque, alcanzando entre ambos 64,6% del total exportado por la región.
Respecto a los países de destino y tal como en periodos anteriores, China, Estados Unidos y Costa de Marfil, además de Nigeria y Países Bajos fueron en febrero los mercados que concentraron mayor cantidad de envíos desde el Biobío, acumulando retornos por US$ 208 millones, equivalentes al 56,8% de los despachos internacionales.