Los anuncios del Presidente Kast en su Cuenta Pública en materia de seguridad, uso de tierras y reactivación económica para la Macrozona Sur fueron acogidos con cautela por los representantes del mundo productivo de la zona. Si bien los dirigentes empresariales y del transporte valoraron el enfoque del Ejecutivo, advirtieron que cualquier iniciativa de inversión, recuperación de empleos y competitividad estará supeditada a la erradicación del terrorismo.
Para el gremio del transporte de carga, que moviliza más de 90% de las mercancías a nivel nacional, la crisis de violencia en la Macrozona ha paralizado sectores estratégicos. Sergio Pérez, presidente de la Confederación Nacional del Transporte de Carga de Chile (CNTC), apuntó a la urgencia de recuperar el estado de derecho para proteger la cadena productiva.
"Valoramos que el Presidente haya puesto la seguridad como una de las prioridades de su gestión (...) La seguridad es hoy la principal preocupación de miles de transportistas a lo largo del país, que diariamente deben enfrentar robos, ataques, violencia e informalidad en las rutas. Recuperar el control y garantizar condiciones seguras para el transporte de carga es fundamental para el abastecimiento, la competitividad y el desarrollo económico de Chile", aseveró Pérez.
Esta visión fue respaldada por Freddy Martínez, presidente de la Federación de Camioneros Centro - Sur, quien detalló el impacto económico del abandono agrícola producto de la inseguridad, señalando que campos que históricamente producían trigo o raps hoy no se cultivan, lo que se traduce directamente en desempleo y una drástica caída en los volúmenes de carga.
"La seguridad es el motor del desarrollo, si no hay seguridad no hay desarrollo", afirmó Martínez, quien agregó que "en La Araucanía, los camioneros lo hemos dicho siempre, esta era una zona en la que antiguamente nosotros ingresábamos a sacar y dejar productos y hoy prácticamente está dominada por el terrorismo. Las incursiones que se han hecho para sacar a la gente que comete ilícitos y seguir desarticulando esto, son muy importantes".
Freno a la violencia
Dentro de los anuncios se incluyeron medidas de flexibilización para permitir que las tierras indígenas asignadas puedan ser trabajadas productivamente, una política que busca revertir el abandono de los campos. José Miguel Stegmeier, presidente de la Sociedad Agrícola del Biobío (Socabio), evaluó positivamente esta apertura comercial, pero condicionó la viabilidad del progreso económico a la desarticulación real de los grupos armados.
Stegmeier fue categórico al sentenciar que "claramente avanzar en lo que él (el Presidente) plantea, si sigue la violencia, es imposible". Además, manifestó su preocupación por los alcances de la iniciativa del Ejecutivo. "No escuchamos que se estaría entregando otro tipo de compensación y yo espero que esté eso también considerado y no solamente las tierras como compensación a la deuda histórica". El dirigente concluyó manifestando su esperanza de "que tengamos paz en nuestra macrozona sur y fundamentalmente en La Araucanía".
La postura sobre la urgencia de reactivar el uso productivo de los predios fue compartida desde el transporte. Martínez subrayó que el respeto al Estado de Derecho es el único camino para atraer inversión privada a la región más pobre del país.
"El que se puedan arrendar, subarrendar y utilizar esos terrenos para la productividad es fundamental porque no tiene ningún sentido estar entregando terrenos para que terminen siendo peladero que no le hacen bien a nadie", enfatizó.
Costos de combustibles
Los gremios plantearon exigencias estructurales en La Araucanía para evitar el colapso financiero de la logística nacional. Desde la CNTC, Sergio Pérez exigió avanzar en reformas que modernicen al sector y eliminen la competencia desleal.
"Insistimos en la imperiosa necesidad de contar con una Ley del Transporte de Carga, una iniciativa que consideramos el proyecto ancla para el futuro de nuestra actividad. Esta legislación permitirá enfrentar la informalidad, que muchas veces deriva en ilegalidad, fortalecer la competitividad de las empresas, avanzar en la incorporación de nuevas tecnologías y entregar mejores herramientas", argumentó el presidente de la CNTC.
Finalmente, el factor de los costos operacionales amenaza con neutralizar cualquier intento de reactivación. Martínez advirtió que el sector enfrenta una de sus peores crisis en medio siglo debido al precio de la energía, requiriendo asistencia financiera estatal urgente.
"Estamos al debe (...) tenemos el estatus de los camioneros pequeños y medianos que estamos muy complicados con este tema del alza de los combustibles, yo creo que ahí hay que trabajar un poco mejor con BancoEstado, con alguna herramienta que sea más ágil, más accesible", concluyó, reiterando que solo con rentabilidad y seguridad los inversionistas podrán generar el empleo que la economía exige.