Con 58,67 hectáreas en el borde costero sur de Iquique, Punta Gruesa - Palo Buque se instala como la principal carta de expansión urbana de la ciudad. La aprobación de la concesión gratuita no sólo habilita suelo para una macro urbanización, sino que abre una vía concreta de desarrollo en momentos en que el centro histórico enfrenta mayores restricciones normativas.
El Consejo Regional de Tarapacá aprobó por mayoría la concesión gratuita del terreno a la municipalidad de Iquique por un período de 10 años, para impulsar un proyecto que contempla áreas residenciales, equipamientos, infraestructura, actividades productivas, espacios públicos y zonas verdes. La sesión plenaria contó con la presencia de vecinos y dirigentes de comités de vivienda que se verán beneficiados con el proyecto.
Tras la aprobación, el alcalde de Iquique, Mauricio Soria, valoró el respaldo del CORE y señaló que la concesión no implica traspaso de dominio, sino que habilita avanzar en un proyecto de larga data.
“El objetivo es habilitar terrenos del Estado para que las familias puedan desarrollar distintos modelos de vivienda, desde casas hasta edificios y procesos de autoconstrucción, junto con equipamientos urbanos, deportivos y de seguridad”, destacando que el plan regulador ya permite proyectar escuelas, áreas deportivas y dependencias públicas, entre ellas se menciona la futura Escuela de Carabineros.
Con la concesión aprobada, el municipio deberá adoptar decisiones clave que tendrán impacto en sus ingresos futuros. El primer paso será elaborar un master plan para las 58 hectáreas, definiendo la distribución de usos residenciales, comerciales, áreas verdes e infraestructura. Luego deberá aprobar el loteo del terreno, paso previo a la eventual venta de lotes destinados a vivienda y a la definición sobre la venta o prórroga de concesiones en los futuros paños comerciales.
En el mediano plazo, los ingresos municipales provendrían de derechos por permisos de edificación, contribuciones territoriales y patentes comerciales asociadas a las actividades que se instalen en el sector.
Un “respiro” para la inversión
Para el abogado inmobiliario Rodrigo Andreucci, socio de Andreucci & Torrejón Abogados, la concesión representa una oportunidad estratégica frente a las limitaciones que hoy enfrenta el sector centro de la ciudad. “La concesión es una gran oportunidad para el municipio, porque va a permitir amortiguar el impacto que va a tener para inversiones futuras en la comuna en el actual plano regulador que entró a regir hace justo un año”, destacó.
El especialista explica que el nuevo Plano Regulador Comunal, vigente desde febrero de 2025, creó 180 inmuebles de conservación histórica en el centro de la ciudad, lo que limita la altura y densidad de futuras edificaciones en esas manzanas. En ese contexto, el desarrollo en Punta Gruesa surge como alternativa para mantener dinamismo urbano y económico fuera de un área que ya cuenta con mayores restricciones. “Esto va a permitir en Punta Gruesa hacer todo un desarrollo turístico, gastronómico, marino deportivo que hoy día la ciudad de Iquique ha claudicado, ha renunciado con el plano regulador actual”, afirmó.
"Como el Borde Río de Vitacura"
El proyecto aprobado contempla la habilitación integral del sector Punta Gruesa–Palo Buque, configurando un nuevo polo urbano que no solo incorpora viviendas, sino también equipamiento, infraestructura, comercio y actividades productivas.
Para Andreucci, el potencial del sector sur no se limita al uso habitacional “puede ser un respiro que permita el desarrollo de infraestructuras en Iquique, como por ejemplo, existe en Santiago, en sectores como el Borde Río, en el sector Río Mapocho por la Municipalidad de Vitacura, por ejemplo, que entrega en concesión todos esos restoranes y esa zona de estacionamiento existente a en un costado del río Mapocho”, indicó.
El abogado plantea que, ante un centro con baja densidad y constructibilidad restringida, el crecimiento natural de la ciudad tenderá a desplazarse hacia áreas con mayor margen normativo, es decir, hacia el sector sur. Agrega además, que la colaboración entre el Consejo Regional y el municipio abre además un espacio relevante para la planificación urbana del sector sur. A su juicio, el desarrollo de las 58 hectáreas exigirá ajustar o dictar nuevas normas para la zona, considerando que en el área se emplaza un sitio protegido de alto valor ambiental.
“Es una oportunidad inédita para los urbanistas, ya que deberán modificarse o crearse nuevas normas para la zona, en la cual existe un lugar protegido muy relevante, el santuario de la naturaleza Oasis de Niebla Punta Gruesa”, señaló.
El abogado plantea que la expansión hacia el sur también puede transformarse en una instancia para integrar el santuario al diseño urbano “es una oportunidad inédita de poner en relieve un santuario de la naturaleza en el contexto de la expansión de una ciudad”.
Cambio en el mapa de inversión
La concesión por 10 años entrega al municipio control sobre un paño de 58,67 hectáreas en una zona estratégica del borde costero. En términos urbanos, se trata de una superficie relevante en una ciudad donde la disponibilidad de suelo apto para grandes proyectos es limitada.
El PRC vigente, al restringir la altura en 180 manzanas del centro histórico, reduce la densidad y el volumen potencial de nuevas edificaciones en esa zona. En ese escenario, Punta Gruesa podría transformarse en el principal foco de expansión urbana planificada.
Para el mercado inmobiliario y de infraestructura, esto implica un reordenamiento de expectativas, mientras el centro consolida su carácter patrimonial y de baja escala, el sector sur podría absorber proyectos turísticos, gastronómicos y comerciales de mayor envergadura.
La aprobación del CORE, por tanto, no sólo habilita un proyecto urbano, sino que redefine el mapa de crecimiento de Iquique en el mediano plazo. Con esta superficie disponible, el sector sur pasa a concentrar una de las mayores reservas de suelo urbano con potencial de crecimiento planificado en la ciudad. Por lo pronto, la iniciativa entra en su siguiente etapa que es la ratificación por parte del Ministerio de Bienes Nacionales.