La presencia de la mosca de la fruta en el oasis de Pica sigue generando preocupación entre agricultores y autoridades locales. A casi tres meses de las primeras detecciones registradas en marzo, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) informó que la campaña de erradicación continúa concentrada en la localidad de Matilla y en el sector de El Gólgota, donde se han reportado los hallazgos más recientes de ejemplares silvestres de Ceratitis capitata.
Según datos actualizados entregados por el organismo, hasta la fecha se contabilizan 36 detecciones de moscas adultas en trampas instaladas en la zona. Además, un total de 48 agricultores han sido objeto de descarga de fruta hospedante, una medida fitosanitaria destinada a evitar la propagación de la plaga.
La situación ocurre en una de las principales áreas agrícolas de Tarapacá, reconocida por la producción de limón de Pica, guayaba, mangos y otros frutales.
Área bajo control
El SAG explicó que la superficie reglamentada se mantiene en un radio de 7,2 kilómetros desde el punto de captura de los insectos, perímetro dentro del cual se aplican distintas medidas de vigilancia y control.
Entre ellas figuran el fortalecimiento del sistema de trampeo, la instalación de estaciones cazadoras con atracticida, el muestreo permanente de fruta hospedante, tratamientos de suelo y la aplicación de la Técnica del Insecto Estéril (TIE), considerada una de las principales herramientas biológicas para reducir la capacidad reproductiva de la especie.
La directora regional del SAG Tarapacá, Sue Vera, señaló que “los agricultores que se encuentran fuera del radio de 200 metros de cada detección y dentro del área reglamentada de 7,2 kilómetros han podido continuar desarrollando sus actividades productivas gracias a la implementación de planes operacionales supervisados por el servicio, que han permitido que puedan mantener la comercialización de sus productos”.
La autoridad agregó que, para los productores ubicados dentro del área de control más estricta, el organismo está implementando alternativas para reducir el impacto económico de las restricciones.
“En el caso de los productores ubicados dentro del área de control de 200 metros, el Servicio está impulsando tratamientos cuarentenarios alternativos para evitar la descarga de fruta hospedante, contribuyendo así a disminuir el impacto de la campaña sobre los agricultores y agricultoras afectados”, indicó.
Impacto económico
El avance de la campaña ocurre en medio de las inquietudes expresadas por productores de Matilla y Pica, que en las últimas semanas han advertido pérdidas económicas derivadas de la eliminación de fruta y de las restricciones asociadas a la emergencia fitosanitaria.
Durante mayo, agricultores de la zona señalaron que algunos huertos sufrieron daños severos en cultivos de guayaba y otros frutales, mientras autoridades comunales solicitaron reforzar los controles para impedir el ingreso ilegal de productos agrícolas que podrían favorecer la dispersión de la plaga.
Fernando Chiffelle, seremi de Agricultura de Tarapacá señaló que "estamos en permanente monitoreo de la situación que afecta a los fruticultores del Oasis de Pica... tenemos el deber de resguardar la seguridad fitosanitaria de nuestros agricultores y estamos trabajando en ese sentido".
Desde el SAG sostienen que las acciones desplegadas buscan resguardar una condición sanitaria clave para el sector exportador chileno. El organismo destacó que la colaboración de agricultores y vecinos ha sido fundamental para el desarrollo de la campaña y reiteró que la condición de Chile como país libre de mosca de la fruta constituye un patrimonio fitosanitario estratégico para mantener el acceso de los productos agrícolas nacionales a los mercados internacionales.
Por ahora, las labores de vigilancia, control y monitoreo continúan concentradas en Matilla y El Gólgota, sectores donde permanecen activas las medidas de erradicación.