Este año, los mercados internacionales se preparan para algo que no habían visto nunca: una ola de grandes aperturas a bolsa, IPO, liderada por SpaceX, OpenAI y Anthropic, que podría añadir hasta US$ 3.000.000 millones (billones) en valor bursátil al mercado estadounidense.
Sin embargo, detrás hay una dificultad no menor, descrita por analistas como una “tensión matemática incómoda”, porque es posible que no exista demanda suficiente para absorber valoraciones cercanas a esa cifra sin recurrir a floats muy reducidos, es decir, colocar en el mercado solo una fracción mínima del capital, con pocas acciones efectivamente disponibles para negociación. Y eso es algo que tiende a generar una elevada volatilidad en la cotización, tal como advierte XTB en un análisis sobre las 7 IPOs más relevantes de 2026.
En ese escenario, el duelo realmente decisivo será entre las dos empresas líderes en investigación y desarrollo de inteligencia artificial generativa, OpenAI y Anthropic, que compiten por el mismo capital, el mismo relato y, sobre todo, por convencer al mercado de que sus números son tan sólidos como su tecnología e innovación.
“Duelo de titanes”
XTB describe 2026 como el año en que varias compañías privadas de hipercrecimiento —SpaceX, OpenAI, Anthropic y Stripe, entre otras-, intentarán cruzar simultáneamente el puente hacia la bolsa, algo sin precedentes por la concentración de valor en tan pocas IPOs.
Solo SpaceX podría buscar una valoración entre US$ 1,5 y US$ 2 billones y una recaudación superior a US$ 30.000 millones, OpenAI aspiraría a cerca de US$ 1 billón y Anthropic se mueve ya en un rango de US$ 350.000 a US$ 800.000 millones en el mercado privado, según XTB, cifras consignadas también por Reuters.
Según Emanoelle Santos, analista de mercados de XTB, “la carrera hacia la bolsa de OpenAI y Anthropic marca el debut de empresas con valoraciones que rondan el billón de dólares a pesar de operar con pérdidas masivas”.
El problema, según el informe XTB, es que, con floats clásicos del 15% al 25%, estas IPO exigirían absorber en un trimestre más capital del que levantó todo el mercado estadounidense de salidas a bolsa en 2025, por lo que la solución probable serán colocaciones del 3% al 8%, con escasez artificial de papel y fuertes oscilaciones iniciales. En otras palabras, el duelo OpenAI-Anthropic se jugará en un tablero donde la liquidez será parte del problema, no de la solución.
Dos modelos
OpenAI llega a la bolsa como la cara visible del boom de la IA generativa, con ChatGPT, su familia de modelos GPT‑4.x y la expansión vía Microsoft, que la han convertido en la marca dominante para el público en general y muchos inversionistas.
Sin embargo, según publicó hace poco el Wall Street Journal, su modelo de negocio arrastra un desequilibrio estructural: el negocio al consumidor, que es muy popular, tiene relativamente pocos ingresos, mientras que los costos de entrenamiento e inferencia en la nube siguen consumiendo caja. “OpenAI proyecta un gasto astronómico de US$ 121.000 millones en potencia de cómputo para 2028, lo que se traduciría en una quema de efectivo de US$ 85.000 millones ese mismo año”, según resume Santos.
Anthropic, por contraste, ha demostrado una convergencia más rápida hacia la rentabilidad operativa. Se ha reposicionado como la alternativa “disciplinada” y empresarial: apuesta por Claude como producto orientado a compañías, por herramientas de programación como Claude Code y por acuerdos de alto valor con grandes clientes corporativos, algo que XTB destaca como una ventaja clara para enfrentar el análisis público de sus números y se traduce en un mix de ingresos menos expuesto a la volatilidad del consumo masivo y más alineado con lo que los mercados públicos suelen premiar: visibilidad, renovaciones y ARPU elevado.
Para Santos, esa diferencia se resume en que “OpenAI apuesta por una base de usuarios masiva y diversificada, mientras que Anthropic se consolida en el sector enterprise y de codificación”, un contraste que el mercado tendrá muy presente cuando compare múltiplos.
Guerra de cifras
Antes incluso de cotizar, OpenAI y Anthropic ya protagonizan una batalla contable en torno a cómo se mide el ingreso recurrente anual (ARR), clave para justificar valoraciones que, en ambos casos, se mueven muy por delante de su rentabilidad efectiva. XTB y otros analistas recogen las críticas cruzadas: desde OpenAI se cuestiona que Anthropic contabilice como ingresos ventas canalizadas a través de Amazon y Google Cloud, mientras que Anthropic se defiende apelando a prácticas habituales siempre que el proveedor sea el principal de la transacción.
Morningstar y PitchBook, citados en prensa especializada, hablan directamente de una “carrera armamentística contable” en la que ninguna de las dos compañías ofrece todavía el nivel de transparencia que exigiría una auditoría forense de una Big Four.
De cara a la batalla en bolsa, el mercado ya no premiará solo a quien crezca más rápido, sino a quien pueda demostrar que ese crecimiento es medible, auditado y financiable en un entorno de tipos altos.