"Mucho ruido y poca claridad" es como George Gatch, CEO global de J.P. Morgan Asset Management, describe el escenario que enfrentan sus clientes.
La incertidumbre, dice, viene de múltiples frentes a la vez: la dirección de la política de Estados Unidos, el impacto de los aranceles, la situación geopolítica y dos guerras que amenazan el precio del petróleo y la inflación. Su trabajo, resume, es "entregar hechos para que la gente tome decisiones no emocionales".
Ese ruido que marca el telón de fondo de los mercados en Chile y el mundo provocó un cambio en la hoja de ruta de la firma. Si a comienzos de año su escenario base era que la Reserva Federal iniciaría un ciclo de recortes, hoy Gatch —al igual que gran parte del mercado— ve más probable un giro hacia un potencial endurecimiento monetario, dada la fuerza que ha mostrado la economía estadounidense.
Pero detrás de la coyuntura, Gatch llegó a Santiago con una hoja de ruta de negocio más larga. Al mando de la mayor gestora de ETF activos del mundo —J.P. Morgan Asset Management administra dinero con 9.000 personas en 25 países—, ordena la estrategia global en torno a tres apuestas. La primera son precisamente los ETF activos, un segmento que, proyecta, crecerá a una tasa de 20% a 30% anual, el doble que el mercado total de ETF y muy por encima de los fondos mutuos. La segunda es el avance de los activos alternativos hacia el inversionista individual, un terreno hasta ahora reservado a los grandes institucionales. Y la tercera es el uso de inteligencia artificial para gestionar las inversiones. En este último punto, la firma corre un sistema propietario de análisis de portafolios y riesgo, Spectrum.
Esa maquinaria es, a su juicio, la razón por la que la firma sigue creciendo mientras buena parte de la gestión activa pierde terreno frente a los fondos indexados. "Estamos enfocados en la gestión activa", dice.
En Chile, esa estrategia se traduce en llevar las capacidades globales al mercado local. La gestora tiene equipo en el país para trabajar con la industria de fondos de pensiones y de gestión patrimonial, y su plan es expandir la oferta de ETF activos y de alternativos que ya comercializa en otros mercados. El atractivo del país, dice, está en la demografía, la generación de riqueza y un entorno que anticipa de dólar menos fuerte, favorable a los activos latinoamericanos.
De paso por Santiago, el ejecutivo también hace un llamó a diversificar el capital fuera de Estados Unidos y disparó contra aspectos claves de la reforma de pensiones.
El fin del excepcionalismo de EEUU
—Durante años el capital premió a Estados Unidos. ¿Eso se terminó?
—En el margen, algunas de esas tendencias se van a revertir. El dólar se ha debilitado y es el segundo año consecutivo en que las acciones internacionales superan a las estadounidenses. Los inversionistas están probablemente sobreexpuestos a tecnología y a acciones de EEUU, y esta es una buena oportunidad para diversificar hacia mercados emergentes. Los emergentes también permiten diversificar la apuesta por la IA: Corea, Taiwán y otros ofrecen alternativas fuera de las empresas que han dominado ese trade.
—El mercado nunca estuvo tan concentrado. ¿Es sostenible?
—Las diez mayores empresas de EEUU representan hoy 40% del S&P 500, y el mercado estadounidense concentra 60% de la capitalización global. Eso golpeó el peso de América Latina, que hoy es cerca de 0,8% del índice accionario global, desde 2% hace una década. Pero eso es el ayer. Nuestra visión es que los mercados se van a ampliar, y esa menor concentración va a beneficiar a los emergentes y a América Latina.
—La pregunta de todos: ¿estamos cerca de una corrección?
—Es muy difícil hacer timing del mercado. El inversionista de largo plazo debería tener una estrategia diversificada que resista las correcciones. Los portafolios diversificados son el único almuerzo gratis que existe: tras una caída en acciones suele tomar entre 18 y 24 meses recuperarse, pero con un portafolio 60% acciones y 40% bonos esa recuperación toma la mitad del tiempo. Es un muy buen momento para renta fija: los rendimientos están en niveles históricamente atractivos y, incluso con un repunte de inflación, son suficientemente altos para protegerlo.
Chile: optimismo pese al IPSA
—¿Cómo ve el mercado chileno tras la pausa en el avance del IPSA este 2026?
—Chile tiene un entorno político pro-mercado. Los commodities probablemente lo beneficiarán de forma significativa, y el movimiento hacia menores impuestos y más capital invertido en mercados públicos y privados es beneficioso. El próximo entorno será uno de dólar menos fuerte, lo que favorece a los mercados y la economía chilena.
—¿Le preocupa el cuadro fiscal y un crecimiento más débil?
—No estoy particularmente preocupado. Respecto al déficit fiscal de la reforma del Gobierno mucho se determinará por el crecimiento de la economía en el tiempo. Otras economías del mundo tienen un endeudamiento bastante alto respecto de Chile, que además tiene restricciones incorporadas en su sistema presupuestario que evitarán algunos de los problemas vistos en Estados Unidos u otros mercados. Nuestra estrategia es traer capacidades globales a los mercados locales: tenemos equipo en Chile para trabajar con la industria de pensiones y de gestión patrimonial.
Reforma de pensiones: “El proceso de licitación es muy extraño y desafortunado”
Sobre la reforma de pensiones, Gatch separa el fondo del mecanismo. El giro hacia fondos de ciclo de vida, alejándose de los fondos por riesgo, le parece “beneficioso”, aunque advierte que la transición es clave y que los reguladores deberían ser menos prescriptivos y dar a las AFP más latitud para diferenciar sus capacidades, por su impacto en los mercados de capitales chilenos.
Su crítica apunta a la licitación de afiliados. “Sería bastante disruptivo mover un gran porcentaje de la estrategia a otro gestor. Deberían dar más capacidad de elección a los afiliados para moverse de una AFP a otra. Más competencia es buena, pero la licitación es extraña”, sostiene. El punto más complejo, agrega, son los activos alternativos: transferir activos ilíquidos y su due diligence de un gestor a otro “es muy difícil”, y esa es justamente una de las ventajas de los fondos de ciclo de vida. “Interrumpir esa gestión a través de la licitación puede ser bastante desafiante”, cierra