Desde Ciudad de México, y en medio de la fiebre mundialera que vive ese país, la inversionista chilena, Antonia Rojas, abordó las novedades de Attom Capital, el primer fondo de secundarias de la región que lidera y con que acaba de aprobar una nueva inversión.
También habló de los desafíos pendientes para Chile y de su visión del ecosistema de Latinoamérica, calificando el actual momento como “el mejor para invertir” por la “liquidez latente” de las aperturas a bolsa de grandes tecnológicas en EEUU.
Rojas tiene una destacada trayectoria ligada al mundo de la inversión en startups. Es inversionista ángel, y fue socia de Manutara Ventures y Hi Ventures (exALLVP), hasta que en 2023 se independizó y lanzó Attom Capital.
Este vehículo apunta a transacciones secundarias, es decir, está diseñado para adquirir participaciones en startups, fondos de capital de riesgo o activos que ya han sido previamente financiados, en lugar de invertir directamente en nuevas rondas. La idea es entregar liquidez al mercado, que no ve retornos hasta que las compañías logren un exit (venta).
Rojas comentó que en menos de dos años de operación ya llevan siete inversiones materializadas y hace solo días aprobaron una octava. Con esto, se acercan a su meta de tener entre 10 o 12 compañías en su portafolio.
7 inversiones acumula su portafolio
En conjunto, estas startups facturan US$ 700 millones, donde la más relevante en montos es la fintech mexicana Kueski. Además, han respaldado a compañías de Chile, Colombia y Brasil, siendo este último su más reciente mercado al que ingresaron hace unas semanas con Nomad, otra fintech.
Adelantó que proyecta invertir en dos nuevas startups. Con esto, estaría al borde de completar la meta de su portafolio. Consultada respecto de un nuevo vehículo de inversión, dijo que “todavía no estamos levantando (capital) para un segundo fondo, pero van a venir novedades”.
Attom fue el primero en dedicarse a esta categoría en la región y la apuesta era que eso generaría un efecto de red que normalizaría la recuperación de inversiones por esta vía. Según Rojas, el 30% de los exits de 2025 fueron en secundarias, cuatro veces más que en comparación al momento en que lanzaron el fondo.
“Era una creencia que (en la región) se necesitaba esto y es lindo ver que eso efectivamente se refleja en el ecosistema y podemos ver data que valida esa tesis”, comentó Rojas.
El escenario en Chile
Rojas valoró la disciplina del emprendedor chileno y su capacidad de ejecución, la que es reconocida entre inversionistas internacionales, ya que “muchos están en la vanguardia” con sus startups.
Dijo que el ecosistema tech local ha avanzado en los últimos dos años, pero no a la misma velocidad que antes. “Hubo muchos inversionistas que entraron al mundo del emprendimiento y que ahora, como se puso un poco más difícil el panorama, algunos se salieron cuando en realidad estos son los momentos para aprender más”.
No obstante, identificó desafíos. El principal es la alta “dependencia” de los fondos locales de Corfo. “Es difícil tener un fondo de venture capital que solo mira Chile teniendo toda una región”, advirtió.
Respecto al marco regulatorio y los esfuerzos del gobierno por apuntalar la actividad económica en el país, Rojas dijo que “en general, menos regulación implica un ecosistema más bullante de emprendimiento”.
Agregó que las leyes tienden a favorecer a los grandes actores, que tienen el capital para contratar equipos de abogados y sortear esas restricciones.
“Si disminuyes ciertas barreras regulatorias, fortaleces el ecosistema de startups porque abres espacios donde empresas más pequeñas, con menos capital, pueden entrar a competir, y más competencia siempre es bueno para el consumidor final”, afirmó.
El desafío de la IA
El tema que más le preocupa hoy es la educación frente a la irrupción de la inteligencia artificial generativa. “Hay alumnos de universidades que después de cinco años estudiando van a salir obsoletos y eso es grave”, dijo.
“Eso lo tenemos que abordar como sociedad (...). Desde el sector privado se pueden hacer cosas, pero lo debe tomar el sector público y me gustaría ver ese tema en la agenda; tenemos que tomar la delantera en eso y hacer programas educativos”, afirmó.
La “liquidez latente”
A nivel regional, Rojas afirmó que este es el mejor momento para entrar a Latinoamérica, donde proyectó una “liquidez latente” debido a que las aperturas en bolsa están volviendo a EEUU, por lo tanto; lo natural es que “suceda lo mismo en la región, como ha sido históricamente”.
Rojas identificó tres ventajas competitivas para el desarrollo de startups de IA en la región en comparación con Silicon Valley: data propietaria, puntos de contacto físico que capturan datos del mundo real y barreras regulatorias.