Hace poco más de 50 años, cuando Bernardo Matte Larraín tenía unos 18 años, se fue a mochilear por el sur de Chile. En ese viaje se topó con Anthony “Tony” Wescott en un pequeño muelle de Puerto Aguirre, en la región de Aysén. Él no lo sabía, pero ese encuentro definiría su relación con el mar para las siguientes cinco décadas.
“Había un velerito y su dueño andaba buscando ayuda de la tripulación. Y como en esa época yo era estudiante universitario, creo que era mi primer año, uno tenía tiempo en el verano. Así que me anoté con él. Tony era un gran navegante chileno. Él me enseñó y navegué con él muchos años”, recuerda Matte —empresario y presidente de Forestal O’Higgins, la sociedad matriz donde se resuelven los movimientos estratégicos del grupo Matte—, al teléfono desde Chiloé.
Instalado hace una semana en el archipiélago, Matte está compitiendo en la Regata Aramco Chiloé 2026, edición que conmemora los 200 años de la anexión de la isla al territorio nacional y reúne a piezas clave del mapa empresarial chileno: Horacio Pavez, Ramón Eluchans y José Tomás Errázuriz también están en el agua.
Desde ese encuentro en Puerto Aguirre, Matte entró a este deporte y nunca más se despegó. Primero fue con Wescott, luego con el capitán Fernando Boher en la embarcación “El Fantasma”, con quien ganó su primer Chiloé. Hoy, sus dos hijos hombres, Bernardo y Francisco Matte Izquierdo, también lo secundan y navegan. Y los dos, en distintas áreas, están tomando responsabilidades en las empresas familiares: el primero como director de CMPC, y el segundo, Francisco, como director de Colbún y gerente de Estrategia y Desarrollo de Forestal O’Higgins.
Pisco Sour
Es viernes, 20:00 horas. Bernardo Matte compite en categoría Soto 40, el estándar más exigente de la vela regional, a menudo comparado con la Fórmula 1 del mar. A bordo del Pisco Sour conviven diez tripulantes con roles segregados. “Cada uno tiene su labor. Hay algunos decidiendo por dónde ir —los tácticos— y otro en el timón. Yo soy de los que mueven las velas y las colocan en la posición ideal respecto al viento”, detalla el empresario, que el domingo él y su equipo se coronaron campeones de la categoría.
De ahí, Matte desprende una analogía con el mundo corporativo: “Es un trabajo en equipo 100%. Hay que confiar en que cada uno cumplirá su labor. De la misma manera que en una empresa una persona no hace nada: tiene que ir trabajando en equipo y hay que confiar en elegir la gente adecuada y darles la confianza para lo que hagan”.

En el Pisco Sour Matte está secundado por una tripulación de élite que integra a chilenos, italianos y argentinos, un grupo que —según sus cálculos— compite unido hace 22 años. “Hemos corrido muchas veces juntos. En Chiloé y otros lugares”, afirma.
El nombre de la embarcación, hoy una marca registrada en la náutica nacional, nació hace poco más de dos décadas. “Empezamos a correr con Vasco Vascotto, quien resultó ser un gran navegante y campeón mundial en Italia. Le dimos a probar el pisco sour, le gustó tanto que dijo: ‘¿Por qué no le ponemos Pisco Sour al velero?’. Eso fue hace 24 años y ahí quedó”, relata Matte.
Desde entonces, la denominación ha bautizado a los distintos barcos que el empresario ha tenido a lo largo de su trayectoria deportiva.
¿Revancha?
Hace justo dos veranos atrás, en enero de 2024, Bernardo Matte Larraín estaba, al igual que ahora, navegando entre los islotes del archipiélago. Era la edición anterior de esta competencia que se celebra cada dos años.
Pero algo ocurrió.
La fusión que venían negociando durante meses con el Grupo Security —un deal de US$ 3.130 millones— entró en su fase crítica. Había una firma impostergable. “Fue una simple casualidad. La operación de fusión del Banco Security con el Banco Bice justo hubo que firmarla en la semana de la regata”, recuerda Matte.
Se movieron rápido: su hijo Francisco piloteó el avión que trajo de regreso a Santiago a su padre y a Ramón Eluchans, socio de Security y competidor en la misma regata. “Obviamente eso tenía el 100% de la prioridad. No íbamos a estar moviéndolo por un tema (deportivo). Aquí en la regata habíamos tres que teníamos que firmar: Ramón Eluchens, don Horacio Pavez y yo. Obviamente tuvimos que dejar la regata”, agrega Matte.
—¿Entonces esta es una revancha?
—Es una revancha entre comillas, porque lo dejamos por una buena causa.
De esa firma han pasado dos años. El proceso de integración alcanzó su hito definitivo el 1 de septiembre de 2025, cuando se concretó la fusión legal de BICECORP y Grupo Security. El resultado es un gigante financiero que hoy opera bajo la marca BICE, con activos que superan los US$ 37.000 millones y una cartera de 2,4 millones de clientes.
Y a diferencia del estrés de 2024, hoy Matte se muestra satisfecho con el rumbo de la sociedad. “Estamos todos muy contentos. Hemos hecho una gran sociedad con los accionistas de Security”, afirma.

“Uno siempre tiene que desearle lo mejor a un gobierno nuevo”
Con la fusión ya operativa, Bernardo Matte Larraín —70 años, hijo del artífice del grupo Eliodoro Matte Ossa, y el único de la segunda generación que aún sigue activo en los negocios — pasó a ser vicepresidente de BICECORP y Banco BICE. También es presidente de Compañía Industrial El Volcán y director de Colbún, Entel y CMPC. Lo suyo siempre ha sido el negocio financiero, y por eso constantemente está monitoreando el pulso de la economía local.
—En el mercado se habla de que hay vientos y corrientes favorables para la economía chilena. ¿Cuál es su lectura?
—Uno siempre, cuando es empresario, tiene que tener esperanza y ganas de seguir emprendiendo. Hoy Chile está pasando por un buen momento. Estamos con un cambio de gobierno y uno siempre tiene que desearle lo mejor a un gobierno nuevo que llega. En este caso, estamos todos muy esperanzados de que este gobierno haga una gran labor.
Además, el empresario explica que este optimismo responde a datos de la economía real y del tablero global. Destaca que el precio del cobre se mantiene en niveles altos y que la región, a diferencia de otras latitudes, goza de una estabilidad relativa: “Latinoamérica pareciera estar un poquito favorecida: no tenemos conflictos geopolíticos entre nosotros. Entonces se da una buena oportunidad para que Chile siga avanzando”.
Para Matte, el rol del sector privado en este ciclo es clave: “Los empresarios tenemos que apoyar a full a las nuevas autoridades y tratar de hacer crecer este país, que al final eso es lo que uno más desea”.
Y con el ruido del viento de Chiloé de fondo, el vicepresidente de BICE remata: “Estamos todos con mucha esperanza. Ojalá que todo ande bien para todos los chilenos”.