Jaime Vadell a sus 90, premiado y viudo: “Decir que la experiencia que uno acumula te blinda y da sabiduría, es una estupidez”
El prolífico actor de teatro, cine y televisión tuvo un 2025 de dulce y agraz. En mayo murió su esposa, después de 50 años juntos. En septiembre se ganó el Premio Nacional de Artes de la Representación. Y en octubre cumplió nueve décadas de vida. “Jamás pensé que sería tan longevo”, dice en este testimonial.
Por: Patricio De la Paz
Publicado: Sábado 22 de noviembre de 2025 a las 21:00 hrs.
Noticias destacadas
"La muerte en mayo de mi mujer (la actriz Susana Bomchil) es algo que me tiene todavía medio turulato. Ajeno, desapegado. Como ido, medio latero. Es algo que nunca había sentido, porque esa situación no la había vivido antes. Decir que la experiencia que uno acumula te blinda y da sabiduría, es una estupidez. A mí no me ha servido de nada frente a todo lo que me ha pasado este 2025. Sin importar la edad, la vida está llena de cosas que ocurren por primera vez. Estoy aterrado de las cosas nuevas -de esas que tocan otras teclas de tu alma- que todavía me pueden pasar en estos pocos años que me quedan en el bolsillo.
Estos meses sin la Susana me dejan una sensación que se ha instalado lenta e intensamente. Que a ratos desaparece, pero vuelve; y desaparece otra vez y de nuevo regresa. La pérdida de una persona querida es muy jodida, te tira para abajo; como si fueras un volantín. Ya hablar de esto me produce una tristeza pánica. Llevábamos 50 años juntos. No sé si alguna vez logre integrar su ausencia… por ahora, no lo logro. Me ha cambiado mucho la vida sin ella, y además yo estoy viejo.
Hay gente que dice que de las pérdidas uno puede aprender, que incluso se puede ganar algo. Yo encuentro que no se gana nada, salvo pena y otros miles de sentimientos. ¿Qué ganancia podría haber detrás de una palabra como pérdida, cuyo significado sólo remite a algo que ya no tienes?
"La pérdida de una persona querida es muy jodida, te tira para abajo; como si fueras un volantín. Ya hablar de esto me produce una tristeza pánica. Llevábamos 50 años juntos".
Se comentó mucho, en su momento, que yo volví a actuar en el teatro apenas un día después de que mi mujer murió. Fue para mí una manera de evasión, de salir de lo que estaba viviendo y frente a lo cual ya no había nada más que hacer… Y pensé también que la Susana habría estado de acuerdo en que yo lo hiciera así.
Unánime y exprés
Lo triste de este año ha ido por el lado de mi vida privada. Pero debo decir también que el 2025 ha sido también muy exitoso. Recibí, en septiembre, el Premio Nacional de Artes de la Representación. Ni se me pasaba por la cabeza. Lo tenía completamente olvidado como posibilidad. Después me contaron que había sido la reunión más corta que había tenido un jurado, porque todos estuvieron de acuerdo. Así que fui unánime y exprés.
Me produjo gran alegría, es lo mejor que le puede pasar a un actor. Este premio lo entrega el Estado de Chile y eso te convierte en un actor nacional. Es una responsabilidad patria y patriótica. Además, y aunque eso no es tan agradable, te obliga a no decir tonteras cuando hablas. Debes estar a la altura del cargo. Habitarlo, como suele decirse ahora.
Tengo que reconocer, en todo caso, que haber recibido este premio sin estar mi mujer presente me ha remarcado aún más su ausencia. La Susana era un ser humano extraordinario, de una creatividad y una imaginación inmensas. De este premio a ella le corresponde por lo menos la mitad, si no más. Entonces eso me mueve algo adentro, que ni siquiera sé qué es ni cómo definirlo. Lo siento injusto. Ella hizo tanto por el teatro que tuvimos juntos y no recibió nada… Eso empaña un poco este premio alegre... Aunque la verdad es que la ausencia de la Susana, lo que me empaña es la vida toda...

Sí me alegra, y mucho, que sigo activo en mi oficio. En obras de teatro a las que les ha ido muy bien. Trabajo con el grupo de Rodrigo Bastidas, gente muy cariñosa, que trabaja con mucho respeto. Estar trabajando a mi edad es una cosa bien excepcional. Ya hace 10 años que estoy trabajando así: primero con la obra Viejos de mierda, después con No me deje hablando solo y ahora con Aquí me bajo yo, que tiene nueva temporada en noviembre y diciembre. Hace tan bien tener una rutina de trabajo, porque finalmente es la que ordena la vida.
Trabajar en teatro no me cuesta más que antes, además que mis papeles ya no son de galán enamorado, eso sería totalmente desubicado. Mantengo buena la memoria. Y estoy muy contento de que así sea. El problema de la memoria es una joda, porque si la pierdes, dejas de ser tú, ya que no tienes pasado. Eso es terrible. La mía puede que esté un poquito más baja, pero funciona. Lo primero que se van olvidando son los nombres, que más tarde puedes recordar de manera repentina, cuando a la memoria ya no la estás exigiendo. De repente te acuerdas de algo cuando estás durmiendo, pero ya es tarde y no sirve de nada.
Tengo cierto temor de quedar sin pega, claro. Yo no quiero parar. Hay dos proyectos de películas que ojalá resulten. Dependen de si se consigue el financiamiento. Si todo va bien, tal vez se puedan concretar en agosto del próximo año, por ahí.
Pero sí, siempre hay temores cuando se mira para adelante. ¿Cómo cuáles? Quedarse sin dientes, por ejemplo. O sin plata.
"Trabajar en teatro no me cuesta más que antes, además que mis papeles ya no son de galán enamorado, eso sería totalmente desubicado. Mantengo buena la memoria. Y estoy muy contento de que así sea".
Un corazón eléctrico
En octubre cumplí 90 años. Me organizaron una comida en el restaurante Divertimento, con unas 40 personas entre familia y amigos. Yo jamás pensé que sería tan longevo, que iba a llegar a esta edad. Hasta hace poco tiempo yo casi no había conocido a nadie de 90 años, porque la gente se moría antes. Mi padre, en todo caso, murió bastante viejo, a los 86.
No tengo rebeldía contra la vejez. Tengo incluso una relación amable con ella. Claro que me canso como perro si camino dos cuadras: ahora tengo que caminar mucho más lento. Pero no me importa. Tampoco tomo, de repente una copa de vino; y eso que antes yo tomaba. Influyó también que hace poco, por un pequeño problema cardíaco, me tuvieron que poner un marcapasos. Así que ahora tengo el corazón como tuna, un corazón eléctrico.
En la vejez, es el cuerpo el que empieza a mandar, más que la cabeza. Me acuerdo que mi amigo Tomás Vidiella me decía que su médico le había dicho: ‘Puedes hacer de todo, pero más lento’. Antes de morir, antes de la maldita pandemia, él fue a Sicilia. Allá todos los pueblos son empinados, están en la punta del cerro. Y Tomás llegó a todos, caminando lento y convencido de que el consejo de su doctor era acertado. Yo también lo sigo, aunque de repente me apuro y ahí jodo; qué tontera.
Pienso que la vejez se parece a la adolescencia. En el sentido de que todo se revuelve otra vez. Igual como ocurre a los 15 o 16, pero en la vejez es con un futuro incierto. De joven tienes la vida por delante, se mira al infinito.
¿Qué cosas me gustan de la vejez? Que todo te importa menos; o sea, no importa nada. Y en eso, se recupera cierta libertad. Pero afortunadamente, ese hacer lo que te dé la gana está limitado por la propia vejez, si no quedaría la embarrada.
"¿Qué cosas me gustan de la vejez? Que todo te importa menos; o sea, no importa nada. Y en eso, se recupera cierta libertad".
¿Qué cosas me molestan de la vejez? La vista, porque llega un punto en que los anteojos no bastan. Para leer el diario, tengo que usar anteojos y lupa, lo que hace más difícil la cosa. Lo otro es la soledad. Que es más una orfandad, que te agarra fatalmente: desaparecen los amigos, el mundo y la cultura que te ha rodeado. Lo dije en el funeral de Tomás Vidiella: desaparece la gente con la cual uno podía conversar de cosas que con la gente nueva no se puede, porque no las han vivido. Yo converso por teléfono con un hermano que vive en México y tiene 93: nos acordamos de cosas de hace 60, 70 años. Esos interlocutores son cada vez menos.
También son cada vez más frecuentes las muertes de las personas que conforman mi mundo. Hace unas semanas murió Tito Noguera. Al comienzo me parecía incomprensible, imposible: ‘¿Cómo se va morir el Tito?’, me preguntaba. Pero así fue, de un día para otro. En julio estuvimos actuando juntos en una obra; a mí no me habían contado que estaba enfermo, pero no era difícil adivinarlo: se veía cansado, era notorio que algo le pasaba; después de la última función se fue a su casa muy fregado.
Pero yo no pienso mucho en la muerte. No me asalta en los pensamientos. Tampoco me asusta. ¿Para qué? La muerte simplemente aparece.
El nuevo naturalista
En la vejez, el tiempo pasa más rápido. La mejor definición de tiempo está en un poema de Parra que dice algo más o menos así: ‘Los días son largos / varias eternidades en un día / sin embargo, las semanas caminan más rápido / los meses van corriendo / y los años parece que volaran’. Cuando niño a uno le parece que el tiempo entre una Pascua y otra es eterno de largo, pero cuando eres viejo parece que la Pascua anterior fue ayer y que la próxima es mañana.

Hay pocas cosas que me quedaron pendientes de hacer. Una es haber hecho el personaje de Don Hilarión en La verbena de la paloma. La encuentro una obra tan divertida. Nunca se dio la posibilidad, pero he tenido ganas de hacerla toda mi vida. Bueno, no toda mi vida sino más bien desde mis 45, cuando ya con maquillaje uno puede representar a un viejo. Hoy lo veo difícil: es un espectáculo muy caro, no tiene ninguna seguridad de ser exitoso y además a la gente que en Santiago le gusta la zarzuela deben ser 12, con suerte.
Yo no soy de esos actores que sus vidas se transmutan por los papeles que hacen. Nunca me ha pasado eso del tipo que hizo un rol y quedó transformado. Los norteamericanos han inventado eso. Envejecen y engordan 50 kilos con un papel, luego bajan 85 para otro, o son capaces -para cumplir un rol- de tomar sol hasta que les da cáncer a la piel. A mi juicio, eso te convierte en un monstruo. Yo creo que al escenario entra uno mismo y sale uno mismo.
Mis días hoy transcurren tranquilos. Funciones viernes y sábado; y el resto de la semana voy a comprar al supermercado o a veces salgo a almorzar. Vivo solo, algo que nunca antes había hecho en mi vida. Me encanta no hacer nada. Llego a la casa, no hay nadie, me siento, leo algo, veo internet, busco una película de cowboys.
Aunque sí me pasa una cosa. Me detengo en cosas que antes no veía. Por ejemplo, el otro día pensé: llueve, sale el sol, se evapora el agua, se forman nubes y vuelve a llover. Es un ciclo extraordinario, que nunca vemos, del cual no somos conscientes. Es un orden invisible, mientras a tu alrededor se mueven toneladas de agua. Y está pasando todo el rato.
Diría más: es una reconciliación con la naturaleza. Yo nunca he sido muy naturalista, nunca he tenido esa adoración por la naturaleza que ha aparecido últimamente, pero ahora sí me ha empezado a sorprender. Me ha pasado con las flores. Es enorme la cantidad que existen en distintos colores, formas, aromas. Hay especialistas que estudian sólo flores toda su vida y aun así no las conocen todas. Ese tipo de cosas que antes me importaban un pito, me han empezado a importar. Entonces tú dices: ‘Bah, qué raro’. Es un cambio.
"Yo nunca he sido muy naturalista, nunca he tenido esa adoración por la naturaleza que ha aparecido últimamente, pero ahora sí me ha empezado a sorprender. Me ha pasado con las flores".
Es importante mantener la vitalidad. Ésta se acaba con la muerte, pero no antes. Mira, yo todavía manejo. Pero por mi barrio no más. Como me quitaron el carné, lo hago así a la mala no más, como muchos choferes de Santiago. Tengo auto automático, así que manejarlo es muy agradable. Como los autos de juguete.
El otro día me subí al auto eléctrico de un amigo y era realmente fenomenal. ¡Ni siquiera hacía ruido! He visto en videos que ya existen autos sin conductor que hacen de taxis… Un poco raro, es como una peluquería sin peluquero, o una cocina sin chef. En cualquier momento, esos autos sin chofer te harán de guías turísticos o te entregarán un diagnóstico general de tu salud: ‘Ojo con el hígado’. Aterrador, sin duda”.
Te recomendamos
ARTICULOS RELACIONADOS
LO MÁS LEÍDO
Newsletters
Garrigues anuncia fusión con Barros, Silva, Varela & Vigil (BSVV) y se transforma en uno de los estudios jurídicos más grandes del país
Los 11 socios de BSVV pasarán a integrarse en el partnership de Garrigues, la firma internacional de servicios legales y fiscales con oficinas en Chile, Colombia, México y Perú.
Empresa de griferías vinculada a la familia Pavez compra propiedad industrial en Colina en US$ 18 millones
El inmueble fue ocupado por la gigante brasileña Tigre, que cerró sus operaciones en Chile en 2024. Su nuevo dueño es Mosaico, que busca sumar nuevas categorías del rubro de terminaciones.
Felipe Harboe: “Las empresas que compran servicios de clipping deben exigir a las agencias que cumplan la ley, de lo contrario podrían estar participando de un ilícito”
El abogado dijo que tanto las firmas que recortan noticias de prensa y las comercializan, como los compradores, podrían arriesgar multas de hasta UTM 1.000 y penas de 61 días a 540 días de cárcel.
Industria de administradoras de fondos de inversión creció 23,5% el año pasado y anota récord de activos gestionados por US$ 43.853 millones
La nueva presidenta de la Acafi, María José Montero, aseguró que el desafío para aumentar la participación de institucionales es “de diseño del sistema”.
David Oddó, director del Trabajo: “Son muchas las materias que tienen un impacto en el mundo del trabajo que estamos revisando”
La autoridad profundizó en los primeros dictámenes sobre 40 horas, y recalcó que con ellos el servicio está respetando lo planteado en la norma. Y adelantó que se analizan más pronunciamientos interpretativos.
Grupo Alemana remodela estructura corporativa y altos ejecutivos de la clínica pasarán a administrar todo el conglomerado
Cristián Piera, histórico gerente general de la clínica de Santiago ocupará esa posición para todo el grupo, quedando también bajo su alero la isapre Esencial, los seguros y los prestadores de regiones.
BRANDED CONTENT
¡Openday llega a Valdivia!. Una instancia abierta y gratuita dirigida a todo público
El evento se realizará el miércoles 22 de abril en el Work/Café Valdivia. Combinará educación financiera, asesorías personalizadas y contenidos prácticos para apoyar decisiones de inversión, en un escenario de mayor incertidumbre y en plena Operación Renta.
¡Openday llega a Valdivia!. Una instancia abierta y gratuita dirigida a todo público
El evento se realizará el miércoles 22 de abril en el Work/Café Valdivia. Combinará educación financiera, asesorías personalizadas y contenidos prácticos para apoyar decisiones de inversión, en un escenario de mayor incertidumbre y en plena Operación Renta.
Dra Susan Bueno y el impulso que la mueve a avanzar, investigar y aportar a la sociedad.
Su curiosidad temprana la llevó a estudiar las enfermedades infecciosas y a contribuir en el desarrollo de la primera vacuna aplicada masivamente en Chile contra el Covid-19. Hoy, la Dra. Susan Bueno, reconocida en 2024 como inventora del año, continúa aportando desde la investigación al fortalecimiento de la salud. Mira aquí su entrevista
Instagram
Facebook
LinkedIn
YouTube
TikTok