Jorge Quiroz, coordinador económico de Kast: “Esto no es voluntarismo versus realismo; esto es voluntad versus indolencia”
El economista aborda en detalle las propuestas económicas con que los republicanos aspiran a llegar a La Moneda.
Por: Fernanda Paúl y José Tomás Santa María
Publicado: Sábado 30 de agosto de 2025 a las 21:00 hrs.

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En la oficina de Jorge Quiroz, en el segundo piso de un edificio en el barrio El Golf, una gran pizarra blanca ocupa buena parte del espacio. El economista no se despega mucho de ella: con distintos plumones, va trazando gráficos y conceptos para ordenar las ideas que hoy son parte central del programa de gobierno del candidato republicano, José Antonio Kast.
Le es difícil quedarse quieto. Si no está en la pizarra, está buscando en su bolso distintos documentos para reforzar sus propuestas, con cifras y diagnósticos.
Los últimos días han sido intensos para Quiroz. Tras la presentación del programa económico de su abanderado, ha tenido que salir a defender varias de las iniciativas ante las críticas que ha recibido desde diversos sectores, entre ellos, el exministro Ignacio Briones, parte del equipo programático de Evelyn Matthei, quien tildó algunas de sus propuestas como “voluntaristas” y “venta de humo”.
“En los últimos 10 años llevamos creciendo en promedio menos de 2%. Cuando tú creces al 2% y el mundo al 3%, vas camino al subdesarrollo”, dice para partir Quiroz sobre el diagnóstico con el que comenzaron a escribir el programa presidencial. Y continúa: “Es bueno recordar cómo era la expectativa de Chile y cómo es hoy. Por ejemplo, el 2014 Cochilco estimaba que en 2025 íbamos a estar produciendo 8,4 millones de toneladas de cobre. Hoy seguimos produciendo los mismos 5,5 millones que alcanzamos hace 20 años. El problema es que te acostumbras a no tener expectativas. Si alguien dijera mañana que en 10 años más vamos a producir 8,5 millones, me dirían que estoy loco o que soy voluntarista”. Y concluye: “Nos encontramos hoy día con un país que se ha embarcado en una especie de Estado de bienestar sin tener el dinero para hacerlo, sin tener la capacidad”.
- En su programa ustedes señalan que Chile enfrenta una emergencia económica, ¿cómo se sale de esa emergencia?
- El programa de José Antonio Kast tiene dos partes. Seguridad y economía. No olvidemos que la seguridad influye en la economía. Un ejemplo: el plan forestal es súper simple, tú recuperas la paz en la Macrozona sur y va a subir la inversión. No va a ser automático porque hay un daño ya producido en términos de expectativa; nos vamos a demorar. Pero la seguridad es parte de la solución y es parte del problema.
Ahora, yendo a lo estrictamente económico, nuestro planteamiento no tiene nada de original. Suena original porque en Chile llevamos mucho tiempo escuchando ideas sin sentido.
- ¿Cuál es esa fórmula?
- La fuente del crecimiento está en liberar la energía creadora y el emprendimiento de las personas. Y el Estado tiene que dedicarse a proveer las cosas que mejor puede hacer: seguridad y cierto marco jurídico para que funcione el Estado de Derecho. Mientras más libertades y menos obstrucción hagas, más vas a crecer. Es una idea súper vieja y es la que funciona. La otra no funciona. El programa de Jeannette Jara no funciona. Lo que tenemos que hacer es liberar amarras y cuando eso ocurra, van a pasar cosas.
- En lo concreto, ¿cómo se liberan esas amarras?
- Se liberan con tres ejes. El primer eje se llama facilitación regulatoria, el segundo es competitividad tributaria y el tercero el ajuste fiscal. Y por facilitación regulatoria entendemos tres cosas: eliminar regulaciones que son muy antiguas, anacrónicas, y que hoy día son obstáculos; segundo, aplicación criteriosa de las regulaciones que hay; y tercero, agregar regulaciones puntuales que necesitamos para el futuro, le llamamos regulaciones para el progreso.
- Vamos por parte, ¿un ejemplo de regulación “anacrónica”?
- La ley de Urbanismo y Construcción, que viene del año 1976. Su ordenanza establece densidades de viviendas de la demografía de los años ‘70, que obligan a poner subterráneos en una ciudad donde la gente anda en scooter o en bicicleta, o te deja que los municipios pongan restricciones de altura al lado del metro.
- Y eso, ¿cómo se resuelve?
- Se resuelve por la vía administrativa reglamentaria. Cambias la ordenanza de Urbanismo y Construcción.
- ¿Eso de quién depende?
- Del Minvu, es un decreto, un reglamento. Alguien me dijo por ahí: eso tiene que pasar por Contraloría. Bueno, que pase por Contraloría. Te doy tres meses más. Los Seremi de Vivienda, en los últimos 15 o 20 años, vienen legislando en la práctica porque son los que interpretan la normativa y la han ido interpretando de modo cada vez más adverso a las decisiones de construcción. ¿Cómo se cambia? Se cambia no sólo vía reglamento sino también poniendo a las personas adecuadas en los cargos adecuados. Ahora, idealmente es una nueva ley general de construcción que cambie dos o tres frases, que elimine la palabra densidad, que elimine la gestión del estacionamiento -y dejemos al mercado que vea cuántos estacionamientos son- y elimine un par de cosas más. Pero si no puedes pasar la ley, hay mucho que hacer en ordenanzas.
- Pero si usted cambia esa ordenanza, posiblemente mucha gente se va a oponer.
- Por supuesto, pero si tú quieres gobernar, hacer un cambio y sacar al país de los 12 años de decadencia que llevamos, vas a tener oposición. Porque una buena parte de esa decadencia se debe a que el país está capturado por grupos de interés. Te vas a enfrentar y vas a hacer las cosas para las que fuiste elegido. No puedo pretender ser amado, no seré amado por los arquitectos, por los artistas, que, al final del día, también son un grupo de interés.
- ¿El Congreso no es tan relevante como imaginan, como dijo Kast?
- Esa frase fue usada políticamente y se citó a medias. Obviamente que las leyes son importantes. Lo que ocurre es que pensamos que hay mucho que se puede hacer por esta otra vía y que si estamos en una emergencia tienes que partir por esta vía, porque cualquier ley que hagas se va a demorar. Es mejor cambiar la ley general de Construcción y Urbanismo que hacer una ordenanza, pero no subestimen lo que se puede hacer vía ordenanza. Ese es el pensamiento.
- ¿Hay otro ejemplo de lo que llaman “regulación anacrónica”?
- La tasa de interés máxima convencional. A comienzos de la década pasada a esta tasa se le puso un máximo y resultó ser excesivamente restrictiva en los créditos de bajo monto. Le tocó a la gente más modesta y se desbancarizaron 250.000 personas.
- Eso sí es por ley.
- Eso es por ley.
“Podemos tener, al cabo de los primeros 30 días de gobierno, 6 mil millones de dólares aprobados con RCA”
- Sigamos con el segundo punto, aplicación criteriosa de las regulaciones, ¿qué implica eso?
- Nuestro ejemplo favorito es la ley de Evaluación de Impacto Ambiental. Todo el mundo dice que hay que partir cambiándola, y nosotros decimos: esto puede administrarse muchísimo mejor. Si comparamos lo que pasa hoy con el año 2013, los proyectos se demoran un 60% más en salir a pesar de tener la misma ley.
- ¿Y eso por qué pasa?
- No nos olvidemos de los grupos de interés. A esta ley crecientemente le han pasado dos cosas: por un lado ha sido mal usada por grupos que son anti crecimiento. La otra parte es que Chile se ha ido llenando de reformas y de más leyes que le dan más funciones a distintas reparticiones.
- ¿Cómo se cambia eso?
- En cada región, el SEA le pasa el proyecto a 27 reparticiones, las cuales responden hasta que sale una resolución técnica que se transforma en una RCA (Resolución de Calificación Ambiental). De estos 27, hay seis de los que tenemos que ocuparnos de quién está a cargo.
- ¿Son seis los que ustedes tienen detectados que generan el problema?
- Sí, son seis y todo el mundo los conoce. Dejémoslo ahí. Son personas que no toman la decisión.
- Entonces ¿esto se mejora cambiando a las personas a cargo?
- Cambiando a las personas y haciendo algo que dijo Tony Blair (ex primer ministro de Reino Unido), quien tiene un artículo precioso, muy cortito, de los primeros 100 días de cualquier gobierno. Él dice que la primera medida que tú tienes que implementar es tener a todos navegando en la misma dirección.
- Usted también se ha referido a los proyectos que están pendientes en el Comité de Ministros. ¿Qué planes tienen al respecto?
- El Comité de Ministros, por reglamento, tiene que tomar una decisión en tres meses. Pero en promedio, se demora 20 meses. Hoy día, en el Comité de Ministros, hay US$ 7 mil millones esperando a que se reúnan.
- ¿Qué van a hacer con eso?
- Tengo que conocer los proyectos primero. Pero te doy un dato: se demoran 20 meses, pero en promedio el 85% se aprueba. Entonces, si se aplica un criterio normal, el 85% de US$ 7 mil millones, son US$ 6 mil millones. Entonces podemos tener, al cabo de los primeros 30 días de gobierno, US$ 6 mil millones aprobados con RCA. Son casi dos puntos del PIB.
- ¿Eso se podría lograr en abril o mayo?
- Por supuesto. Antes del 21 de mayo.
- Por último, ¿un ejemplo de lo que llaman regulaciones para el progreso?
- La única moneda convertible en América Latina es el peso mexicano. La convertibilidad del peso te va a permitir colocar bonos denominados en pesos corporativos en el Centro Financiero Internacional. La normativa del Banco Central ya está.
- ¿Qué falta entonces?
- Falta homologar los criterios que tienen las demás economías en esta materia. Chile tiene un criterio que no es homologable y después coordinar con el Banco Central. Nuestra meta sería que en dos años más tengamos bonos corporativos chilenos siendo emitidos en pesos afuera, y eso genera un flujo de capital y disponibilidad de crédito que hoy día no tenemos.
“Al frente no hay realismo; hay rasgos de indolencia”
- ¿No le parece voluntarista todo lo que está proponiendo, como le dijo Ignacio Briones?
- Esto no es voluntarismo versus realismo, que es lo que ha tratado de imponerse, sino que esto es voluntad versus indolencia.
- ¿Usted no se considera voluntarista?
- No, considero que tengo voluntad. Yo he construido todo esto con voluntad, si fuera voluntarista sería un fracaso. No soy preso del voluntarismo. Y creo que al frente no hay realismo, sino que hay rasgos de indolencia que se vienen acumulando hace ya más de 12 años. Y lo que se describe como realismo no es más que ceder ante la voluntad de otros, principalmente de grupos de interés que han terminado sofocando la iniciativa privada y, con ello, las perspectivas de progreso para el país.
- ¿Usted ve en el programa de Matthei ese ánimo de ceder a la voluntad de otros?
- No quiero comentar el programa de Matthei porque mi adversario no es el programa de Matthei, es el de Jara. Yo estoy respondiendo a las críticas que se han hecho a mi programa.
- ¿Está dispuesto a correr los costos políticos de no ceder a la voluntad de otros?
- Sí no estás dispuesto, no lo vas a lograr. Hay dos frases de Séneca que me encantan. La primera: nunca lo mucho costó poco. Y, la segunda: no es porque los desafíos sean grandes que no nos atrevemos, sino que lucen grandes porque no nos atrevemos. Llevamos 12 años sin atrevernos.
- Pero usted está de acuerdo en que todo lo que propone es extremadamente difícil de hacer...
- Pero por supuesto que es difícil. He estado en mi vida en muchas cosas difíciles. Hemos estado, todos los chilenos, en situaciones difíciles. Pero esta cuestión la vamos a dar vuelta entre todos y vamos a estar felices.
“La política social de este gobierno es el pleno empleo formal”
- El segundo eje es competitividad tributaria. Ustedes proponen bajar el impuesto del 27% al 23%, ¿cómo lo llevarán a cabo?
- Los tributos en términos efectivos, es decir, la carga tributaria corporativa, la vamos a bajar del 27% al 20%.
- ¿Al 20%?
- Esto baja de dos maneras: con una baja de la tasa estatutaria del 27% al 23% en cuatro años. Y vamos a bajar de ese 23% al 20% la tasa efectiva, la que efectivamente se paga. ¿Y cómo baja? Baja con un crédito contra el impuesto de primera categoría. Y ese crédito se paga en función de qué porcentaje de personas tú tienes de planilla contratada formalmente de bajos ingresos.
- Podría llegar al 20% si tiene muchas personas en la planilla trabajando con bajos ingresos...
- No. El promedio va a ser 20. Una empresa que emplea a pura gente profesional, no va a bajar. Pero una empresa que se dedica a procesar erizos y emplea a señoras de bajos ingresos, puede bajar hasta el 12,5%, lo mismo que pagan las pymes. Porque esa planilla, la de bajos ingresos, es la que está en riesgo de caer en la informalidad, y esa es la que queremos proteger.
- Es decir, empresas con muchos empleados de Chile, como Cencosud o Walmart, ¿podrían llegar a pagar impuestos por 12,5%?
-Sí. Lo que nos interesa es que sean empleados contratados formalmente, que se les paguen todas sus imposiciones. Esa es la política social de este Gobierno: el pleno empleo formal. Cada persona que uno pierde ahí es un problema social.
- ¿Cuántos ingresos menos va a dejar de recibir el Estado por esta reforma tributaria?
- Es súper simple: por cada punto que baje el impuesto corporativo, son US$ 450 millones menos de recaudación anuales. Son 7 puntos. Es decir, 7 multiplicado por 450, son US$ 3.150 millones. Pero va a ser gradual, en cuatro años.
- Este proyecto, ¿cuándo debiera estar presentado?
- El primer año de gobierno. Ojalá el día 12 de marzo listo, socializado con los expertos.
- ¿Cómo piensan compensar esos US$ 3.150 millones menos?
- No olvidemos que no ocurren de una sola vez. Y por eso proponemos US$ 6 mil millones de ajustes en gastos. Eso es muy importante. Hacer una baja tributaria y confiar sólo en que va a aumentar el crecimiento me parece temerario. Esta baja tributaria viene financiada con ajustes de gasto.
- Ahí entramos el tercer eje, el ajuste fiscal. ¿De cuánto es?
- Son US$ 6 mil millones en el neto.
- Eso en 18 meses. En el total del gobierno son unos US$ 22 mil millones...
- Nunca se ha medido así el ajuste de gasto.
- ¿Cómo se mide?
- Lo que se ajusta al comienzo.
- Lo pregunto para hacer comparable las cifras, porque ustedes hablan de US$ 6 mil millones en 18 meses y Matthei de US$ 8 mil millones en los cuatro años.
- Son US$ 6 mil millones versus US$ 2 mil millones. Eso es lo comparable.
- Es decir, ustedes están proponiendo un ajuste de gastos tres veces mayor al que está proponiendo Evelyn Matthei.
- Así es.
- ¿Cómo se llega a esa cifra? De nuevo es una meta muy difícil, imposible para muchos.
- Lo tengo hecho (saca un documento). Primero que nada, hay que hacer cumplir la ley. En Fonasa, hay US$ 700 millones. Ahora están asustados con todo lo que pasó.
- ¿Se refiere a las licencias médicas?
- Sí. Luego, la evasión del Transantiago son US$ 350 millones. ¿Voy a tener oposición? Sí. Los que no pagan van a tener que empezar a pagar. Pero hay un 60% que sí paga y que va a estar feliz. Ahí vamos en US$ 1.000 millones. Tienes lo que se llama el Fraude Social, gente que accede a beneficios sin cumplir los requisitos reales, lo que se estima en US$ 600 millones. Vamos en US$ 1.600 millones.
- Pero eso es en el caso de que logren encontrar a toda la gente que hace fraude social o que terminen con la evasión del Transantiago por completo…
- No. Estos números son llegando a niveles de fraude de países comparables. Luego, todos los programas que se inventan, que no funcionan pero que siguen operando, hay cientos de programas en esa categoría y suman como US$ 300 millones. Con todo eso, llegamos casi a los US$ 2 mil millones. Y después de eso, entramos en materia. Porque todo lo anterior es limpieza, es como pasar la aspiradora.
- Falta harto para llegar a la meta, ¿quieren eliminar ministerios?
- Cuando tú quieres eliminar ministerios, tienes que hacer una ley. Pero tú puedes reducir el gasto de algunos ministerios. Hay ministerios que pueden gastar muchísimo menos.
- Los expertos dicen que para llegar a los US$ 6 mil millones, hay que cortar donde están los verdaderos grandes bolsones de plata, es decir, en pensiones, salud y educación. ¿Van a meterse ahí?
- No. La PGU está por ley. Tampoco estamos considerando Salud porque ahí hay desafíos. Pero sí se puede apostar a contener el crecimiento del gasto futuro, que no siga creciendo como ha ido creciendo en los últimos años. US$ 6 mil millones son el 7% del gasto. Mario Marcel, el año 2022, tenía una planificación y cuando vio que le sobraba plata, subió un 6% el gasto. No me digan que esa subida fue mandada por ley. Fue una subida liberal. Más subsidios, más programas.
- Ahora, si se corta todo eso, la gente puede que salga a protestar a la calle...
- Los que pierdan el empleo en el Estado capaz que sí. Pero cuando la gente sepa que el salario bruto de los empleados estatales es casi $ 3 millones al mes y que eso es lo que estoy reduciendo... por primera vez en Chile, después de ver todos los escándalos en el sector público, hay un ánimo nacional de que se ponga más orden en el sector público.
- De nuevo, ¿no le parece voluntarista?
- No. El gasto viene creciendo al 3% por año. Hoy día gastamos como US$ 82 mil millones. Por lo tanto, venimos creciendo como US$ 2.400 millones por año. O sea, reducir US$ 6 mil millones es bajarse al gasto de hace dos años atrás. ¿Te parece que hace dos años faltaba la plata?
- En pensiones, ustedes han propuesto terminar con el préstamo, ¿tiene sentido reabrir una discusión que se cerró con amplio acuerdo después de 10 años de debate?
- Primero que nada, no hay ningún cambio en las obligaciones cuasifiscales del Gobierno. El préstamo es una plata que pasa de los cotizantes al Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP), que tiene ciertas obligaciones. Y hoy día lo que estamos proponiendo es que esa plata se coloque en un bono y con ese bono el Gobierno le preste al FAPP. Por lo tanto, financieramente es lo mismo. Desde el punto de vista contable fiscal, te va a salir más deuda, pero ese es un tema contable.
- ¿Por qué quieren insistir en eso?
- Por un tema de principios. Porque no queremos que el día de mañana a alguien se le ocurra, por ejemplo, ocupar los fondos de pensiones para prestarle a Codelco. Estamos protegiendo una institucionalidad para adelante. Ahora, va a depender de si el Congreso lo quiere hacer.
- Evelyn Matthei dijo “cualquier cosa que pueda hacer creer a los jubilados que está en peligro la PGU sería terrible”, refiriéndose obviamente a su propuesta, ¿qué le parece?
- No está en peligro la PGU en absoluto. Son los mismos beneficios. Evelyn Matthei, en una entrevista hace 10 días, dijo que le gustaría en el largo plazo un endeudamiento del Estado por sobre un préstamo. Entonces cuando ahora se me viene todo su equipo encima, que dicen que cómo se nos ocurre hacer esto, resulta que es la misma medida que propuso Evelyn Matthei en CNN hace sólo 10 días.
“Admiro a Hernán Büchi y a Alejandro Foxley”
- ¿Cuál es su meta en empleo?
- Ojalá que se generen 1 millón de empleos, pero nosotros pensamos que es factible la creación de 650.000 nuevos empleos.
- ¿Le parece que la propuesta de Evelyn Matthei de generar un millón de empleos es poco realista?
- Me gustaría que se pudiesen crear 1 millón de empleos. Creo que es poco realista pero me gustaría. Y respecto al ajuste fiscal, creo que US$ 2 mil millones es insuficiente. Ese es mi resumen.
- ¿Le parece que el programa de Matthei está desfinanciado, a propósito del ajuste fiscal que proponen ellos?
- No es que a mí me parezca. La candidata dijo en entrevista a CNN que su programa termina con un déficit fiscal del 1% estructural del PIB al término del gobierno. Es decir, está desfinanciado.
- ¿Cómo se imagina usted en un gobierno de Kast?
- Kast me ha pedido que encabece el equipo económico, que encabece la coordinación de esto, que trabaje en el programa.
- Pero ¿se imagina como ministro de Hacienda, por ejemplo?
- No me imagino nada. Estoy sirviendo al país, después será José Antonio Kast, cuando sea elegido, el que decida con quién hará su equipo. Cada día tiene su afán.
- ¿Se considera lo que fue Mario Marcel para el Presidente Gabriel Boric, en el sentido que viene a reforzar a mirada económica que era una debilidad en la candidatura republicana?
- La diferencia es enorme, no admite comparación, entre la dupla Marcel-Boric y la mía con Kast es que en materia económica hay absoluta coincidencia entre el pensamiento de José Antonio Kast y el mío. Los dos estamos por la libertad económica, por la libertad de emprendimiento y por las cuentas fiscales ordenadas. Mientras que tú ves el pensamiento de Boric y ves la trayectoria de Marcel, y te preguntas: ¿cómo se combina esto? Y creo que nunca se terminaron de combinar.
- ¿Qué ministros de Hacienda admira?
- Admiro a Hernán Büchi y a Alejandro Foxley. Porque creo que los dos se enfrentaron a situaciones complejas políticamente. Y los dos se enfrentaron a un mundo donde nadie creía que lo que iban a hacer lo iban a lograr. Cuando Hernán Büchi asume, lo hace con proyecciones que decían que la economía de libre mercado había fracasado. Y cuando llega Alejandro Foxley, se enfrenta a un cerro de críticas de la derecha política que dijeron que el país se iba a ir al tacho, que el gasto público iba a ser inflacionario, y él logra vencer ese escepticismo con voluntad. Son mis dos grandes ejemplos de voluntad con pericia.

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