La Fiscalía General de la Nación imputó a Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol, por presuntas irregularidades relacionadas con la campaña presidencial de Gustavo Petro en 2022, un caso que volvió a elevar la presión sobre la mayor petrolera colombiana en medio de la entrega de sus resultados correspondientes al primer trimestre de 2026.
Según la investigación, Roa -quien se desempeñó como gerente de la campaña presidencial del actual mandatario colombiano y en esos momentos no estaba al mando de la petrolera- habría permitido que los gastos electorales superaran los topes establecidos por la autoridad electoral en 1.388 millones de pesos colombianos (US$ 370 mil) durante la primera vuelta y en 276 millones de pesos colombianos (US$ 73 mil) en la segunda vuelta.
De acuerdo con la Fiscalía, aunque en ese entonces se entregaron los informes de gastos al Consejo Nacional Electoral, estos no habrían reflejado la totalidad de los recursos ejecutados durante la campaña.
En esa línea, el ente judicial sostuvo que se identificaron una serie de factores que habrían contribuido al exceso de desembolsos, entre ellos “ruedas de prensa en hoteles, desayunos, préstamos, transporte, logística, alimentación, créditos para eventos de cierre de campaña, piezas publicitarias y aportes de un sindicato”.
“Desembolsos y costos generados en primera vuelta, al parecer, fueron reportados en los informes de segunda vuelta; y muchas de las inversiones de segunda, en los registros de primera vuelta”, detalló la Fiscalía.
En caso de ser condenado, el presidente del conglomerado energético podría enfrentar una pena de entre cuatro y ocho años de prisión, además de la inhabilidad para ejercer funciones públicas y una multa equivalente al monto excedido.
Tanto Roa como la junta directiva de Ecopetrol defendieron la presunción de inocencia del ejecutivo. A través de un comunicado, la compañía señaló que “la referida diligencia no equivale a una condena o una decisión de fondo y no desvirtúa la presunción de inocencia que le asiste al señor Ricardo Roa, quien no aceptó los cargos presentados por la Fiscalía”.
“La junta directiva seguirá haciendo un pormenorizado y juicioso seguimiento de la información financiera para analizarla y tomar los correctivos al impacto que pudiera generar la situación del presidente sobre los valores de la compañía y continuará deliberando para adoptar una decisión formal sobre la compatibilidad de la continuidad del presidente con las obligaciones regulatorias de la compañía, conforme a los deberes fiduciarios de este órgano de administración”, agregaron.
Actualmente, Roa se encuentra con una licencia no remunerada luego de ser apartado del cargo el pasado 7 de abril. Su regreso está previsto para finales de junio, después de la elección presidencial en la que se escogerá al sucesor de Petro, quien además podrá designar un nuevo presidente para la petrolera estatal.
En su reemplazo, la junta directiva de Ecopetrol designó como presidente encargado a Juan Carlos Hurtado, quien se desempeñaba como vicepresidente ejecutivo de hidrocarburos.
Otro frente judicial
Este no es el único proceso que enfrenta Roa. El presidente de Ecopetrol también está siendo investigado en otra causa relacionada con un presunto tráfico de influencias por la compra de un apartamento en el norte de Bogotá, que habría sido adquirido a un valor inferior al de mercado.
Aunque el ejecutivo también ha rechazado esas acusaciones, la investigación apunta a que el inmueble habría sido comprado a una persona que posteriormente recibió contratos vinculados a proyectos de gas por parte de Ecopetrol durante la gestión de Roa al frente de la compañía.
Expectativas del mercado
La controversia coincide además con un trimestre más débil para la petrolera colombiana. De acuerdo con un informe publicado por la compañía, para el primer trimestre de 2026 se estiman ingresos de entre 27 y 30 billones de pesos colombianos, lo que implicaría una caída de entre 4,5% y 14% frente a los 31,4 billones de pesos colombianos registrados en el mismo periodo del año pasado.
Analistas citados por medios colombianos también proyectaron una caída cercana a 26,1% en las utilidades de la firma estatal frente a los tres primeros meses de 2025.
Según esas estimaciones, la petrolera obtendría utilidades por 2,3 billones de pesos colombianos durante los primeros tres meses del año, una cifra que de igual manera representaría una mejora frente al cuarto trimestre de 2025, cuando la empresa reportó ganancias por 1,5 billones de pesos colombianos.