“Anunciamos que votaremos en contra de esta ley de los súper ricos, porque está mal construida, pero estamos disponibles para un gran acuerdo de desarrollo, empleo, inversión responsable y justicia tributaria”. Así reza el documento de 27 carillas elaborado por la bancada de diputados del Partido Socialista (PS) que este viernes dejaron en la oficina de partes de La Moneda.
El episodio se da en momentos en que las relaciones con el oficialismo pasan por un mal momento, producto del proyecto de reactivación económica y, en paralelo, por la filtración de un video en que el diputado Jaime Araya (indep.-PPD) anuncia que su bancada ingresará unas 2.000 indicaciones.
Al mediodía del lunes 12 de mayo vence el plazo para ingresar las propuestas de modificaciones a la iniciativa. En una reunión por zoom con otros representantes de la oposición, Araya señaló que el gobierno “no contaba con la capacidad de articulación que hemos ido teniendo (como oposición); me voy a tirar con un número, creo que no va a haber menos de 2.000 indicaciones (…) Partimos con esto ayer y ya tenemos del orden de las 300 indicaciones que tiene que ver con los temas que le importan a la gente”.
La reacción del oficialismo no se hizo esperar. El presidente de la Comisión de Hacienda, el republicano Agustín Romero, citó a conferencia de prensa para advertir sobre una acción explícita y concertada de la oposición para “obstruir” la tramitación de la iniciativa.
“No estamos frente a un debate democrático, normal, ni frente a diferencias legítimas de ideas, que siempre son parte de la democracia. Lo que hemos escuchado es la confesión abierta de un plan político, destinado a retrasar, entrampar y hacer inviable un proyecto que busca recuperar el empleo, reactivar la economía y entregar soluciones a miles de familias chilenas”, señaló el parlamentario.
Romero acusó a la oposición de querer “impedir que las cosas funcionen” y anunció que se resguardará el debate democrático. Eso sí, señaló: "Vamos a enfrentar con convicción cualquier intento de transformar el Congreso Nacional en una herramienta de bloqueo político permanente”.
PS: “No cualquier crecimiento”
En medio de todo esto, los diputados socialistas llegaron a la Oficina de Partes de La Moneda a entregar su documento, liderados por el jefe de bancada Raúl Leiva, donde anuncian rechazo a la propuesta del Ejecutivo.
El documento inicia con una reflexión acerca de que “el país necesita crecer. Eso no está en discusión. Pero no cualquier crecimiento. Crecer importa si mejora la vida concreta de la mayoría: salario, empleo, vivienda, arriendo, alimentación, salud, educación, transporte, seguridad económica, tiempo para vivir y regiones con futuro. Si la economía crece y la gente sigue endeudada, si sube el producto pero no mejoran las condiciones de vida, si aumenta la inversión pero no llega empleo digno a los territorios, entonces no hay desarrollo. Hay más riqueza, pero concentrada donde siempre”.
Más adelante expone lo que ha sido el principal argumento de la oposición en contra del proyecto, cuyo eje central es la rebaja del impuesto corporativo de 27% a 23%. “Esa es la contradicción central. Cuando se trata de familias, el gobierno habla de estrechez fiscal. Cuando se trata de grandes grupos económicos, abre espacio para rebajas, exenciones, integración, invariabilidad y perdonazos. Para los hogares, sacrificio. Para el capital, garantía. Para la mayoría, espera. Para los de arriba, certeza inmediata”.