Cuando es prácticamente un hecho que el proyecto misceláneo ingresará esta semana al Congreso, a través de la Cámara de Diputados, el Partido Socialista tomó una definición que rige para todos sus parlamentarios y que podrían seguir otras colectividades opositoras: las autoridades de la tienda definieron no respaldar la iniciativa del Ejecutivo si éste no toma la opción de dividirlo, dejando la reforma tributaria que contempla para un trámite más sereno.
Así lo informó el PS en una carta que, un grupo de dirigentes y parlamentarios liderados por la presidenta de la colectividad, senadora Paulina Vodanovic, llegó a entregarte al Presidente José Antonio Kast a La Moneda.
“Como Partido Socialista queremos informarle que esta iniciativa no cuenta con nuestro apoyo, debido a su carácter regresivo, fiscalmente riesgoso e institucionalmente impropia. No seremos parte de un proyecto que debilita al Estado en su rol protector y profundiza la desigualdad. No están las condiciones políticas ni técnicas para su aprobación”, señala la misiva de cuatro carillas, que entregaron en la Oficina de Partes de Palacio.
Pero, no sólo eso, sino que además extendieron un pendón frente a La Moneda, que rezaba: “Ni alzas para la mayoría ni rebaja para los ricos: No seremos cómplices”.
Impacto “estructural” a las arcas fiscales
La misiva, a través de la que notifican al mandatario de su postura, hace un detallado recorrido por los argumentos que avalan sus denuncias. Por lo pronto, aseguran que el proyecto constituye una reforma tributaria “encubierta”, acusando al Presidente Kast de incorporar cambios estructurales al sistema tributario dentro de una ley miscelánea, vinculada a la reconstrucción, para “evitar el debate profundo que una reforma tributaria requiere y diluir sus efectos bajo un marco de urgencia social”.
Y añade que, desde el punto de vista técnico, acusan que las medidas de la iniciativa generarán una “caída sustantiva y permanente” de los ingresos fiscales. Y que el paquete completo que se ha conocido “implicaría una reducción de ingresos del orden de 1,5% a 1,6% del PIB anual, equivalente a entre US$ 4.390 y US$ 4.832 millones”. Además advierten que el impacto para las arcas fiscales estructural.
También acusan que la propuesta del Ejecutivo es “regresiva” y detallan que la rebaja del impuesto corporativo de 27% a 23% implicará una pérdida de 0,52% del PIB anual, unos US$ 1.550 millones, para beneficiar “principalmente a grandes empresas –menos del 2% del total– y a los dueños del capital”.
Respetuosamente
El texto continúa planteando que la eliminación del impuesto a las ganancias de capital “implica que grandes utilidades bursátiles pasen a tributar 0%, mientras el trabajo sigue pagando hasta 40%”, rompiendo el principio básico de equidad tributaria, enfatizan y añaden que medidas como la repatriación de capitales al 8% o la rebaja de impuestos a donaciones recaudan poco o nada en términos estructurales y premian el incumplimiento tributario.
Además, en la carta, insisten en que la eliminación de contribuciones a la primera vivienda reduce ingresos municipales esenciales y debilita el Fondo Común Municipal, principal mecanismo redistributivo territorial y que su costo puede alcanzar hasta 0,4% del PIB anual (US$ 1.320 millones).
Por todos estos argumentos, escribieron: “Lo instamos, respetuosamente, a retirar el componente tributario estructural de la ley miscelánea y a abrir un debate transversal que genere acuerdos y que se base en la evidencia y las enseñanzas de la política pública chilena de las últimas décadas”.