Para la presidenta de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), María Teresa Vial, la primera Cuenta Pública del Presidente José Antonio Kast entregó un diagnóstico que reconoce con claridad dos de las principales preocupaciones que, asegura, el sector viene advirtiendo desde hace tiempo: la situación fiscal del país y el deterioro del mercado laboral.
Más allá de ese diagnóstico, la líder gremial valoró que el mandatario haya delineado una hoja de ruta con metas concretas, las que, a su juicio, deberán traducirse con rapidez en medidas y acciones efectivas.
- Una de las críticas que surgió tras la intervención es la escasez de anuncios concretos. ¿Comparte esa visión?
- Más que medir la Cuenta Pública solo por la cantidad de anuncios, creemos que lo importante es evaluar la calidad, viabilidad y profundidad de las medidas planteadas. En algunos ámbitos hubo anuncios relevantes, especialmente en seguridad, inversión, infraestructura, modernización del Estado y sala cuna universal.
Sin embargo, desde el sector privado siempre esperamos que estos anuncios se traduzcan rápidamente en hojas de ruta precisas con acciones concretas.
- ¿Qué mensaje esperaba escuchar el sector privado y no estuvo presente?
- Creemos que hay espacio para profundizar en algunos frentes que son urgentes para el comercio. Uno de ellos es el empleo formal. Las cifras del INE muestran que el desempleo femenino llegó al 10,5%, por lo que esperamos ver próximamente medidas concretas que acompañen las metas ya anunciadas.
En materia de Sala Cuna Universal, debemos avanzar sin excusas siendo necesario dar una señal concreta al sector privado que permita disminuir la incertidumbre sobre el costo total que implicará el modelo planteado.
“Esa recuperación no está garantizada. Dependerá de la capacidad del gobierno y del Congreso para avanzar en acuerdos concretos”.
Crisis de seguridad
- La seguridad ha sido uno de los principales desafíos para el comercio en los últimos años. ¿Qué le parecieron los anuncios realizados en esta materia?
- Valoramos que la seguridad haya ocupado un lugar prioritario en la Cuenta Pública. Para el comercio, la seguridad no es un tema abstracto, impacta directamente la operación diaria de locales, a sus trabajadores, consumidores, centros comerciales, supermercados, barrios comerciales, logística y distribución.
Nos parecen relevantes los anuncios vinculados al fortalecimiento de la presencia policial, la intervención de barrios críticos, el uso de tecnología, la coordinación contra mercados ilícitos, el combate al crimen organizado y muy especialmente la modernización del sistema penitenciario.
También valoramos que se haya puesto énfasis en pasar de respuestas fragmentadas a una estrategia más coordinada. El comercio ha insistido en que los delitos que afectan al sector no pueden abordarse de manera aislada.
- ¿Qué medidas adicionales considera necesarias para una respuesta más efectiva?
La seguridad requiere un enfoque integral. Hay que atacar también las condiciones que hacen posible la delincuencia organizada. En lo inmediato, el comercio necesita que se avance en la recuperación del espacio público, en la persecución efectiva del crimen organizado y en la protección concreta de los barrios comerciales. Además, es fundamental que el sistema judicial acompañe estos esfuerzos con mayor celeridad y efectividad.
“La seguridad requiere un enfoque integral. Hay que atacar también las condiciones que hacen posible la delincuencia organizada”.
Cifras económicas
- El Imacec de abril sorprendió con su mayor caída en tres años. ¿Cómo interpreta este resultado?
- Es una señal de alerta que no podemos minimizar. Refleja una economía que sigue frágil, con un desempleo muy superior a lo soportable, consumo interno que no termina de despegar y una inversión que aún no recupera el dinamismo necesario. Hay factores externos que explican parte de este resultado -la incertidumbre global no ayuda-, pero también hay problemas estructurales propios que debemos resolver. Este dato pone más urgencia a la agenda de reactivación.
- ¿Mantiene expectativas de una recuperación durante el segundo semestre?
- Confiamos y trabajamos diariamente para aportar a una recuperación luego de los pobres resultados de los primeros cuatro meses. Hay factores que podrían contribuir a una mejora durante el segundo semestre, especialmente si se logran avances concretos en inversión, permisos, seguridad, empleo y confianza.
Pero esa recuperación no está garantizada. Dependerá de la capacidad del gobierno y del Congreso para avanzar en acuerdos concretos, evitar nuevas cargas que afecten la contratación formal y entregar señales claras de estabilidad regulatoria y por supuesto del contexto internacional que golpea irremediablemente a una economía abierta como la nuestra.
- El Presidente ha puesto énfasis en reactivar la inversión. ¿Observa señales concretas que permitan ser optimistas en esa materia?
- Hay señales que van en la dirección correcta, especialmente el énfasis en destrabar proyectos, reducir tiempos de tramitación, revisar permisos sectoriales y dar seguimiento político a la inversión.
Pero el optimismo debe ser responsable. La inversión requiere reglas claras, estabilidad, seguridad, certeza jurídica y una institucionalidad que funcione. Chile necesita reconstruir una cultura pro inversión, donde el Estado cumpla su rol regulador sin transformarse en un obstáculo permanente.
La señal es positiva y las primeras cifras son alentadoras, pero el desafío será sostenerla en el tiempo y traducirla en inversión efectiva, empleo formal y crecimiento.