Empresas CMPC está calentando motores para salir al mercado a colocar un tercer bono híbrido, evento que llega en medio de un cierto deterioro de sus indicadores financieros y las gestiones para tomar la decisión de aprobación del proyecto Natureza.
El vehículo de financiamiento de la compañía, Inversiones CMPC, inscribió una línea de bonos por un monto máximo de UF 22,5 millones y con un plazo de 40 años. Sin embargo, de acuerdo con el certificado emitido por la Bolsa de Santiago, CMPC espera colocar un máximo de UF 10 millones ($ 407.800 millones, o bien US$ 460 millones).
Según la presentación del roadshow, los fondos se destinarán íntegramente a refinanciar pasivos de la empresa, que desde marzo de este año hacia el cierre de 2027 enfrentaba vencimientos por más de US$ 1.300 millones, entre préstamos bancarios y bonos vigentes.
Herramientas a mano
La papelera del grupo Matte, que se encuentra en estos momentos en el período de reuniones con inversionistas, estima que la fecha de colocación de esta nueva deuda será el miércoles 24 de junio, con la participación de Santander como árbitro y banco pagador.
Los bonos híbridos se caracterizan por considerarse 50% deuda y 50% capital para efectos de su clasificación crediticia. Luego, está la opción de prepago. En este caso, si bien el plazo del instrumento es de 32 años, CMPC podrá prepagarlo en el año siete. En caso de rechazarlo, el bono pasará a ser considerado 100% deuda, y la empresa deberá enfrentar ciertos ajustes al alza en los intereses pactados.
Otra opción disponible es la de diferir total o parcialmente uno o más pagos periódicos de intereses. Los intereses no pagados serán capitalizados y devengarán pagos a la tasa de interés aplicable al período. El emisor puede pagar voluntariamente los intereses diferidos en cualquier momento, ya sea total o parcialmente, aunque si incurre en ciertas causales, el pago parcial o total se vuelve obligatorio.
En caso de diferir intereses, el garante no podrá pagar o declarar dividendos, a excepción del dividendo mínimo obligatorio por ley. Además, no podrá pagar capital o intereses, o reembolsar, recomprar o rescatar cualquier deuda que tenga un rango igual o inferior al de los bonos.
CMPC hizo historia en agosto de 2025 al colocar el primer bono híbrido que haya visto en ese entonces la renta fija local, también por un monto de UF 10 millones. Luego, en octubre de ese año emitió el primer híbrido bajo la ley del Estado de Nueva York, por US$ 600 millones.
Rebajas crediticias
Como bonos subordinados, los nuevos bonos híbridos de CMPC tienen nota crediticia "A", en un contexto de menores clasificaciones sobre sus instrumentos de deuda a nivel general.
Humphreys rebajó el 5 de junio todas clasificaciones de la empresa, con lo que la nota de solvencia quedó en "AA-" con tendencia "estable". La decisión se apoyó "principalmente en las presiones observadas sobre los indicadores de endeudamiento y rentabilidad", según explicaron los analistas Laura Ponce y Patricio del Basto a través de un informe.
Al cierre de marzo, la deuda financiera neta de CMPC aumentó a 4,1 veces su Ebitda de los últimos 12 meses, cifra que marca un "desalineamiento histórico", de acuerdo con la evaluación que hizo la agencia clasificadora.
La acción de Humphreys sigue a la realizada por Fitch Ratings en abril, que dejó las clasificaciones locales en esos mismos niveles. En ese entonces, Fitch también aludió a un "deterioro de su estructura de capital", advirtiendo que el apalancamiento se encontraba por encima de las 3 veces.
En medio del deterioro de sus resultados y las exigencias del megaproyecto Natureza en Brasil, que sería la mayor inversión histórica de una empresa chilena en el extranjero, las acciones de CMPC han caído a su menor nivel en cuatro años.
La compañía espera tomar este año la decisión de aprobación de Natureza, que ha seguido avanzando en frentes como ingeniería, permisos ambientales, base forestal y alternativas de financiamiento, según informó su gerente general, Francisco Ruiz-Tagle, en una carta a los accionistas en mayo.
El ejecutivo dijo estar previendo una "normalización progresiva" del apalancamiento, y no descartó la posibilidad de recurrir a "alternativas de monetización de activos" para contribuir al fortalecimiento del balance. CMPC contrató a JPMorgan para asesorar la venta de parte de su patrimonio forestal, mientras agentes del mercado estiman que también sería necesario recurrir a un aumento de capital.