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REGÍSTRATE AQUÍEl estudio plantea que aunque los modelos ya estaban desafiados antes de la pandemia, ahora deberán reinventarse para cubrir nuevas necesidades de la población.
Por: Montserrat Toledo
Publicado: Sábado 6 de junio de 2020 a las 00:00 hrs.
Aunque la duración y el impacto que tendrá el coronavirus no están claros, hay quienes aseguran que dejará cicatrices profundas en la economía, por lo que ciertas estructuras deberán replantearse en el mundo post Covid-19.
Una de ellas es la académica de la Universidad de Pensilvania, Olivia Mitchell, quien en el paper “Construyendo mejores sistemas de jubilación a raíz de la pandemia global” busca evidenciar las implicancias que tendrá el virus en las pensiones.
“Todavía se desconoce cómo pagará el mundo por los billones en esfuerzos de estímulo que se extendieron por la recesión mundial, menos se ha pensado en cómo deberán reinventarse los sistemas mundiales de jubilación a raíz de la pandemia”, afirma el estudio.

La investigación recuerda que previo al coronavirus, muchos sistemas de jubilación ya enfrentaban problemas -como falta de cobertura o envejecimiento de la población-, pero plantea que la pandemia ha evidenciado “la necesidad de una mejor gestión de riesgos y herramientas para manejar la longevidad y el envejecimiento”.
En consecuencia, los modelos de pensiones requerirán nuevos métodos para compartir el riesgo, comenzando por mejorar la educación financiera en la población, además de ayudar a las personas a ahorrar más e invertir de manera más inteligente, según el texto.
Y aunque las respuestas variarán entre países, el paper señala que “aumentar las edades de jubilación, incentivar el trabajo continuo y ayudar a las personas a ahorrar más, probablemente sean parte de la solución”.
Mitchell, que es directora ejecutiva del Consejo de Investigación en Pensiones de la misma casa de estudios, afirma que “los sistemas de pensiones en todas partes están sintiendo los terribles efectos de la pandemia” y critica que “las redes de seguridad social han demostrado ser inadecuadas para la tarea, generando preocupaciones sobre el destino de los pobres y frágiles”.
La también doctora de la Universidad de Wisconsin-Madison sugiere que “después de la pandemia, algunos trabajadores mayores pueden decidir retirarse temprano, en especial si las tasas de desempleo continúan en sus altos niveles actuales. Otros pueden necesitar retrasar la jubilación para reconstruir sus ahorros de pensiones”.
A nivel local, el académico de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile, José Luis Ruiz, afirma que el estudio es “claramente aplicable” a la realidad nacional y destaca que “el Covid-19 afectará fuertemente y de manera negativa el empleo, la capacidad de ahorro y generará una baja esperada en la rentabilidad de las inversiones”.
La autora explica que “América Latina es un continente que envejece rápidamente y Chile envejece más rápido. Esto significa que los sistemas de reparto no serán viables en el futuro, ya que hay muy pocos trabajadores jóvenes para soportar la carga del creciente número de jubilados”.
Su recomendación es que las autoridades nacionales implementen sistemas que inviertan de manera diversificada, con tarifas bajas y que incluyan anualidades diferidas, ya que a su juicio “es muy probable que mejoren la seguridad de la jubilación a raíz de la pandemia”. Y en consecuencia, también considera probable que en el país sea necesario aumentar las edades de jubilación y ampliar la cobertura de pensiones, “para proteger a los jubilados ahora y en el futuro”.
Ruiz, doctor de la Universidad de Pensilvania, afirma que para Chile el coronavirus provocará “tomar más conciencia en el financiamiento compartido del riesgo de longevidad en las pensiones y fomentar mayor conocimiento financiero en las personas para que tomen mejores decisiones financieras en términos de seguros, ahorros e inversiones”.
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