Mallplaza cerró el primer semestre de 2026 con una caída de 35,2% en sus utilidades atribuibles a los propietarios de la controladora, que totalizaron $ 319.099 millones, frente a los $ 492.058 millones registrados en igual período del año anterior.
El retroceso ocurrió pese al crecimiento del negocio operacional. Los ingresos de la compañía ligada a Falabella aumentaron 7,4%, hasta $ 339.530 millones, impulsados por mayores rentas de arriendo, la indexación de los contratos a la inflación de cada país y el avance de los ingresos por estacionamientos y negocios adyacentes. El Ebitda también subió 7,4% y alcanzó los $ 270.574 millones, en comparación con el mismo trimestre en 2025
La principal explicación de la caída de las ganancias estuvo en los menores efectos contables derivados de la valorización de sus activos inmobiliarios. Los “otros ingresos” bajaron 54%, desde $ 471.020 millones hasta $ 216.607 millones, principalmente por un menor crecimiento del valor razonable de las propiedades de inversión.
A esto se sumó una pérdida de $ 34.946 millones por unidades de reajuste, 23,1% superior a la del primer semestre de 2025. La compañía explicó que la variación de la UF llegó a 2,75% en el período, frente al 2,21% observado un año antes.
Solo en el segundo trimestre, la utilidad atribuible a los controladores cayó 44,5%, hasta $ 234.112 millones. En contraste, los ingresos trimestrales aumentaron 8,7% y el Ebitda avanzó 9,6%.
Sin embargo, al excluir la revalorización de las propiedades y otros efectos que no representan movimientos de caja, los recursos generados por la operación -medidos a través del FFO ajustado- crecieron 8,8%, hasta $ 68.400 millones.
El CFO de Mallplaza, Derek Tang, explicó que el resultado neto incorpora efectos contables que no reflejan necesariamente el desempeño operacional.
“Efectivamente, cuando uno mira los estados financieros, el efecto por unidades de reajuste en este trimestre fue de aproximadamente $ 30.500 millones, frente a los $ 12.800 millones del mismo trimestre del año anterior. De todas formas, para este sector inmobiliario el mercado suele mirar más el FFO y no tanto la utilidad, entre otras razones, porque en el segundo y cuarto trimestre de cada año tenemos la revalorización de nuestros activos. Eso produce un efecto que no es caja, pero que igualmente queda reflejado en los estados financieros”, señaló.
“Por esa razón, nosotros mostramos el resultado excluyendo ese efecto. Al mirar el indicador ajustado, este creció 8,8%, hasta $ 68.400 millones, mientras que el FFO ajustado por acción llegó a $ 49,5, también con un crecimiento de 8,8% respecto del año anterior”, agregó.
Mayor inversión
Los resultados también reflejan la aceleración del plan de crecimiento de Mallplaza. Los pagos por compras de propiedades de inversión aumentaron desde $ 29.334 millones hasta $ 81.116 millones en un año, mientras que las obligaciones contractuales para construir, reparar, mantener y desarrollar activos inmobiliarios saltaron desde $ 18.062 millones al cierre de 2025 a $78.000 millones en junio.
El flujo utilizado en actividades de inversión llegó a $ 71.697 millones, un aumento de 165,5% frente al primer semestre del año pasado. Pese a ello, la relación entre deuda financiera neta y Ebitda disminuyó desde 2,49 a 2,36 veces.
Al cierre de junio, Mallplaza operaba 37 centros comerciales en Chile, Perú y Colombia, con una superficie arrendable de 2,36 millones de metros cuadrados.
Los estados financieros incorporaron además como hecho posterior el acuerdo anunciado el 31 de julio para adquirir ocho centros comerciales Gran Plaza en Colombia por aproximadamente US$ 376 millones, menos la deuda neta de los activos.
La operación, que sumará cerca de 180 mil metros cuadrados arrendables, todavía debe obtener la autorización de la Superintendencia de Industria y Comercio de Colombia en materia de libre competencia.