Uno de los sistemas frontales más grandes de los últimos años ya se desplaza por 10 regiones de Chile. Así, ante su paso, con abundantes lluvias, vientos por sobre los 100 km/hora e intensas marejadas, los distintos sectores productivos de la economía han registrado una serie de impactos en sus respectivas operaciones, aunque, tal como destacan varios consultados, "la prevención fue clave".
En el mundo del agro, el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, comentó que, hasta ahora, los mayores efectos del evento climático se concentran en las zonas costeras de Biobío y La Araucanía, con daños en infraestructura cercana al mar, caída de árboles y cortes de caminos. En los valles interiores, en tanto, afirmó que la actividad agrícola "ha resistido relativamente bien y no se reportan daños productivos de consideración".
Específicamente en la Región del Biobío, "la nieve en sectores cordilleranos ha contribuido a contener el aumento de los caudales y representa una buena noticia para las reservas hídricas", dijo el líder gremial y agregó que, en el Maule y Ñuble, "se registran desbordes de canales y esteros, además de anegamientos puntuales, pero hasta ahora no existen afectaciones agrícolas relevantes".
Más al norte, en la Región de Coquimbo, desde la SNA indican que la lluvia y el viento se han intensificado durante las últimas horas: "Esperamos que las precipitaciones no provoquen estragos y que contribuyan a recuperar los embalses, en una región que ha enfrentado una prolongada sequía". Cabe destacar que el sector agrícola está trabajando en conjunto con los gremios regionales para un monitoreo constante y completo de la situación a nivel país.
Desde la vereda forestal, la Corporación Chilena de la Madera (Corma) indicó a este medio que, hasta el momento, no se han registrado problemas mayores en las principales operaciones de la industria, correspondientes a las gigantes Arauco y CMPC. El gremio se encuentra también monitoreando la situación entre las pymes del sector.
Minería: alerta a pequeños productores
En el sector minero, la cartera liderada por el biministro Daniel Mas levantó con más de 15 compañías mineras un catastro de infraestructura, equipamiento, maquinaria pesada y personal especializado para ser utilizado si la emergencia climática lo requiere. Los recursos a disposición de la principal activida económica del país incluyen camionetas, camiones pluma, buses, cargadores frontales y retroexcavadoras, además de personal especializado en salvataje, geólogos y geomecánicos con disponibilidad inmediata para reforzar las acciones preventivas y de acción ante posibles impactos.
La ayuda se concentra en las regiones de Antofagasta, Atacama, Coquimbo, Valparaíso y Metropolitana. Asimismo, se pusieron a disposición tres albergues en las comunas de El Salvador, La Serena y Vicuña, donde existen varias operaciones de la pequeña y mediana minería. Por ahora, eso sí, más allá de algunos rodados y cortes de caminos menores, no se han registrado hechos de gravedad en la industria.
El subsecretario de la cartera, Álvaro González, hizo un llamado a los pequeños productores a extremar las medidas preventivas y de seguridad, y advirtió que las precipitaciones, el aumento de caudales, probables deslizamientos de material, inestabilidad de caminos y las adversas condiciones de visibilidad pueden incrementar significativamente los riesgos en las faenas, especialmente en aquellas ubicadas en sectores cordilleranos y precordilleranos.
Los seremis de Minería de Atacama y Coquimbo, Jonathan Carmona y Juan Carlos Salinas, respectivamente, solicitaron a todos los dirigentes y pequeños productores de sus territorios a que, si existen condiciones de riesgo, "suspendan oportunamente las faenas y resguárdense en lugares seguros".
En el Valle del Choapa, IV Región, Minera Los Pelambres de Antofagasta Minerals, el brazo minero del grupo Luksic, activó sus protocolos de resguardo y control, así como también puso a diposición 20 equipos electrógenos y maquinarias para colaborar con labores de emergencia en la provincia. "En estos momentos, la compañía se encuentra operando bajo las medidas que establece su Plan de Invierno, entre ellas, restringir temporalmente la subida a faena de su personal y la reducción preventiva de actividades no críticas", indicó la operación en un comunicado.
Pesca: sin afectaciones en el Biobío
Pese a las imágenes que llegan desde algunas zonas costeras del país, donde se observan fuertes oleajes e incluso el varamiento de algunas embarcaciones arrastradas por la corriente, desde los pescadores industriales del Biobío indicaron a DF que el sistema frontal no ha generado mayores impactos en su sector y que se encuentran "operando normalmente". "Las empresas socias de Pescadores Industriales del Biobío no han informado afectaciones en su infraestructura por el frente de mal tiempo", indicó el gremio.
Según explicaron fuentes de la industria, "las embarcaciones de la pesca industrial están acostumbradas a operar con mal tiempo" y, además, su principal producto, el jurel, se ubica actualmente más hacia la zona de Chiloé, por lo que no se encuentran operando a la altura de la VIII Región.
Por su parte, desde la Asociación de Industriales y Armadores Pesqueros de la Región de Coquimbo sostuvieron que se tomaron todos los resguardos previos para proteger las flotas y a los trabajadores.